DULCES SUEÑOS
Minuto a Minuto

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-La Tijereta, comentó el machacas.

-Acá cuando buceas logras ver bastantes tortugas, pues se protegen de las corrientes con aquella piedra.

-Y allá reata son los islotes, Me decía al mismo tiempo que giraba hacia la derecha el timón, logrando una perfecta curva en la estela de la panga.

-Los islotes es una formación rocosa que alberga la colonia de lobos más grande de la región, los lobos alcanzan un peso de hasta 500 kilos y  son territoriales, cuando se metan al agua no se acerquen a las piedras.

Comentó Mora a todo el grupo, con una entonación casi mecánica, como si fuera la vez un millón setecientas mil veces que lo decía.

El machacas se perfiló hacia un grupo grande de lobos  y le advirtió al guía de donde aventar el ancla, acto seguido apagó el motor de la panga y se recargó en el asiento, como esperando a que nos echáramos para poder dormir una siesta.

-Ustedes primero…dijo Mora, el guía, refiriéndose a Víctor y a mí.

Me voltee hacia el machacas con cara de… - ¿y ahora qué hago?...  ya que de los dos era el que más confianza me daba.

-¡Tírate reata!, nomás no te acerques mucho a las piedras.

Me habían prestado un wet suit que me quedaba un poco apretado, pero al contacto con el agua me parecía muy cómodo. Los italianos iban a snorkelear, así que el machacas debía de vigilarlos ya que nosotros íbamos a bucear y el guía nos llevaría, adiós a la siesta debió pensar el capitán.

- ¡Todos listos, vamos a sumergirnos!

Alistó, el guía….no llevaba suficientes buceos como para despreocuparme de todo y disfrutar al cien el buceo, aun vigilaba constantemente mis instrumentos, vaciado de máscara, compensación en el chaleco de aire…etc., la delantera la llevaba Mora siguiéndolo Víctor y rezagado al final yo.

-¡Ok! -nos dice con una seña Mora, - ¡Ok! -contestamos Víctor y yo.