¿EL ASOMBRO SE EXTRAVÍA?
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Enrique Canchola Martínez*

 (19 de agosto de 2009)

 

Motivado por las lecturas de las colaboraciones de dos distinguidos amigos escritores en Sabersinfin.com: Luis Fernando Paredes Porras y su articulo Asombrado, aporto interrogantes y el artículo Aportemos interrogantes de Abel Pérez Rojas, donde ambos plantean interrogantes que desde mi punto de vista son muy importantes, es por ello que me atrevo a escribir con gran admiración hacia mis distinguidos amigos estas líneas sobre el asombro.

 

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En los artículos antes mencionados, Don Abel Pérez interroga (ruega, suplica tener una respuesta)  ¿Dónde extravió la capacidad de asombro?” y con susto o quizás con una gran admiración (asombrado) Don Luis Fernando Paredes, aporta en su texto la implícita interrogante ¿El asombro se extravía? al decir: considero que la capacidad de asombro no hay que recobrarla, como si una mañana nuestra psique la encontrara en el rincón de nuestro inventario” y su desacuerdo con Don Abel, por la forma de preguntar ¿donde extravió la capacidad de asombro?.

 

Primero. Quiero expresar mi acuerdo conceptual neurofisiológico con Don Luis Fernando de que el asombro es una capacidad de la mente, como, él la caracteriza aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo”, y, agregaría, que se va construyendo paulatinamente en ciertas zonas de nuestro cerebro: Amígdala, Hipocampo, Tálamo e Hipotálamo entre otras y en las vías nerviosas que comunican a estas estructuras con el otros núcleos cerebrales donde se construye y expresa la inteligencia cognitiva.

 

Las zonas nerviosas antes mencionadas, tienen como función primordial, ser el asiento donde se construye la inteligencia emocional que permite la interacción adecuada del individuo con su entorno bio-psico-social y que son determinantes para la construcción de las características de la persona (personalidad) que lo constituyen como individuo.

 

Los moduladores de la personalidad son la sonrisa que inicia a los dos meses y medio, el susto pánico o asombro de los ocho meses y el lenguaje de los 16 meses. De manera que el asombro si bien es una capacidad inherente del cerebro y de la mente, no nace y surge con el cerebro mismo, el cual se estructura desde la quinta semana de gestación y el asombro como ya se ha mencionado se construye hasta los ocho meses de vida.

 

Para la estructuración de capacidades cerebro-mentales (memoria, razonamiento, asombro lenguaje etc.) es necesario que ante un estímulo la unidad cerebro mente se pregunte ¿qué es, qué hace, etc.? para dar una respuesta adecuada, de lo contrario, si nunca se ha hecho la pregunta o interrogación la unidad cerebro-mente, la respuesta será inadecuada, ejemplo de ello es, cuando un niño encuentra una serpiente, su mente cerebro le “dice” que ha encontrado otro juguete, hasta que lo pica y siente dolor, es que se establece el susto, miedo o asombro. Es decir, como bien menciona Luis Fernando es necesario que el asombro como una capacidad mento-cerebral se vaya construyendo, y para ello, hay que orientarla, dirigirla, entrenarla, instruirla y el mejor de los casos, educarla”

 

Por si fuera poco, de acuerdo con estudios neurofisiológicos, se sabe que sobre la capacidad de asombro se construye el carácter de timidez o de atrevimiento, lo cual determina la conducta del individuo ante la vida.

 

Por consiguiente si el asombro es una capacidad que se va adquiriendo por los diferentes estímulos que llegan a la unidad mente cerebro, es posible que nunca se adquiera asombro para ciertas circunstancias o que se adquiera mucho asombro para algunas o que por ser de mayor intensidad y frecuencia desvíen o impidan que se conformen asombros hacia otros eventos.

 

Segundo. Si bien el asombro como capacidad es inherente a la unidad mente cerebro difiero de Luis Fernando de que “es imposible vivir sin asombrarse”, al menos que se tratara de un  evento mortal que ni siquiera diera tiempo al sujeto de percatarse del evento, ya que la construcción del asombro es paulatino y depende de los estímulos efectivos o significativos recibidos por la unidad cognitiva que provocan la formación de un circuito nervioso que permite una respuesta. Por otra parte es conocido que los circuitos nerviosos se construyen y se destruyen lo que permite que los asombros en la vida vayan cambiando y que otros se vayan extraviando o incluso perdiendo.

 

Tercero: De acuerdo con las neurociencias la capacidad de asombro puede extraviarse, es decir, salirse de su sendero (extraviarse) ejemplo de ello son algunas enfermedades mentales como la paranoia y esquizofrenia, padecimientos en los cuales el asombro es el más afectado, ya que se construye de manera incorrecta y sale de su cause (se extravía) induciendo respuestas y conductas inadecuadas a los estímulos que recibe el individuo.

 

Cuarto: Con asombro me pregunto será importante la forma de preguntar ¿Donde extravió la capacidad de asombro? ¿Será significativo para la unidad mente-cerebro la manera de preguntar? ¿Será que por no preguntar a mi mismo o a los demás no construyo mi asombro?

Asombrado me pregunto sobre la importancia del asombro!!! ¿De esta manera estoy construyendo mi capacidad de asombro o lo estaré recuperando?

 

*Enrique Canchola Martínez.  Es Médico Endocrinólogo. Profesor e Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa y Profesor de Anatomía Humana de la Facultad de Medicina de la UNAM. Su Área de interés son los mecanismos de acción de las hormonas en el cerebro E-mail Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Bibliografía The Mind and the Machine: philosophical aspects of Artificial Intelligence, Ed. S. Torrance, Ellis Horwood, 1984, Chichester. Jean Piaget. Psicología de la inteligencia. Ed. Crítica. España 1984.

 

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