3 de junio de 2014
-La Historia Jamás Contada-
En el artículo pasado expuse algunas tácticas que el Poder emplea para sustraer del conocimiento público informaciones que considera peligrosas, en el caso particular las que caen en la categoría de ocultismo o Ciencias Ocultas. Pero aún sin estas maniobras, decididamente POLÍTICAS, lo extraño no sólo es algo que no se percibe fácilmente, sino que aparentemente la mayoría de la población no está dispuesta a reconocer y por eso lo niega, rechaza o evita, si puede. (Hace poco más de cinco años, cuando era colaborador titular en los “MIÉRCOLES DE MISTERIO” de un programa radiofónico, lancé la convocatoria de crear una Sociedad para la Investigación de lo Extraño, a la que sólo respondió UNA persona del auditorio.)