6 de junio de 2014
- Con Ciencia y Salud -
"Los científicos, serán los nuevos generales de la historia"
Myr. Infantería Roberto Apan Ruiz
Myr. Infantería Roberto Apan Ruiz
Resulta indiscutible que los avances tecnológicos y científicos que se han dado en los últimos 20 años han modificado por completo las reglas del juego en materia de conflictos bélicos.
Para muchos de nosotros, el estereotipo del soldado alto, fuerte, incansable, hábil, mal encarado y con experiencia en manipulación en todo tipo de armas de fuego existentes, es la imagen que inmediatamente nos llega a la mente al imaginar un nombrado comandante al frente de alguna guerra.
Rommel, Montgomery, Macarthur, Patton etc. son sólo algunos de los mejores generales -en este caso, de la 2da guerra mundial- que pasaron a la historia por su valor, determinación, inteligencia estratega y sobre todo, el saber usar la tecnología de la época a su favor para poder llevar al cabo sus misiones.
En todo el mundo, la preparación de los mandos militares hacen mucho hincapié en la fortaleza física, el estudio de guerras anteriores para conocer las distintas estrategias usadas, el manejo adecuado del stress en momentos claves donde se tiene que tomar decisiones rápidas y acertadas que pueden inclinar la balanza de uno u otro bando del conflicto, siendo el concepto primordial de los mandos, "el uso de la fuerza bruta en su máxima expresión".En pláticas sobre este tema, hace algunos años, -reflexionaba el Mayor Roberto A. Ruiz- que todo esto indudablemente cambiaría a nivel mundial pues las nuevas guerras se podrían realizar desde un ordenador -hackeando información, infectando con virus a servidores, vigilando en tiempo real a cualquier persona etc-, desde un laboratorio -modificando o inventando agentes para guerras biológicas-.
Siempre se ha sabido que las guerras aceleran los adelantos científicos y que los responsables de los ataques o la defensa de algún país se valen de ellos para poder tomar ventaja -como lo hizo Pancho Villa al contratar a fumigadores y subir a un soldado a una avioneta y disparar desde el aire, creando así la fuerza aérea- o el caso del Gral Patton al convencer al alto mando a usar vehículos blindados para mayor seguridad en los ataques etc, etc, pues son muchos los casos que has sabido utilizar por recomendación de sus asesores, la mejor tecnología a su alcance, es por ello que, si no se cuenta con un buen asesor, la prioridad será ser el creador de la tecnología o conocerla ampliamente para poder "hablar el mismo lenguaje" que el resto de los científicos.
Hace menos de seis años tuvimos en nuestro país "la mala experiencia" de haberse confiado de pésimos asesores -por no decir "malintencionados" con fines de realizar un fraude- quienes abogaron por la compra del denominado Detector Molecular GT200 que sin el empleo de baterías o corriente eléctrica podía detectar droga y armas por igual basandose en sensores sofisticados que detectan la variación de campos electromagnéticos en los objetos a revisar, cada uno de estos aparatos costó al rededor de 400,000 pesos y de inicio se adquirieron 700 por parte solamente de la secretaría de la defensa nacional. Cual sería la sorpresa de los generales que adquirieron estos equipos al enterarse que para detectar fluctuaciones electromagnéticas, debe haber un emisor y un receptor de dichas frecuencias y que esto no sucedía con esta tecnología.
Está de sobra mencionar que la gran mayoría de nuestro generales tienen una educación formal de nivel secundaria y que un nombre como "detector molecular" y más acompañado de "letritas y números" GT200 hace parecer algo muy sofisticado, por lo cual, hablar que ellos puedan liderar una guerra cibernética o biológica sólo a expensas de lo que les digan, nos hace pensar que lamentablemente las guerras no dejarán de existir pero que se puede y debe tener un nuevo perfil para ocupar los mandos de "los nuevos generales".
Imagen: robotikka.com
Amilcar Chan es médico cirujano egresado de la Universidad Autónoma de Tlaxcala.Facebook Social Comments








