La Historia Puede Repetirse
Minuto a Minuto

27 de mayo de 2014
 
- La Historia Jamás Contada -
 
Se ha vuelto una práctica común –y muy cómoda- entre gobernantes dispuestos a enfrentar un añejo problema, comprar a precio de euro una solución ya hecha, a cualquier buhonero que aparezca en su carromato por el camino y más si es extranjero, por un complejo malinchista no resuelto endémico en ellos, como ha sido el caso del transporte público de pasajeros -¿o de bultos?, ya no recuerdo- en que se han ensayado cosas como imitar el esquema de la ciudad germanobrasileña de Curitiba, pintar en las unidades dos números de cinco cifras precedidos de una letra (¡!), instalarles un “gobernador” de velocidad que sirvió para lo mismo que uno constitucional… y así hasta llegar al sistema RUTA (Red Urbana de Transporte Articulado). Todas soluciones espurias que sólo vinieron a complicar un poco más el ya de por sí enojoso –para los usuarios- e indescifrable –para los encargados- asunto.

Pero es la práctica de moda no sólo en los servicios públicos, sino también en funciones esenciales del Estado, como la seguridad interna que, para “mejorarla”, los -¿despistados?- legisladores locales aprobaron una ley que preconiza el uso de… ¡tácticas de contrainsurgencia! contra los que manifiesten PÚBLICAMENTE su descontento con el Gobierno, por ser ésa la única “solución” que ofrecía para la situación el del carromato, un extraño que desconoce la realidad e Historia locales, pero dispuesto a beneficiarse de cuanto incauto hallare por el (tercer) Mundo.

Aunque… ¿no resulta esto ominosamente conocido? ¿Como aquellos artículos 145 y 145bis –los de la “disolución social”- del Código Penal en que se apoyara el régimen diazordacista para desatar la sangrienta represión del año 1968? Es en la histeria anticomunista de esa década, que aquí en Puebla se prolongó hasta 1972-73 con el “bautistazo”, donde hay que buscar las raíces de tal actitud, ahora “recargada” en la actual generación de jóvenes -¿pero inexpertos?-  políticos, pues se trata del viejo recurso del chivo expiatorio: culpar a un individuo o grupo de todos los males de la sociedad, para luego emprenderla mediática y policiacamente contra él. Algo que ya se vio durante los disturbios de la pasada Toma de Posesión presidencial, cuando las Policías coordinadas bajo mando federal, efectuaron un operativo que parecía sacado de un texto de Historia del Siglo XX: el del 2 de junio de 1967 en Berlín occidental, cuando la indeseada visita del Sha de Irán a la Ciudad.

Parece que los Gobiernos actuales, como los de entonces, no ven la amenaza en los delincuentes sino en los DISIDENTES. ¿Por qué será?
 
Fernando AcostaFernando Acosta Reyes (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es investigador independiente de fenómenos extraños, amante de la música y estudioso de los comportamientos sociales.