El adiós de Calderón
Minuto a Minuto

22 de agosto de 2012

La llegada del final de sexenio de Calderón, evoca procesos anteriores cuando la incertidumbre económica, política y laboral se hacía presente no sólo para la burocracia, sino para la población en general. La crisis económica e inestabilidad política era y sigue siendo un problema de cada seis años.

El proceso de alternancia del año 2000 se vivió bajo un gran  júbilo ciudadano, el régimen de la “dictadura perfecta” había sido derruido, la democracia triunfó, los ciudadanos vencieron al sistema, Ernesto Zedillo había aceptado la derrota, la transición política en México había comenzado. Pero la legitimación que los votantes le otorgaron en las urnas a Vicente Fox sólo fue suficiente para operar con un gran margen de maniobra los tres primeros años del sexenio el cual concluyó con más pena que gloria. El contento ciudadano cesó al darse cuenta que el cambio prometido no llegó.

Así llegamos al 2006 con un proceso electoral más accidentado, derivado de unas elecciones repletas de irregularidades e inconsistencias, el nuevo régimen cayó presa del fraude electoral fue así como Calderón llegó a su toma de protesta y a Los Pinos por la puerta trasera. La inconformidad y las manifestaciones en su contra no se hicieron esperar, así inició su proceso de legitimación declarando la guerra al narcotráfico. No sólo Calderón perdió esta guerra también la perdió México. La ansiada legitimidad no llegó.

Hasta hace un año la cifra oficial de los muertos oscilaba entre 50 y 60 mil mexicanos, más bajas que en Irak y en Afganistán, así México se convertía en el país donde la violencia cobraba más víctimas.

Esta semana el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática reporta los “daños colaterales” ya que del año 2007 a la fecha son ya 95 mil 632 los asesinatos en nuestro país aunque los Estados Unidos estiman que han sido más de 150 mil los muertos.

“Haiga sido como haiga sido” la violencia en el país se incrementó, en los noticiarios nacionales es ya costumbre escuchar de enfrentamientos entre los cárteles o contra las  autoridades así como ejecuciones sumarias al grado de insensibilizar a la audiencia la cual ha perdido su capacidad de asombro.

En doce años de gobiernos panistas el país fue víctima de la ineficiencia del nuevo régimen que hoy regresa el timón al partido del viejo régimen. La larga transición política en México sigue su curso, lo único que une al gobierno saliente con el entrante es la “complicidad del poder”. Por lo mismo, la sociedad mexicana se enfrenta a la disyuntiva de seguir soportando estoicamente la inseguridad como una forma de vida o impulsar los cambios que le permitan vivir en paz y con desarrollo para todos.

La sociedad tendrá que hacer lo que el PAN no hizo en doce años de gobierno y que “el nuevo PRI” no hará en los próximos seis años.

Es el tiempo de la sociedad mexicana.

renesanchezjuarez

 

*René Sánchez Juárez es líder obrero en Puebla, México.