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09 de octubre de 2018

Luego de 40 años de trabajar en la UNAM para determinar la estructura de los venenos de alacranes de México y de 16 países, Lourival Possani Postay descubrió que el de la especie Megacormus gertschi es único en el mundo, pues contiene un alcaloide.

Tan solo en nuestro país existen más de 280 especies, y 16 de ellas son consideradas venenosas. Para ocho de las especies venenosas más importantes, el Instituto de Biotecnología (IBt) ha contribuido al desarrollo de antivenenos de última generación.

Estos avances han logrado que el laboratorio del universitario sea el mayor referente sobre la estructura y función de los componentes de estos venenos. Sus estudios son conocidos en todo el orbe, por lo que constantemente reciben solicitudes de colaboración del norte de África, Sudáfrica, Turquía, Brasil y Cuba.

Para abonar a sus importantes hallazgos, ahora el científico descubrió el alcaloide en el alacrán hidalguense. “Es la primera vez que se reporta algo así: la mitad del veneno tiene un alcaloide, sustancia muy parecida a la que producen las plantas, a veces tóxica, que les sirve para defenderse de los depredadores y que es la base de drogas como la cocaína y la morfina”, explicó Lourival Possani Postay, investigador emérito del Instituto de Biotecnología (IBt) y autor del hallazgo.

Este descubrimiento marca nuevas líneas de investigación, pues el siguiente paso es saber cuál es su función. “Parece tener un compuesto similar al que utilizan las plantas para controlar la presión sanguínea. Estamos tratando de averiguar si el alacrán lo usa para calmar a sus presas, para defenderse o para aparearse; porque en muchas ocasiones si no calma a la hembra, ésta se alimenta de él”, precisó el universitario.

El veneno de los alacranes es una sustancia compuesta por aminoácidos o ladrillos químicos, que dan origen a péptidos, enzimas y proteínas. Como parte de su investigación, el ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes 1996 y 2016 recientemente se dio a la tarea de revisar la estructura y función de los compuestos que no forman parte del veneno tradicional de estos arácnidos, y decidió comenzar con el de Megacormus gertschi.

El emérito del Sistema Nacional de Investigadores comentó: “tuvimos suerte, pues no sabíamos qué tenía la mitad del veneno de este alacrán; al hacer el análisis químico nos percatamos que no era un derivado de los aminoácidos. No estábamos preparados para esto”.

Los alcaloides tienen una estructura química distinta que no se deriva de los aminoácidos, por lo que Possani Postay acudió a Richard Zare, investigador de la Universidad de Stanford, Estados Unidos, quien dirige uno de los laboratorios de química orgánica más importantes del mundo.

La colaboración permitió purificar, determinar la estructura química y diseñar una estrategia para obtener la síntesis química del alcaloide. Los resultados de este trabajo ya fueron publicados en las revistas Journal of Natural Products y Chemical and Engineering News, de la Americal Chemical Society.

Posibles funciones del alcaloide

El también ganador del Premio Heberto Castillo de la CDMX, 2017, recordó que en un inicio pensaron que el alcaloide podría ser utilizado por el alacrán como insecticida, para subyugar a sus presas, pero en las primeras pruebas no mostró ser tóxico para otros insectos.

“Algunos animales adquieren los alcaloides de su dieta, como las ranas venenosas, que en su piel tienen tóxicos para defenderse de los depredadores; pero en el caso del alacrán el alcaloide sólo está en su veneno, así que muy probablemente no lo toma del ambiente o de su alimentación”, precisó.

Los primeros análisis indican que el alcaloide del alacrán hidalguense contiene vanillina e histamina, dos compuestos utilizados por la industria farmacéutica como aromatizante y contra algunas alergias, respectivamente, por lo que sería un candidato potencial para el desarrollo de nuevos medicamentos.

Boletín UNAM-DGCS-648/2018

09 de octubre de 2018

Con el compromiso de mejorar la salud de la población mexicana, investigadores de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), señalaron que consumir un 10 por ciento garbanzo cocido diario reduce la incidencia de cáncer de colon, lo que equivaldría a una taza de café.

“Lo descubrimos mediante un estudio en el que se les indujo a ratones machos cáncer colorrectal a través del compuesto azoximetano y al incluir en la alimentación de éstos 10 por ciento de garbanzo cocido, disminuyó la proliferación de células carcinogénicas”, afirmó Xariss Miryam Sánchez Chino, egresada del doctorado en ciencias en alimentos de dicha unidad.

Comentó que para inducir el cáncer de colon a los roedores se utilizó un agente iniciador azoximetano, compuesto que tiene un mecanismo oxidante específico en el colon, así como un promotor: dextran sulfato de sodio, para simular el proceso cancerígeno producido por colitis ulcerativa.

La doctora Sánchez Chino informó que en los países con un alto consumo de leguminosas, la incidencia de esta enfermedad es menor que en naciones donde se come poco o nada. Por ejemplo, en México el cáncer de colon ocupa el cuarto lugar en hombres y mujeres.

“Basados en lo anterior y en algunos resultados que ya teníamos derivados de una tesis de maestría donde obtuvimos péptidos bioactivos de proteína de semilla de garbanzo para combatir cáncer de colon surgió la idea de consumir la semilla completa debido que obtener su proteína es caro y no es fácil aislarla”, señaló.

Esta leguminosa, una de las de mayor producción en el norte de México, tiene potencial para usarse como quimioprotector, agregó la también catedrática del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en el Colegio de la Frontera Sur, Unidad Villa Hermosa.

El equipo, conformado por los doctores Cristian Jiménez Martínez, Rosa I. Álvarez González y Eduardo Madrigal Bujaidar, detallaron que la dieta es un factor de riesgo para la carcinogénesis, ya que depende del tipo, calidad, frecuencia y cantidad de alimento consumido, que funcione como protector o promotor de esta enfermedad.

Sánchez Chino subrayó que las semillas de garbanzo se remojaron por 12 horas para rehidratarlas y ablandarlas, además de que el agua participa en la transferencia de calor y ambos permiten las transformaciones químicas, tales como la desnaturalización de proteínas y gelatinización del almidón.

El trabajo se realizó en los laboratorios de Proteínas Vegetales y Compuestos Bioactivos del departamento de Ingeniería Bioquímica de la ENCB y tuvo la colaboración con investigadores del Laboratorio 50 de Biología Celular del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Unidad Zacatenco del IPN.

Boletín IPN C-393/2018

BOGOTÁ D. C., 08 de octubre de 2018 — Agencia de Noticias UN-

Lucy Marcela Vesga Gualdrón, doctora en Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), estudió los efectos que tiene sobre el recién nacido la estimulación temprana multisensorial ATVV (auditiva, táctil, vestibular y visual). Se trata de una terapia que se ha estudiado desde 1980 en países como Estados Unidos y de la que se sabe que beneficia factores como el crecimiento, la disminución del estrés y la organización de la conducta neonatal y además mejora de la interacción entre madre e hijo.

La investigadora comprobó los efectos beneficiosos de la ATVV (ver gráfico foto 3) sobre los recién nacidos en un estudio que vinculó 220 díadas (madre e hijo) de un hospital de Bogotá que atiende población de bajos recursos. A estas se les hizo seguimiento durante las primeras 4-5 semanas después del parto.

Si la mamá está bien, el bebé también

Uno de los hallazgos importantes fue que el riesgo de sufrir depresión posparto disminuyó. En la aplicación de la Escala de Depresión Posparto de Edimburgo entre los días 30 y 40, el grupo control tuvo una población en riesgo cercana al 15 % mientras que en el grupo experimental fue inferior al 4 %. Además, con respecto al estrés por el rol materno, los casos de riesgo con la aplicación de la terapia ATVV disminuyeron en un 9,3 %.

Para la doctora Vesga el resultado puede estar relacionado con un aumento en la producción de oxitocina (“la hormona del amor”) motivado por la experiencia de la madre al interactuar con su hijo. Esta hormona se encarga de recaptar serotonina en el sistema nervioso, algo que les permite a las mujeres estar menos tristes, comportamiento que ya ha sido evidenciado en estudios con modelos animales de monos y ratas al acicalar a sus crías.

Asimismo el contacto permanente con el recién nacido durante la terapia les permitió a las madres primerizas perder el miedo a lastimar a sus bebés, lo cual mejoró sus habilidades de cuidado. La terapia era aplicada dos veces al día, una antes del baño y otra antes de dormir.

Otro hallazgo se relaciona con el sueño nocturno, que fue de 27,9 minutos más en las madres con cesárea y de 16,26 minutos más en las madres con parto vaginal que pertenecían al grupo experimental. Aunque no es una conclusión significativa sugiere una relación entre el modo de nacimiento y la cantidad de sueño, y cómo este se afecta por los cambios físicos y emocionales propios de la maternidad.

La aplicación de la terapia ATVV también mejoró la capacidad de succión de los niños, lo cual tiene implicaciones directas en su peso. La diferencia de ganancia de peso fue de 8,35 g/día más en la primera medición cuando se aplicaba la terapia dos veces al día, y de 4,19 g/día con una sola aplicación, lo que sugiere un efecto dosis-dependiente. “Para los neonatos 8 g pueden resultar muy importantes, sobre todo en aquellos que tienen deficiencias en el peso”, subraya la investigadora.

Los neonatos del grupo experimental también ganaron 0,0149 cm/día más de circunferencia cefálica cuando se compararon con el grupo control, y respecto a la talla los participantes que recibieron la terapia de estimulación temprana crecieron 0,0247 cm/día.

Los resultados son prometedores, pues en un país en desarrollo en el que muchos niños crecen rodeados de carencias y se adolece de estrategias que promuevan la salud y el bienestar neonatal, la implementación de terapias costoefectivas puede ser bastante pertinente.

Mejor prevenir

La adaptación de madres e hijos puede ser incluso más difícil si se tiene en cuenta la influencia de factores del contexto de un país en desarrollo, como la pobreza. En Colombia muchas madres son cabeza de hogar y esto las obliga a regresar a sus trabajos tan pronto se sienten en condiciones óptimas.

La profesora María Mercedes Durán, directora de la tesis, sostiene que este tipo de intervenciones desde la enfermería pueden representar una reducción de costos para el sistema de salud, al prevenir la aparición de patologías como la depresión posparto –un fenómeno que, según la Organización Mundial de la Salud, afecta a una de cada seis mujeres que dan a luz– y las que puedan aparecer por los efectos negativos de una mala nutrición en las madres gestantes y en los bebés.

La estimulación ATVV no requiere de un despliegue tecnológico importante, de hecho uno de los productos generados a partir de esta investigación fueron unas herramientas audiovisuales diseñadas para entrenar a las madres en la realización domiciliaria de la terapia de estimulación, que se encuentran a disposición de toda la población. Con esto solo se necesita de la capacitación del personal de enfermería para transmitir este conocimiento entre las nuevas madres para mejorar su calidad de vida y la de sus bebés.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

08 de octubre de 2018

Las abejas, que forman un grupo de insectos antófilos (que aman las flores), son algunas de las principales especies polinizadoras, y su proceso es vital para la mayoría de los alimentos que consumimos los humanos. Pero sus poblaciones se están reduciendo en todo el mundo de manera alarmante: entre 50 y 80 por ciento.

Fundamental en la reproducción y sobrevivencia de las plantas, así como en el acceso de los animales a granos y frutas, la polinización es un proceso de transferencia del polen de las flores que resulta esencial para la vida.

“Estamos ante un problema de índole mundial, nos preocupa la forma como sus poblaciones están decayendo. Las abejas son un indicador importante del estado de salud que guardan éstos y otros polinizadores a nivel global”, dijo Rafael Ojeda Flores, académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM.

De no atenderse este problema, advirtió, se tendrán repercusiones importantes como problemas en la producción de vegetales y animales, hasta poner en riesgo la seguridad alimentaria y el estado de conservación de la biodiversidad.

“Aproximadamente 75 por ciento de la variedad de alimentos que consumimos son polinizados por diversos animales. En México es incluso un poco más: hasta 85 por ciento de los vegetales que se cultivan aquí dependen en cierta forma de la polinización, gran parte de ella realizada por los insectos”, agregó Ricardo Anguiano Báez, también académico de la FMVZ.

En conferencia de medios, en el auditorio Pablo Zierold Reyes, los especialistas detallaron algunos de los escenarios que enfrentan las abejas.

Amenazas

Actualmente están amenazadas por el cambio climático, que ha modificado los patrones de las lluvias y altera la floración de la que dependen.

Otro problema es el uso de agroquímicos: herbicidas, funguicidas, insecticidas y vitaminas en las zonas de cultivo del campo. Se trata de amplias hectáreas de monocultivos que se riegan con sustancias tóxicas que matan a estos insectos. “En México existen 180 sustancias permitidas, cuyo uso está prohibido en la Unión Europea”, subrayó Ojeda.

De igual manera, las abejas son dañadas por algunas enfermedades, en especial la causada por un parásito llamado varroa, que las chupa y afecta sus defensas, ocasionando que produzcan menos miel y vivan menos tiempo, detalló Anguiano.

La agricultura extensiva y la carencia de áreas de polinización impactan en su ecosistema y las obliga a recorrer grandes distancias para encontrar alimento.

También la inadecuada capacitación de los apicultores es un inconveniente, especialmente cuando las abejas no son bien manejadas y presentan problemas de salud.

Cómo revertir daños

Para revertir estos daños, Anguiano recomendó promover el cultivo de plantas locales en áreas verdes comunes y jardines, para permitir a los polinizadores nutrirse y resguardarse, además de modificar hábitos para priorizar el consumo de alimentos locales y orgánicos.

Por su parte, Ojeda señaló que hay muchas líneas de acción. “La herramienta más importante es convertirse en consumidores informados y responsables, y rastrear de dónde vienen nuestros alimentos”.

Asimismo, se pueden crear jardines urbanos con plantas con flores nativas, que atraen a los polinizadores; y para los productores apícolas y agropecuarios, son necesarios programas de información y capacitación.

“Los científicos debemos seguir investigando y todos debemos exigir que se cumpla la regulación de agroquímicos”, finalizó.

Boletín UNAM-DGCS-638/2018

08 de octubre de 2018

Después de una cirugía de extracción de terceros molares, la recuperación suele ser molesta y dolorosa. Con el fin de proporcionar un mejor tratamiento postoperatorio en estos casos, un equipo conformado por investigadores y un estudiante de la Facultad de Estomatología de la BUAP experimentó con éxito una técnica de láser terapéutico que disminuye el tiempo de convalecencia del paciente.

“El láser terapéutico emite una luz infrarroja que trabaja a nivel celular, directamente sobre la mitocondria, lo que acelera el metabolismo y por ello la cicatrización y regeneración de los tejidos son más rápidas”, explicó Daniel Bahena Ambriz, tesista de esta unidad académica.

Mediante esta técnica el tiempo de recuperación del paciente puede reducirse entre siete días y semana y media, en comparación con un tratamiento convencional basado solo en medicamentos.

Carolina Sámano Valencia, académica de la Facultad de Estomatología, señaló que este procedimiento se aplicó en 62 pacientes, quienes se sometieron a una cirugía de extracción de terceros molares de ambos lados, con resultados postoperatorios satisfactorios.

“El láser realmente favoreció la disminución de inflamación y dolor de los pacientes después de la cirugía; existió una diferencia estadística entre el lado de la cara en el que se aplicó el tratamiento y en el que no, además de imágenes que muestran la diferencia en el grado de inflamación de ambos lados del rostro”, afirmó.

Se tomaron medidas faciales a los pacientes, antes y después de las cirugías (así como en el tercer y séptimo día), y los resultados demostraron que del lado en el que se empleó el láser tenía un porcentaje de inflamación de 3.44, mientras que el lado en el que no se aplicó de 5.29 por ciento.

Asimismo, en una escala del 0 al 10, en la cual el cero es la ausencia de dolor y diez el nivel máximo, se comprobó que a los tres días de la cirugía los pacientes presentaban una puntuación de 1.65 en el lado derecho (donde se aplicó), mientras que en el lado izquierdo los niveles eran de 2.89, lo cual representa un dato estadísticamente significativo.

En términos cualitativos, las personas que fueron sometidas al tratamiento indicaron que después de las operaciones sentían menos molestias y menor inflamación de un lado que del otro, lo que confirmó los resultados comparativos de las zonas en las que se utilizó el láser.

“Al hacer la revisión de la literatura para el proyecto encontramos que en este tipo de tratamientos el láser se aplicaba después de la cirugía. Sin embargo, a partir de la idea del cirujano decidimos implementar el láser directamente en el tejido Diana antes de iniciar las extracciones y los pacientes denotaron menor dolor a la punción al momento de infiltrar el anestésico”, destacó Daniel Bahena.

Por su parte, Ana Karina Ley García, docente de la misma facultad, subrayó que este tratamiento se refleja en un beneficio para el paciente, ya que al ofrecerle una mejor calidad postoperatoria podría regresar en menos tiempo a sus actividades diarias y volver a comer de forma normal.

La docente comentó que el equipo con el cual se realizaron los tratamientos es un láser terapéutico infrarrojo de arseniuro de galio, indicado para su uso en la recuperación y remodelación de tejidos y tiene un nivel de penetración de hasta 4 centímetros. Además, este sistema actúa sobre la permeabilidad de vasos sanguíneos y linfáticos, así como sobre las fibras nerviosas.

Este trabajo fue presentado en el XXV Encuentro Nacional y XVI Iberoamericano de Investigación en Odontología y las IV Jornadas de Investigación en Odontología, de la Universidad Autónoma de Zacatecas, así como en el X Congreso Internacional de Cuerpos Académicos y Grupos de Investigación en Odontología, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en los cuales obtuvo terceros lugares en el área de investigación clínica.

Las 62 cirugías de terceros molares fueron realizadas de mayo del 2017 a enero del 2018, por Mario Alberto Lagunés López, especialista en cirugía maxilofacial, de la Facultad de Estomatología. La responsable de este proyecto es Ester Luminosa Soberanes de la Fuente, profesora de esta unidad académica.

Por el momento dicho tratamiento solo ha sido aplicado como parte del proyecto; sin embargo, debido a los buenos resultados podría ser considerado para aplicarse como un procedimiento permanente en las cirugías realizadas en la facultad.

Fuente: buap.mx