Lo que es muy loable y a la vez habría que reflexionar hasta donde es bueno, es que la responsabilidad de dar estudios después de la secundaria sea en la mayoría de los hogares mexicanos sólo responsabilidad de los padres según sus posibilidades, esto hace que muy pocos adolescentes y jóvenes lleguen a concluir sus estudios, ya que una minoría llega a la universidad ya sea pública o privada, una gran mayoría se queda con estudios de secundaria inconclusos por la escasa y débil economía de los hogares mexicanos que; por nuestra manera de proteger a nuestros hijos no los hemos enseñado a responsabilizarse de su economía escolar, ya sea superándose con becas o trabajando en sus ratos libres para pagar algo de sus estudios y así alivianar un poco la carga económica de sus padres.
Sin embargo, las características de nuestra familia mexicana es de asumir y compartir responsabilidades, es así como nace la costumbre del COMPADRAZGO, el cual aumenta la familia mexicana, porque se integran a la misma y no hay reunión donde el compadre o la comadre falten, ya que este lazo es también muy fuerte, hay compadres de grado como los que llevan al bautizo, al casamiento u otro acto religioso de relevancia, y compadres de menor grado como: estreno de casa, de automóvil, de graduación, de conclusión de cualquier nivel escolar, etcétera, etcétera. Cada vez que se estrena un compadre la fiesta no puede esperar, porque de esa manera la familia mexicana expresa otra característica, su hospitalidad y su alegría para festejar los acontecimientos.
Afortunadamente en la familia mexicana se conserva la tradición de que en las fechas memorables como en Navidad, Año nuevo, los cumpleaños de los miembros de la familia, los casamientos, los entierros, etc. siempre está unida y presente, los abuelos son parte importante de la misma.
Yo creo que México es uno de los pocos países que por esa fuerza de las familias y la manera de compartir en grupo se vendan vacaciones y tiempos compartidos para 6 y hasta para 12 personas, porque esa es otra característica de la familia mexicana: la solidaridad para disfrutar de la vida y si no que lo digan las películas mexicanas de los años 50s y hasta los años 70s, pues uno de sus temas favoritos eran las vacaciones, para dar a conocer como los mexicanos llevaban no sólo a los abuelos, sino hasta el perro y el loro que no podían quedarse solos en las casas, ya que eran parte importante de la familia.
Por eso ahora que estuve en Oaxaca, en ese su centro o zócalo en el día de Reyes me dio gusto ver a las familias jóvenes y no tan jóvenes pasear por el zócalo tomados del brazo o de la cintura, compartiendo la alegría de sus hijos que emocionados llevaban sus juguetes, triciclos, juguetes de peluche, camioncitos de madera, coches de pilas, otros un balero, otros más flautas o pequeñas guitarras, trastecitos de plástico, muñecas de trapo, celulares de juguete, unos correteando, otros tomados de las manos de sus papás o de sus abuelos, algunos con el perro junto a ellos, meneando la cola de gusto por pasear ceca de ellos en pleno centro, la música de la marimba entonando el Dios Nunca Muere, la sombra hermosa de los laureles de la India, los vendedores de algodones, las marías vendiendo separadores, dibujos en papel amate, flores, semillas, collares y pulseras de piedras semipreciosas, y los niños que no tuvieron Reyes ofreciendo dulces, pulseras, réplicas de figuras de ídolos, o pidiendo un peso, ya que en sus hogares no pudieron tener Reyes.
Vivir en familia, tener una familia, formar una familia, ser parte de una familia es un compromiso, pero ser miembro de una familia mexicana es una Bendición. Es por eso que me siento inmensamente dichosa de ser parte de una familia mexicana; mis padres tienen 68 años de convivir como esposos y ya han visto a la primera, segunda y tercera generación, y nos siguen reuniendo los domingos y los días festivos para compartir los alimentos, pero sobre todo compartir las penas y alegrías de una familia.
* Elizabeth Solano Méndez (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es profesora normalista, ha desempeñado diversos cargos en el servicio público y en el magisterio poblano.
DÍA DE REYES, TRADICIÓN MEXICANA
LA REVOLUCIÓN MEXICANA Y LA FAMILIA MEXICANA. GENIO Y FIGURA HASTA LA SEPULTURA
Otros artículos de la misma autora:
Sentir para emocionarse, convivir para comprometerse, saber para disfrutar y nunca olvidarse.








