SOBRE AMORES LÍQUIDOS Y ROMÁNTICOS EN: EL CURIOSO CASO DE BENJAMÍN BUTTON Y EL CREPÚSCULO, Y SU POSI
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SOBRE AMORES LÍQUIDOS Y ROMÁNTICOS EN:

EL CURIOSO CASO DE BENJAMÍN BUTTON Y EL CREPÚSCULO,

Y SU POSICIONAMIENTO EN LA REALIDAD

 Por: Jhonatan Salazar Fernández(1)

El presente ensayo, tiene la finalidad de abordar el tema del amor, en sus contextos más cercanos de: románticos y líquidos; como una aproximación para comprender el tema fundamental que ofrecen las películas:

 

 

 

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El Curioso Caso de Benjamín Button y el Crepúsculo; luego plantearemos algunas hipótesis sobre la evolución del amor, y como se posesiona en la realidad.

 I

 

 

El Curioso Caso de Benjamín Button se sustenta sobre una estructura poco convencional: Una vieja mujer, moribunda, hace leer a su hija un diario sobre cuyo texto, la película va discurriendo la dilatada historia de su protagonista y su gran amor. El orgullo de tener un hijo esperado, que nace por factores que pocos especialistas conocen, la cual muestra el fallecimiento de la madre pocas horas después de haber nacido, mientras el padre se resiste a aceptarlo, encontrando en el desprecio y el abandono su “tranquilidad”, dejando al recién nacido en las gradas de una casa de una familia de color que se dedica al cuidado de personas mayores, Queenie al darse cuenta de las características del bebé, lo acepta como hijo propio. Es en esta casa en donde Benjamín empieza su crecimiento involutivo; una persona que nació en extrañas circunstancias;  nació con la particularidad de ser anciano de 80 años, para él el tiempo no prosigue como en todos los humanos, Benjamín va al revés del mundo: nació viejo y a medida que pasan los años va rejuveneciendo, tomando en cuenta la película, va en sentido contrario a las agujas del reloj, empieza a  transitar con el apoyo de una silla de ruedas y posteriormente con el sostén de un bastón.

Sus cambios constantes se empiezan a ver de a poco, en su casa y en sus excitantes aventuras como marinero en donde va rejuveneciendo. Al retornar a su casa después de sus viajes por el mar, se da cuenta, viendo nuevamente a Daisy la niña con la que compartió experiencias románticas, que su amor por ella no había cambiado en nada; pero Daisy se había convertido en una señorita liberal, que tenía encuentros sexuales con sus compañeros de Ballet u otros; según Zygmunt Bauman (Modernidad Liquida. FCE. 2000) podríamos afirmar que tiene vigencia el -“amor líquido”- en donde existe el temor de enfrentar un compromiso serio, cogiendo como una mejor opción el “choque y fuga”, como vulgarmente se dice: si ayer te vi y tuvimos algo, hoy no me acuerdo, o prefiero no recordarlo, lo que pasó, pasó, como diría la canción, y sería mejor olvidarlo, como diría Gonzalo Portocarrero (Blog ¿Retorno al amor romántico? A propósito del Film Crepúsculo (Twilight)) existe la fugacidad de las relaciones, que también experimenta Benjamín en sus encuentros sexuales de marinero.

 

Esta fugacidad de las relaciones va atravesando un proceso de quiebre, para dar paso al amor romántico por parte de ambos, en la que logran tener un hija Carolina con las características normales de un niña; sin embargo el temor de Benjamín de no querer ser una carga para Daisy, al saber que su hija crecerá y preguntará por su padre y tendrá que saber que su padre se va convirtiendo en niño y ella en señorita, decide dejar libertar a Daisy para buscar un esposo con las condiciones de un buen padre, se aleja de su familia y continúa su vida a expensas de sus responsabilidades paternales; su cambio va en proceso y se va convirtiendo en un niño con la mente nublada, irreconocible de los personajes que antes a conocido, al no poder recordar a Daisy, ella decide hacerse cargo de su cuidado, hasta que muera de bebe en brazos del amor de su vida. Aquí Daisy da muestra de su amor romántico por Benjamín, ocasionando el retorno al amor romántico, un amor sincero, comprometido, con un discurso de ser para ser siempre.             

 

II

 

El Crepúsculo tiene un desenlace diferente al anterior, es la historia de Bela de 17 años que va a vivir con su papá, en donde conoce a Edward en la escuela secundaria, desde un principio Bela anticipa su percepción sobre Edward considerándolo como una persona misteriosa y de secretos muy bien guardados, porque le salvó de un accidente de auto, en donde gracias a su gran velocidad pudo detener el auto con una mano, acción que Edward no quiso explicar. La atracción que de a poco empieza a nacer entre ambos es muestra de un amor que no esconde secretos, porque encuentran la confianza y a compartir sus recuerdos, en la que Edward confiesa que es de una familia de vampiros, con rasgos de alimentarse de la sangre humana, pero su amor por Bela lo mantiene asustado y consternado, porque no cree poder controlar su instinto de voracidad.

 

Sus sentimientos que nacen son muestras de un amor serio, un amor romántico, un amor que en nuestra época se va perdiendo y a contracorriente va entrando en auge el amor líquido del que habla Bauman; sin embargo el amor romántico dentro de esta relación, tiene connotaciones de no importar los rasgos físicos, ni las diversas diferencias que puedan existir, sino la compleja fuerza de los sentimientos, de la atracción por el otro por encima de las oscuras pero influyentes diferencias.

 

G. Portocarrero identifica tres características de la evolución de la sexualidad: a principios del siglo XX se consideraba que la sexualidad se iba a dar en la noche de bodas, considerando a la chica como una “mujer decente”; la evolución sobrepasa la estabilidad de la relación sexual y se empieza a posesionar antes del matrimonio siempre en cuando se tenga una apuesta sincera y seria por un compromiso; la tercera dice que en la actualidad, los jóvenes pueden o practican una “sexualidad casual” la atracción física y la búsqueda de entretenimiento son motivos suficientes para tener relaciones sexuales… En el sexo el “choque y fuga” trata de descargar el deseo que habita nuestros cuerpos nada mas. (G. Portocarrero. Ibíd.)

 

III

 

En ambas películas notamos matices diversos, que proponen de manera indirecta un retorno a un amor romántico imposible, que está rumbo a su debilitamiento y extinción por la fuerza de la evolución del mercado; es decir, el “aprovecha lo que puedas y dejarlo después”, hizo que el amor se convierta en un sentimiento descartable,  mientras al frente tuyo tengas ocasión de aprovecha de algo, hazlo de la mejor manera que puedas.

 

La influencia desmesurada de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, en donde la gran acogida que le dan las personas a las novelas, con alto contenido de infidelidad, tener un hijo de otra persona y vivir con otro, son entre otros tantos motivos, donde en el imaginario de los varones y mujeres se forma el amor líquido o liberador y se aniquila el amor romántico. 

 

IV

 

Las juventudes en nuestro contexto actual atraviesa por dos factores que marcan el derrotero de su amor con sus pares; por un lado tenernos en las zonas alejadas, en las zonas rurales, su socialización que está ligado al trabajo, la familia, y las costumbres, en donde la juventud considera que es hereditario el proceso del amor, es decir se ama como en los tiempos antiguos, en la que la pareja que te gusta es para siempre, tiene una connotación de un amor romántico, un amor tradicional, basado en normas, valores y justificaciones serias para enfrentar y construir el amor, no hay vacilaciones para estar con una(o) u otra(o), aquí las cosas del amor se respetan y se valoran, podríamos decir en términos de Luis Miguel Lazo López es un modelo tradicional, basado en creencias, valores, costumbres, heredados, transmitidos, internalizados y reproducidos de generación en generación (Imaginario moderno sobre las relaciones de pareja de los jóvenes. www.sabersinfin.com)

 

 Sin embargo esta tradicionalidad del amor, no se convierte en la hegemonía, el acrecentamiento de la ciudad como fenómeno de las migraciones, conlleva a un proceso de “modernización”, es decir las ciudades son focos importante en donde penetra la globalización, el modelo occidental y norte americano, bajo sistemas de dominio del mercado, impulsado la tecnología, información y comunicación y en esta va cambiando la implicancia de las practicas, discursos y relaciones sociales. Aquí el nuevo discurso de liberalización en todas las formas, encuentra eco en la juventud, en donde no sentirse prisionero de nada, lo intensifica en la búsqueda de hedonismos; es decir, se busca el contacto directo y rápido con los demás, en el caso del amor, se busca no el enamoramiento que puede durar mucho, sino mas bien se busca el acceso fácil a obtener algo, por un determinado momento y luego dejar las cosas como fueron en el principio.  Aquí se visibiliza en fin del amor romántico, el fin del noviazgo y el matrimonio.

 

En el modelo liberador como diría Luis Miguel Lazo López, las relaciones de pareja no tienen un contenido amoroso, sino son hedonistas y espontáneas… En fin, el discurso liberador es un estilo y modo cultural de las relaciones de pareja que se caracteriza esencialmente por la ausencia, culminación y cris del amor real (Imaginario moderno sobre las relaciones de pareja de los jóvenes. www.sabersinfin.com) lo que predomina en este discurso es el “choque y fuga” es decir sólo un momento de pasión, que sólo se daría por unos cuantos días o un día, una aventura de momento que se presentó, que no tiene seriedad para ninguno de los dos, excepto el goce y la alegría del momento, es un momento en que encontraron, se conocieron y prefirieron no sentirse solos, una acción en la que prima el pensamiento de un disfrute de momento.

 

De ahí tal vez las consecuencias, que se ve: madres adolescentes, hijos no deseados y olvidados, fetos abortados, etc. Un discurso que caló muy hondo y la juventud del cual será casi imposible salir; es la denotación de una educación de mala calidad, de la falta de comunicación de los padres con sus hijos, y de la debilidad del Estado de crear programas de educación que enfrenten las causas y consecuencias de este nuevo fenómeno del amor.

 

1.     Jhonatan Salazar Fernández es estudiante de la facultad de Sociología, Universidad Nacional del Centro del Perú. Huancayo – Perú. 

 

  

 

 

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