
25 de febrero 2021
*
Grietas, fisuras;
Lo que se dio por hecho,
Se resquebraja.
Amores, amigos
Aromas de café
Un beso.
Fórmanse estériles barrancos
Dividen sé,
Agua no filtra
Fractúrese el suelo.
Finiquitación, conclusión
Fenecimiento
De lo no valorado,
De todo lo superfluo.
Invisible barrera
Separa hoy los tiempos.
Formando espejismos
Caretas de hastío
Cuelgan en la entrada.
Atrás,
Pasó el amor de largo,
Porque fue ignorado.
Agujero negro.
Planetas inertes.
Hoy,
Fisura cerrada
Imposible es ya buscarlo,
El obcecamiento
Acecha afuera. . .
**
Nada ha cambiado;
Sólo las sillas
De los cafés, permanecen vacías.
Nada ha cambiado;
Pero no hay ecos de voces
Bordeando los jardines.
Nada ha cambiado!
Más ya no veo
Tus ojos, ni escucho
Tus palabras.
Continúa el lento proceso
Moviendo las ruedas del destino.
Sigue el silencio
Deslizándose por los pasillos.
Se puede escuchar el rozar de las patas de las arañas
Fabricando sus plateadas redes.
Ruedan los minutos
Poblados de seres misteriosos,
Desconocidos.
Emergen los fantasmas
Por la noche,
De entre las hilachas
Del sueño.
El mundo paralizado
Perplejo y confundido,
Dilucida en los neblinosos
Atardeceres,
La verdad de la mentira.
Gimen con temor los habitantes;
Pulsa caliente el aliento
Detrás de las mascarillas.
Oyendo historias
Se trenzan horrores.
Por la pendiente
De las avenidas, en las madrugadas,
Caminan los insomnes,
Se esconden los ladrones,
Y los indigentes.
¡Nada ha cambiado!


Lilia Rivera Corcorán, Integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin






