Besar a la Dávila / Masca la Iguana
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Ha de causar mayor emoción, ese beso sincero y puro que va envuelto en una ilusión…
Canción el Beso en España

Luis Fernando Paredes Porras

Pagar por un beso no estaba en mis planes de adolescente, deseaba, aunque parezca cursi, un beso a la española antes que un beso de cabaret.

No recuerdo donde la escuché pero hasta el día de hoy me sigue gustando esa canción que dice “el beso en España, se da si se quiere con él no se engaña , me puede dar un beso en la mano, o puede darme un beso de hermano, así, me besará cuando quiera, pero un beso de amor…¡no se lo doy a cualquiera!”; de esos, de los últimos quería mis picoretes y no de los de “amor de cabaret que no es sincero y se paga con dinero”, aunque debo confesarlo, en cierta ocasión me saque al tigre en una rifa pero ya luego escribo de ese penoso incidente.

Juraba que la canción española la había escuchado en la escuela, en el glorioso CENHCH de mi hermosa ciudad de Puebla, sin embargo algo me decía que no y tan canija era mi duda que pedí la ayuda de dos queridas compañera de esa época, Nidya e Iraís, quienes me regalaron recuerdos de otras canciones que me alegraron la tarde, pero de ese pinche beso español, nada de nada que sabían. Pienso entonces que eran mis ganas de besar de esa época las que engañan a mi mente.
Y es que la canción es una delicia de verdades:

“Es muy fácil fingir quereres / es muy fácil fingir la pasión / pero un beso fingir no se puede / porque duele en el corazón / La española cuando besa / besa siempre de verdad / y a ninguna le interesa / besar por frivolidad”.

Así que me quedó claro desde entonces y desde la teoría, para comenzar, que como en todo, hay niveles y por lo tanto, hay de besos a besos, por eso el que le dio el Presidente Municipal de Tuxtepec, Oaxaca, Fernando Bautista Dávila a su esposa hace unos días tiene su lugar en la tabla de calificaciones. Es un ósculo especial, pues no se lo dio en la sagrada intimidad, no, fue público y anunciado, aplaudido y envidiado, criticado y bendecido, fotografiado y ahora, motivo para escribir ya que, para comenzar, se dio entre dos lenguas.

Carlos Vives y Sebastían Yatra cantan “déjame robarte un beso que me llegue hasta el alma” y el beso de Dávila no fue robado. Por cierto he tenido la fortuna de robar uno, recuerdo el que le planté a una compañera universitaria en la puerta de su casa, aunque en estricto sentido no robe nada, sólo le di un beso de pajarito, un pinche pajarito gris, sin canto y sin gracia, porque también hay niveles entre los pájaros. Me robaron un beso, eso sí, así sí fue, en la casa de una chica poco mayor que yo. No recuerdo el cómo fue…”no se decirte cómo fue, no se explicarme que pasó”, como diría la canción, pero de pronto, ya tenía su lengua hurgando mi boca inocente de adolescente. Fue un robo sin arma, desde entonces puedo dar testimonio de que a veces los hombres somos puros objetos sexuales.

Pero el beso y su sentido, hablo del beso del amor erótico, cambia rápidamente, hoy los videos de jóvenes que no roban besos sino simplemente los ganan jugando piedra, papel o tijera son besos de úsese y tírese. De esos besos no me gustan matarile – lire- lo.

El video donde se escucha y ve: “Yo solo quiero darte un beso y regalarte mis mañanas…”, lleva 980 millones 833 mil 675 reproducciones y contando… “llenarte con amor el alma”, canta Prince Royce de donde infiero que ganas de besar bonito, las hay. Y si no me cree, solo hay que ver el beso de Dávila.

Morat y Juanes cantan “sabiendo que tus besos matan, moriré de amor” y no es precisamente la versión pop de la traición de Judas Iscariote al maestro Jesús. Y eso me recuerda que dentro de poco el beso traicionero estará de moda por las elecciones.
Y si se trata de que te sangre el hocico como al caballo blanco, pues entonces hay que besar apasionadamente, al grado de morder y hacer la copa rota, aunque la versiones de Andrés Calamaro o Marck Antonhy son buenas, yo me quedo, con los ojos cerrados, con la de José Feliciano. Dicen que hay que cuidarse de quien besa con los ojos abiertos, por lo mientras Dávila los cerró quizá pensando que así no lo vería no la gente en el parque Juárez.

Calle 13 dice: “Yo quiero caminar por encima de tu pelo / hasta llegar al ombligo de tu oreja / y recitarte un poquito de cosquillas y regalarte una sábana de almejas / darte un beso de desayuno pa' irnos volando hasta Neptuno / si hace frio te caliento con una sopa de amapolas / y con un fricase de acerolas…”. Estoy de acuerdo que todo beso tempranero es bueno, siempre y cuando la boca no nos huela a quinto egipcio, cosa casi por demás imposible, lo cual no impide el beso de piquito en la boca o en la mejilla a los seres que amamos. Aquí no incluyo quienes gustan de ser despertados por las lamidas de su perro aunque digan que esos son besitos de amor.

Ya el grupo Paté de Fuá canta para quienes sufren de halitosis, bueno no precisamente, pero hay que cuidar lo del aliento en cuestión de besos: “Cura con un beso las angustias de mi aliento y acuchilla mi alma con tu piel de talismán. Bésame y derrumba lo antiguos monumentos, bésame, desata el carnaval…” y bueno, no creo que Dávila nos regale la imagen de otro beso, en esta ocasión un beso carnavalesco, porque este bonito, tierno de a piquito, fue en el marco del día del amor y la amistad, un beso familiar que a nadie incomoda en cambio el otro…pero bueno, todo puede suceder en la fiesta de la carne a la cual nos está invitando a participar dentro de unos días.

Y como la música es parte esencial de la fiesta, reconociendo que la música de banda me da más disgustos que alegrías, acepto me gusta la canción “Entre beso y beso” de la Arrolladora Banda Limón de René Camacho…si así de largo el pinche nombrecito…pero sólo esa eh.

La iguana dice que está bien las canciones, pero que eso ¿qué tiene que ver con la forma en que Dávila besa? La miro y la verdosa para su trompita como queriendo provocar al garrobo anaranjado de la más alta rama a quien la trompa escamada de la coqueta iguana le importa absolutamente nada.

¿Tienen hocico o trompa las iguanas?

Y mientras la iguana sigue mandando señales de querer lenguita le digo que he visto como Dávila besa a muchas mujeres en la mejilla, incluso he visto como un hombre joven lo beso en la mano y que un día no muy lejano, o un poco más lejano quizá, Dávila le cantará a Tuxtepec el poema de Consuelo Velasquez “Bésame Mucho”…y si no me creen, al tiempo.

Eso de besarse teniendo como marco su apestoso arroyo Moctezuma no es muy romántico, me aclara la iguana al ver el fracaso con el garrobo, y me pide que gestione con quien tenga que gestionar el que pueda intercambiar saliva teniendo como fondo la música de un trio, de los panchos estaría bien, en el parque Juárez, de preferencia en el escenario, al estilo de Romeo y Julieta y con un chingo de gente como testigo, ya para dar ejemplo, ya para dar envidia o dar tan sólo de qué hablar con un beso entre dos lenguas, como por ejemplo el de Fernando con María Luisa, dos pueblos, dos lenguas, la chinanteca y la mazateca unidas por el amor…que eso a la gente le gustará criticar, porque hay quienes al no poder besar, les queda estar chingando.

La iguana me mira y me para la trompa como para que deje de escribir y cierra los ojos…total, ya casi es carnaval y dice que puedo imaginar que es la iguana española de la vieja canción.

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