¡ Chingar a la madre! ¿Ir o no ir?... ¡He ahí el dilema!
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

luis fernando paredes.jpg¡ CHINGAR  A LA MADRE! ¿IR O NO IR?... ¡HE AHÍ EL DILEMA!

Por: Luis Fernando Paredes Porras* 

La gente se asombra de mi madre por varias razones, me quiero referir al asombro que se genera cuando estamos juntos y nos ven, ya que mi madre es pequeña de estatura, mide 1.49 mts y yo mido 1.86mts.  Literalmente y tomando como criterio la estatura, tengo poca madre.

Pero Madre… ¡sólo hay una!  …o al menos eso nos han hecho creer. Me explico: creo que todo ser humano es parido por varias madres, parido en sentido figurado,  donde las madres no son biológicas. La madre que nos engendró no nos enseñó todo, hubo otras mujeres y habrá, que nos ayuden a nacer de otra forma -también hay mujeres que nos matan y nos entierran o nos dejan tirados para que nos devoren los zopilotes y nos coman los gusanos a la vista de todos mientras los perros roen nuestros huesos (¡y que viva el dolor en las canciones de José Alfredo Jiménez!)-. De hecho creo que toda mujer es madre de algo, y esto me lleva a preguntarme ¿Qué hace que una mujer sea madre? ¡Que tenga un hijo!, podrían gritar muchos para que se me quite lo ignorante, pero me pregunto… ¿de verdad la maternidad sólo se da cuando se pare? ¡No, pues hay quien adopta! ¿Y quien no adopta, no pare, no es madre? Parece entonces que la  palabra clave  es “madre”.

 

 Dice la Real Academia de la Lengua:

madre.

(Del lat. mater, -tris).

1. f. Hembra que ha parido. 2. f. Hembra respecto de su hijo o hijos. 3. f. Título que se da a ciertas religiosas.

4. f. En los hospitales y casas de recogimiento, mujer a cuyo cargo está el gobierno en todo o en parte.

5. f. Matriz en que se desarrolla el feto. 6. f. Causa, raíz u origen de donde proviene algo.

Estas definiciones además de que reafirman que tenemos muchas madres, me han hecho comprender algo esencial para nosotros los mexicanos, y que ya Octavio Paz en su libro “El Laberinto de la Soledad” en el capítulo IV “Los Hijos de la Malinche” abordara. Lo que escribió Paz es: “palabras malditas que sólo pronunciamos en voz alta cuando no somos dueños de nosotros mismos. Confusamente reflejan nuestra intimidad: las explosiones de nuestra vitalidad las iluminan y las depresiones de nuestro ánimo las oscurecen. Lenguaje sagrado, como el de los niños, la poesía y las sectas. Cada letra y cada sílaba están animadas de una vida doble, al mismo tiempo luminosa y oscura, que nos revela y oculta. Palabras que no dicen nada y dicen todo. Los adolescentes, cuando quieren presumir de hombres, las pronuncian con voz ronca. Las repiten las señoras, ya para significar su libertad de espíritu, ya para demostrar la verdad de sus sentimientos. Pues estas palabras son definitivas, categóricas, a pesar de su ambigüedad y de la facilidad con que varía su significado. Son las malas palabras, único lenguaje vivo en un mundo de vocablos anémicos. La poesía al alcance de todos…”. Esto lo escribió Paz en  1950 y hoy  “las malas palabras” están más vigentes que nunca. Y sí, una de las frases lapidarias es “¡vas y chingas a tu madre!”. En mi caso particular,  - porque comencé hablando de mi madre -, he de reconocer que no me han mandado mucho a ese lugar – o me hago el occiso-  y que he respondido de diferentes maneras, ahora ya con indiferencia, pero en otros momentos  me “calaba”. Mi madre, que ya les dije que es poca, no ignora - como creo que toda madre mexicana lo sabe- que me han mandado a chingarla en incontables ocasiones. A ella, por fortuna no le afecta,  o al menos lo disimula como disimula tantas cosas que sólo las madres pueden disimular.

Dice Paz en  “El Laberinto de la Soledad”: ¡Viva México, hijos de la Chingada! Verdadero grito de guerra, cargado de una electricidad particular, esta frase es un reto y una afirmación, un disparo, dirigido contra un enemigo imaginario, y una explosión en el aíre…Con ese grito, que es de rigor cada 15 de septiembre, aniversario de la Independencia, nos afirmamos y afirmamos a nuestra patria, frente, contra y a pesar de los demás. ¿Y quiénes son los demás. Los demás son los “hijos de la chingada”: los extranjeros, los malos mexicanos, nuestros enemigos, nuestros rivales. En todo caso, los “otros”. Esto es, todos aquellos que no son lo que nosotros somos. Y esos otros no se definen en cuanto hijos de una madre tan indeterminada y vaga como ellos mismos” Y ustedes dirán. ¿y porque tan grosero resultó este tipo que se dedica a aspectos educativos?. Bueno porque así somos los mexicanos y porque Paz mismo me da pie al decir: “¿Quién es la Chingada?. Ante todo, es la Madre. No una madre de carne y hueso, sino una figura mítica. La Chingada es una de las representaciones mexicanas de la maternidad, como la Llorona  o “la sufrida madre mexicana”…” Y es ahí donde se relaciona con lo dicho en el principio de esta reflexión: ¡Madre solo hay una!.

La lectura de la obra de Paz es un clásico para quienes gusten de tratar de comprender nuestra idiosincrasia como pueblo mexicano. Y decía que las malas palabras están más vigentes que nunca. ¿Quién no se  sorprendió al escuchar al grupo Molotov con  el coro de su canción “chinga tu madre”, o con las canciones del grupo “marrano”, o los narcocorridos, etc.? Y no me la va a creer pero ya existe el dominio chingatumadre.com, pero no hay nada más que unos logotipos de una empresa que usa como gancho de entrada este sitio, así que le recomiendo lea el libro de Octavio Paz.

 En próxima entrega comentaré con especial gusto el poema de un excelente ser humano, cronista de San Juan Bautista Tuxtepec, Oaxaca,  que recién cumplió 50 años de vida artística y artesanal, ahí en la cuenca del “río de mariposas” que es el Papaloapan, Don Felipe Matías y su mentado poema a la Chingada.

Detengo mis  ideas  con el permiso de “mi mamacita que es una santa”: la próxima vez que me manden a “chingar a mi madre”, puedo o no puedo ir. ¿Cómo saber si voy? Fácil, si me engancho a la intención de quien me lo dice, si reacciono emocionalmente ante las palabras y me ciega el entendimiento, si lo hago, entonces sí voy;  pero si lo dejo ir, si no reacciono ante la ofensa con otra ofensa, entonces puedo ver a mi madre, - que creo ya les dije es poca- , y decirle este 10 de mayo….¡Madre…sólo hay una!....ah…y usted … ¿va o no va?

* Luis Fernando Paredes Porras ( Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Esta dirección de e-mail está protegida contra spam bots, necesita Javascript activado para verla Esta dirección de e-mail está protegida contra spam bots, necesita Javascript activado para verla ) es director del proyecto Las 1001 Voces el cual consiste en desarrollar el pensamiento crítico de los niños a través de la comunicación. Luis Fernando Paredes Porras es conferencista, facilitador en educación y miembro fundador del Colectivo a Favor de la Infancia.

Más artículos de Luis Fernando Paredes Porras:

Más artículos de Luis Fernando Paredes Porras:

  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 329 invitados y ningún miembro en línea