Chichis por la causa...y pa' la banda
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Masca la Iguana

El retrato es pa’tus ojos, el original pa’ti…

Chava Flores

 


Luis Fernando Paredes Porras @LuisFdoParedesP

Soy de la generación de los adolescentes que nos marcaron en el mundial de México 86; en ese tiempo trabaja como ayudante de vendedor de libros y gracias a un evento en un hotel conocí a los integrantes de la selección italiana de los cuales ni me acuerdo, pero no olvido a la chiquitibum.

En las fiestas durante los siguientes años era común festejar con un chiquitibum a la bim bom ba…y todos imitar a la actriz que salía con una ombliguera con el estampado de la cerveza carta blanca.Debo admitir que a mis 16 años no sentía esa misma fascinación que hombres mayores tenían por la chiquitibum, sólo al pasar de los años todo lo comprendí.

A los años me enteré que esa mujer de pelo rizado color negro – el pelo chino es otro tema que tendrá que esperar – se llama Mar Castro, que nació en Málaga, España y estudió teatro en la UNAM. Actualmente sigue trabajando de actriz y de cantante, cuenta ya con 57 años de edad y para cuando sugería todo lo que se puede sugerir con el movimiento de los senos tenía la malagueña 27 años.

Esa misma edad debe tener la sexy policía de Nuevo León cuya foto circula por las redes y es la causante de, por un lado, que la hayan dado de baja temporal, según las noticias y por el otro, que regresara a mi mente la chiquitibum pero remasterizada y acorde a los adelantos tecnológicos de la época y el relajamiento de la moral que imperó en mi adolescencia.

La policía en cuestión se llama Nidia García, labora como policía en el municipio General Escobedo, en la zona urbana de la industrializada ciudad de Monterrey y si comparamos a Mar y Nidia, me gusta más la actitud de Nidia. Hay que tomar en cuenta que no estudió teatro, no tiene una marca que le asesore y no hizo pruebas de maquillaje ni vestuario, es, por decirlo de una forma, más auténtica y la autenticidad siempre será sensual.

Dicen que la Comisión de Honor y Justicia del cuerpo policiaco está dilucidando sobre el caso, pero Nidia puede ser la nueva chiquitubum de la cultura popular mexicana, tiene todo lo que se necesita.

Ojalá podamos saber sobre su desempeño profesional, pero y que tal si es un excelente miembro de las fuerzas de seguridad, en ese caso sería algo así como la chica maravilla, una heroína de hueso y carne, mucha y bonita.

Y si de pronto la suspenden del cuerpo policiaco o la despiden ¿cree que no le darían trabajo en otro lado? Qué tal de modelo por un tiempo, quizá un calendario, quizá su aparición en un videoclip de una banda famosísima y ¡por qué no?, hasta su propio corrido.

Recuerdo la serie basada en el libro de Gustavo Bolívar, no vi un sólo capítulo, pero ubico el furor que causó en México y en otros países “Sin tetas no hay paraíso”. Estábamos en los inicios de la narcocultura, era el año 2006 y la empresa colombiana Caracol Televisión se apuntaba un logro histórico. El título lo dice todo, Freud inmerso en la neonata cultura de consumir violencia como pasatiempo familiar.

Han pasado diez años y las series y novelas han escaldo su intensidad a grado tal que el mayor capo de México, dicen, se enamoró de un personaje, una mujer narco, la reina del sur. Por cierto, Kate del Castillo no posee unos senos grandes, pero si una enorme personalidad y especial belleza, de hecho si logran hacer la película del Chapo la representación de Kate no podría ser la de una mujer sosa, banal, porque sería faltar a la realidad que en este caso, como ya se sabe, supera a la ficción.

Muchas mujeres bellas se identifican con la narcocultura y con la realidad de este fenómeno, así que el que ahora tengamos una bella mujer del lado de los cuerpos policíacos me parece que ya era justo. ¿Y en verdad era justo y necesario?, sí, porque los uniformes son un fetiche para millones en el mundo. Hay que aceptar que se ve bonita guiñando el ojo y parando sus labios como pidiendo beso, como enviando un beso a quien Nidia le dedicó su foto, porque alguien se la tomó y alguien fue la feliz o feliz destinatario.

También un afortunado le tomó la emblemática foto a otra mujer, cuando yo apenas tenía un año y meses de vida, esa imagen ha pasado a la historia popular de México como la chica de Avándaro por mostrarse desnuda del torso en aquel célebre concierto de rock del 11 y 12 de septiembre de 1971. Años después, como dato curioso, también el 11 de septiembre pero del 2001 dos estructuras símbolo del poder, cayeron en Nueva York, las torres gemelas.

Alma Rosa González, la chica de Avándaro, por esas cosas extrañas que tiene la desnudez y la ocasión, igual que Nidia, es de Nuevo León y,  para que la cuña apriete, de Monterrey. 

Por desgracia Nidia nos regaló su desnudo torso en una época en donde desvestirse es tan común que pudiera perder su impulso revolucionario y trasgresor. Sin embargo para fortuna de Nidia su desnudo reúne, a decir de una opinión publicada en el universal en 2007, todo lo que un buen mito femenino debe tener: sexualidad explosiva, belleza – si se puede- y carácter para irrumpir en la escena masculina y trastocarla. Y eso ha hecho Nidia, nuestra Nidia podrá decir la policía de Nuevo León.

No es que nos asombremos de unos senos desnudos, no, cómo hacerlo cuando hay millones en internet de todas las tallas, formas y condiciones sociales. Es la actitud de Nidia y el contexto de la foto: un México violentado, una crisis de credibilidad en las instituciones, incluyendo a las policíacas para desgracia de todos y un largo calvario de etcéteras que nos acompañan en lo cotidiano. Mostrar sus senos dentro de una patrulla de la policía, portando el uniforme y con su arma de cargo nos refresca la verdad de que los elementos de las fuerzas policiacas son tan humanos como usted y como yo y, por supuesto, que también tienen su corazoncito y sus movidas.

No hace muchos días, en pleno carnaval de Tuxtepec, Oaxaca, los corazones de exhibicionistas y vouyeristas – ya sabe que todos tenemos un poco de eso – sufrieron por el cierre del espacio para practicar y observar la desnudez con la autorización de la policía y demás autoridades que saben que un poco de carne al aire no hace mal al pueblo. “El cárcamo” se cerró por un acto de violencia, no por  las presiones de quienes hablaron de lo que calificaron como faltas a la moral y que la policía tuxtepecana no encontró inconveniente.

Nidia quizá tenga ofertas para posar semi o totalmente desnuda. Si tiene otros talentos quizá hasta de conductora de algún programa de entretenimiento, o si no da para tanto pues como la reata del brozo o ya muy amolada la cosa presentando canciones misóginas y violentas. De todo puede pasar en este mundo que globaliza la desnudez para sacarle impensables provechos.

No se asombre si un blogero la entrevista en próximos días, imagínese el diálogo con el “escorpión dorado” o con “el werever”. Posible y altamente probable.

 

La Comisión de Honor y Justicia de la policía del municipio de Escobedo está analizando, me imagino, seriamente la cuestión ¿qué es el honor y que es la justicia frente a dos senos desnudos? ¿el honor de quién y la justicia ante qué, proveniente de dónde? Su resolución será histórica. Por lo mientras Nidia ha demostrado una vez más que jalan más un par de tetas que dos bueyes las carretas, de otra forma no estaría escribiendo esto – ya tenemos un buey -.

Recuerdo que el cronista del DF, ahora Ciudad de México, Salvador Flores describió el poder de una imagen en su canción: el retrato de Manuela. De seguro que acudirán a ella varios que han visto la Nidia: el retrato es pa’ tus ojos y el orignal pa’ ti…

La iguana dice que ella no tiene senos, ni tetas, ni chichis, es más, ni bubis, pero que estaría bueno que se hiciera una implantes para que en la rotonda de Flor de Piña la próxima vez que cualquier organización tome las calles, para poner ambiente como en el ángel de la Independencia en la Ciudad de México, la gente comience a corear “chichis pa’la banda, chichis pa’la banda”, porque, me dice nostálgica, su arroyo era un paraíso antes de que se lo contamináramos; ya no hay belleza en ese arroyo, porque sin tetas no hay paraíso…

 

Ahora que lo pienso bien Nidia podría convertirse en activista ecológica si es que la despiden del cuerpo de policía. Chichis por la causa…chichis por la causa…sí, sería un éxito.

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