¡Es un niño chingón!
Minuto a Minuto

 

 

Masca la Iguana

 

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·         12 horas sin líquido amniótico y Juvencio sobrevive con sus 7 meses de vida

·         8 horas de traslado en patrulla policiaca

·         En el HG todavía me tuvieron varias horas

·         Es mi quinto hijo y el último

·         Doña Alicia, la partera se vino conmigo

·         Venimos de lejos, de San Pedro la Alianza, municipio de Tlacoatzintepec

·         Aquí no conocemos a nadie y necesitamos donadores de sangre

 

Luis Fernando Paredes Porras

@LuisFdoParedesP

Libro de pinturas es tu corazón / has venido a cantar,

/ haces resonar tus tambores, / tú eres el cantor.

/ En el interior de la casa de la primavera / alegras a las gentes.

Nezahualcóyotl

 

Viajaron 8 horas dentro de una patrulla de la policía, a las 10 de la noche a Victorina Pérez Gómez se le rompió la fuente; Juvencio, el esposo y Alicia, la partera, le acompañaron por los terribles caminos. En el hospital General de Tuxtepec, pese a que el producto llevaba tantas horas sin líquido amniótico, la hicieron esperar y hasta las 10:30 de la mañana, más de 12 horas después del rompimiento de la fuente, le realizaron la cesárea. El niño, a quien llaman Juvencio, para sorpresa de todos, seguía vivo.

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Provienen de la región de la Cañada, de San Pedro la Alianza, Municipio del cerro del Tlacuache, Tlacoatzintepec, Oaxaca. Son chinantecos, ambos bilingües, integrantes de una familia de siete miembros, ellos y sus 5 hijos, el menor con unos días de nacido y cuidado por el momento por la incubadora.

Victorina Pérez Gómez ha parido a sus cuatro hijos con la ayuda de la partera, mujer sabia que le dijo que su caso estaba grave, que se le había roto la fuente y que se tenía que ir al hospital de urgencia. Pero Alicia Alonso García no la dejó sola, ¡cómo hacerlo!, si antes, ya le ayudó a traer al mundo a cuatro, por eso se subió también a la patrulla que proporcionó el Ayuntamiento porque con la ambulancia no se pudo.

La parteras son como una segunda madre en la vida, eso dicen los que saben, por eso en muchos lugares se les respeta como a quien se le respeta por habernos visto antes que nadie en el mundo, por recibirnos con gusto, como el apicultor recibe la miel de la colmena.

Los cuatro hijos de Juvencio Martínez Silva y Victorina los están cuidando los parientes. Aquí ellos son cuidados por el albergue Teresa de Calcuta que mantiene un patronato con la invaluable ayuda de voluntarios y donadores. La cuota por el día es de diez pesos, con derecho a tres alimentos, baño y ropa de cama limpia. Es una bendición este lugar dice el matrimonio.

El albergue Teresa de Calcuta ha sido su casa estos 15 días y lo será los próximos que tienen que estar para que su pequeño “amacice” y cumpla los 8 meses de gestación y un mes de vida extrauterina.

El pequeño se llama por el momento como el padre, Juvencio y es un niño sobreviviente, como se dice en la cuenca, es un niño chingón. Su madre, antes de ser intervenida quirúrgicamente, después de 12 horas de que se le había roto la fuente de las cuales 8 horas ocupó en su traslado en una patrulla policíaca, dijo “pues ya que” en forma de aceptación por la inminente desgracia de que su pequeño hijo hubiera muerto al no tener ya el valioso líquido amniótico.

Es mortal para el producto la pérdida del líquido amniótico. Este medio acuoso protege al producto de traumatismos, por ejemplo si el vientre de la madre recibe un golpe. Al faltar el líquido el cordón umbilical puede comprimirse asfixiando al bebé; se pierde la temperatura constante en el útero y se pueden adquirir graves infecciones. La vida de la madre y el bebé peligran y el riesgo aumenta con el paso de las horas. Puede tener consecuencias postparto también graves. Por ello, a 15 días de que Juvencio nació el que todos los análisis hasta ahora practicados arrojen un diagnóstico de salud estable, es motivo de alegría inmensa para la madre que se encuentra también en buenas condiciones. Juvencio, su padre, dice que su hijo va ganando peso, ya va amacizando.

Les han dado una semana para que consigan 4 donadores de sangre y reponer las 4 que se han utilizado hasta el momento en la salud de Juvencio y su mamá Victorina. No tienen familia en Tuxtepec y están pidiendo el apoyo de la población para cubrir este requisito. Si alguien los quiere ayudar, los puede localizar en su casa temporal, el albergue Teresa de Calcuta.

El matrimonio duerme separado, ella en una cama del costado derecho del albergue y él, enfrente, de lado de los hombres.

Victorina Pérez Gómez tiene 38 años de edad, su cabellera negra es abundante y asegura que nunca había tenido complicaciones para parir a sus hijos. Doña Alicia Alonso García, la partera de San Pedro la Alianza se hizo acompañar de un enfermero ante la intensa cantidad de pérdida del líquido amniótico de Victorina.

Estaba ya acostada, dice, la madre, eran como las 10 y de pronto, sin razón y sin motivo, se vino de repente y comenzó a bajar agua, sin dolor, sin molestia así me vine, pero sin dolor, sin molestia. Al llegar al hospital todavía me tuvieron varias horas y ya me hicieron cesárea como a las 10 de la mañana. “Le vamos a hacer cesárea y le vamos a sacar a su bebé” dice Victorina le dijo el personal del hospital, “pues ya ni modo” les dije, porque no había otra alternativa, tenían que sacarlo…pero lo más importante es que el bebé resistió, ahorita lo tenemos en la incubadora. El bebé dicen los doctores que está sano, ya le han hecho muchos estudios pero gracias a Dios lo que me han dicho es que ya han salido bien”.

El matrimonio es bilingüe, el manejo del español es fluido y el orgullo manifiesto en la seguridad al hablar su lengua madre, el chinanteco, forma parte de la fortaleza que le han heredado a sus cuatro hijos y a Juvencio, que se aferró a la vida como la lengua se aferra al viento para ir a polinizar mentes y corazones.

A nuestro bebé le pusieron 4 plasmas y eso quieren que se reponga esta semana, aquí vamos a estar al menos otras dos semanas o quince días más mientras va a ganar peso el bebé y ya una vez que ya tenga peso ya nos lo van a entregar, dice Victorina despacio, muy tranquila, muy segura.

Gracias por haber venido, la verdad es que eso nos agrada, por aquí no conocemos a nadie y como venimos de lejos, está muy retirado y si pues hay alguien que esté dispuestos de ayudarnos, nosotros estaremos muy a gusto con ella, muy agradecidos…me dice Victorina muy segura, despacio, muy tranquila.

 

 

Dice la iguana que a ella no le ayudaron a romper el huevo, que no hay parteras de iguanas y que a ninguna verdosa le han hecho la cesárea para dar a luz. Y que el “anima” de ese niño debe ser una iguana, porque es un chingón, como todas las iguanas que sobreviven en las aguas pútridas del arroyo Moctezuma.

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