Jalan más un par de tetas...
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  • Vámonos, porque aquí nadie me conoce
  • ·         La mentada de madre es como la llamada a misa
  • ·         Hubieras pensado eso de joven para no andar causando lástima
  • ·         El que es cabrón, donde quiera pierde
  • ·         El Ayuntamiento de Tuxtepec se lava la cara y trae sucia la cola

 

Luis Fernando Paredes Porras

10 de abril de 2016

Miguel Álvarez Medina, “Tonaya”, cuyo cumpleaños es el 29 de septiembre, se acerca a cumplir los 79 años de vida. Nació en San Gabriel, municipio al sur de Jalisco y llegó a la cuenca del Papaloapan en 1956, cuando se puso la primera piedra para la fábrica de papel en Tuxtepec, cuando vino Adolfo Ruiz Cortines, ese día llegó Don Miguel: “el me trajo” dice sonriendo.

Fue obrero papelero unos cuatro meses, pues llegó a la región con un tío que tenía su negocio propio; “no había categorías en ese tiempo en la papelera, o se era aprendiz industrial o peón y se ganaban 17 pesos diarios y yo estaba a acostumbrado a ganar más y no me quedé, yo trabajaba con mi tío que era distribuidor de Pepsi cola aquí. La gente más me conoce por “Tonaya”, porque mi tío se llamaba José Medina Tonaya. Tonaya es un pueblo de Jalisco, a mi padre así le decían, Tonaya, porque él era de ahí, pero cuando vino mi tío así firmaba, José Medina Tonaya y así le decían y así me dicen.

Los que vinieron de Jalisco son de la fábrica de papel, la mayoría son de Jalisco, asegura “Tonaya”, incluso tuvimos un equipo de fut bol, donde había 10 de Jalisco y uno de aquí, ese se llama Armando Parra, todavía vive.

Luis Fernando: Oiga, el Bajío es muy diferente a la cuenca, usted ya es mitad y mitad ¿no?

Tonaya: Lo que pasa es que Guadalajara no está en el bajío, Guadalajara es occidente, el bajío es en León Guanajuato.

Luis Fernando: ¡Cierto! Mi abuelo es de cerca de León Guanajuato, de Jalpa de Cánovas, ya colindando con Manuel Doblado Jalisco. Oiga, yo acabo de estar en Guadalajara y es una ciudad pujante…

Tonaya: Completamente

Luis Fernando: ¿Y aun así le gusta seguir en la cuenca?

Tonaya: Bueno, lo que pasa es que no es que me guste, mi mujer es de aquí…y si mi esposa es de aquí …usted bien sabe que ¡jala más un par de…que una carreta!

Luis Fernando: ¿Ahí si? ¡no se eh!

Tonaya: ¡Cómo no! Usted no es de aquí

Luis Fernando: No, soy de Puebla

Tonaya: ¡Ahí está! ¿y por qué está aquí?

Luis Fernando: Por mi mujer

Tonaya: Exacto, ahí tiene usted.

Luis Fernando: Oiga, entonces allá por los 50´s le tocó mirar a usted la majestuosidad del Papalaopan

Tonaya: Claro, claro, si yo vivía exactamente en Arista y 20 de noviembre, donde ahora está un Oxxo, ahí viví todo el tiempo de mi juventud, yo llegué aquí a los 19 años y me iba a bañar al bajito con un amigo, incluso este amigo ya se murió que se llamó Jorge Tenorio, íbamos y agarrábamos 20, 30 o 40 camarones, había un puesto en la esquina de uno que preparaba garnachas y los lavaba y los freía, ¡hoy no puede usted agarrar nada absolutamente!

Desgraciadamente…eso yo lo he comentado muchas veces y sobre todo con la gente que presume lo que no sabe o lo que no hace, sobre todo con los del Ayuntamiento, mire, sabe usted, yo soy medio francote para hablar, yo no me ando con tintas, ¡yo digo lo que siento y lo que he visto!

Una ocasión en una reunión que usted estaba también ahí, una persona hablaba de futbol, ella está metida en el deporte, pero cuando yo vine de Jalisco no había un solo equipo de fut aquí y Jalisco es cien por ciento futbolero; aquí el primero que puso un equipo de futbol fue David de la Peña que era el Director de Transportes de la Fábrica de Papel, él nos proporcionaba a todos los que jugábamos el equipo, fue el primero que se hizo en forma y fue tres años campeón y otro subcampeón y de ahí nació la sección 20…así que al amigo que estaba hablando pues pensé, para qué lo voy a desmentir, si realmente no es cierto lo que dice, ya le digo, cumplí 60 años de vivir aquí, el 4 de marzo los cumplí.

Bueno, como me he dedicado a la construcción, algunos tiempos me he ido, soy operador de maquinaria pesada, pero realmente es aquí donde he hecho más vida. Tengo seis hijos, dos, los más grandes nacieron aquí, los otros cuatro nacieron en Jalisco, pero ya viven aquí, ya tienen muchos años de vivir aquí, ya son más de aquí, son como yo.

Mire hace seis años fui a Guadalajara a trabajar en una presa y le dije a mi mujer: ¡vámonos, porque aquí nadie me conoce! Y es que aquí todo mundo me conoce…

Luis Fernando: O sea que le gusta que lo anden saludando en la calle

Tonaya: ¡Claro!, pero ya sabe el saludo aquí como es…

Luis Fernando: No, no sé, ¿cómo es?

Tonaya: No, pues para qué se lo voy a decir aquí

Luis Fernando: ¡Pues para que la gente sepa!

Tonaya: Yo…, ¡el primero que me mentó la madre aquí, fue Pillo García! Estábamos jugando cubilete, tomando cerveza ¡y me mentó la madre!...en Jalisco es muy respetable eso y también más para el norte..

Luis Fernando: Si, eso es ya tirarle la bronca a alguien

Tonaya: Si, ya al pleito. Pero, pues uno a todo se acostumbra, menos a no comer

Luis Fernando: Ahora hasta le gusta…

Tonaya: ¡Pue no me gusta, pero ya me acostumbre! Y si me la mientan, pues yo contesto con lo mismo, ¡vaya!

 Ya sabe que aquí todo el tiempo la mentada de madre es como la llamada a misa, el que quiere va y el que no, no.

Luis Fernando: Oiga y dentro de esta alegría de la cuenca ¿la nostalgia del paraíso que todavía le tocó mirar? He platicado con mucha gente más o menos de su edad y dice, sí da tristeza ver en lo que se ha venido convirtiendo el rio, ¿cómo se explica usted este deterioro que le hemos causado al Papaloapan?

Tonaya: Todo una razón de ser, para empezar es con las autoridades que no hagan nada por frenarlo; a hoy es materialmente imposible, va a costar mucho. Si cundo empezó esto…vamos por partes, con la fábrica de papel, supuestamente ellos tienen su planta tratadoras de agua, ¿pero el ingenio?; ahí está el arroyo del ingenio y el arroyo Moctezuma por donde está el seguro, hace tiempo ¡era una chulada de agua, iba usted a bañarse ahí!...hoy no puedes pasar ni junto de ella.

Siempre he dicho que los gobiernos aquí en Tuxtepec se lavan la cara y se dejan la cola sucia…porque hacen cuatro carriles a la entrada, entonces entran los que vienen a visitarnos pero pasan por el seguro y…ahí está el problema, ese arroyo Moctezuma que ya apesta.

Luis Fernando: Se lavan la cara…

Tonaya: ¡y se dejan la cola sucia!

https://www.youtube.com/watch?v=vVmrW2q49jw&nohtml5=False

Tonaya dice que jalan más un par de tetas 

Luis Fernando: Oiga, cuando tenía la mitad de los años que hoy tengo, visitaba a un amigo más o menos de su edad y cuando llegaba me decía: ya vienes a aprender consejos de sabios y mañas de viejo…¿es cierto que la edad da más maña?

Tonaya: Es cierto, pero no por ser viejo quiere decir que lo sepas todo, porque es mentira. Yo siento que la vida enseña muchas cosas, pero también hay que vivirla de diferente manera. Si usted se encuentra a una persona que todo el tiempo ha vivido aquí, yo no creo, sin ánimos de ofender y sin ánimos de yo echármelos encima, porque yo he vivido en muchísimos lugares y …¡a donde quiera que vaya, aprende, aprende la manera de vivir, cómo se comporta la gente! Pero si usted ha vivido aquí todo el tiempo ¿qué le va decir a su nieto?...si le pregunta, oye abuelo fíjate que…no pues fíjate que yo todo el tiempo estuve  aquí bajo las faldas de mi vieja….¡hay que buscar otra para buscar otras faldas  ¿no?

Luis Fernando: O sea, es cierto que los viajes a la larga ayudan para vivir la vejez

Tonaya: Claro, porque le enseñan muchas cosas. Es como un trabajo, por ejemplo, si usted entra  a la cervecera y dice, no, yo ya tengo un trabajo seguro y no aprende, no progresa, porque el chiste de trabajar es progresar, aprendiendo se progresa, si tú no aprendes no vas a progresar y te conformas a que por medio del escalafón el sindicato te vaya subiendo un puesto, pero usted no tiene la capacidad, pue no va a subir, no va a llegar a ser nada ni nadie y qué es lo que va a pasar ¡se va a morir de pobre!

Luis Fernando: Oiga Don Miguel, usted tiene un carácter amable, pero hay viejos que tienen un carácter agrio…

Tonaya: ¡Así les ha ido!

Luis Fernando: ¿Cómo está esa lógica?

Tonaya: ¡Pues sí! Si le va mal, cómo va a andar regando alegría si todo el tiempo anda rumiando su desgracia que él mismo ocasionó. Incluso hace muchos años yo conocí a una persona que le decían, “el capado” porque se dedicaba a capar cochinos, y yo lo vi una vez que se encontró a un viejito que andaba pidiendo limosna “oyes ayúdame” le dijo, ¿sabe qué hizo?, traía un estoque como de torero, lo sacó y le pegó un planazo: “sabes que, hijo de tu madre, hubieras pensado eso de joven para que no anduvieras causando lástima”…y esa es la verdad.

¿Por qué si usted siendo joven puede aprender muchas cosas, no lo hace? llega a una edad en la que no tiene nada, sólo uno anda causando lástimas, nada más…es duro decirlo, pero es real.

Luis Fernando: O sea, para prepararse a la vejez hay que tener la cabeza fría

Tonaya: Pensar qué es lo que va pasar. Mire uno tiene una edad en la que le vale “juai con garaná”, le vale todo…yo tuve la oportunidad de hacer tantas cosas que sería imposible que yo se las contara en un ratito

Luis Fernando: Entonces ya abrimos la puerta a otras entrevistas

Tonaya: ¡Claro, no hay problema ni motivo de preocupación!... pero con el tiempo llegué a una edad que dije “se acabó la fiesta” en ese momento me puse a pensar en mi futuro, yo vivía con otra persona que me dijo “tú vas a terminar de velador”…y eso me dolió, yo sabía que eso no era verdad, porque un operador gana bien, sobre todo en la zona de Campeche, yo gané mucho dinero, no me pregunte ¿dónde está? porque como dijo José Alfredo Jiménez, a mí me gustó la vida alegre…ya se terminó para mí, por la edad o por lo que usted quiera, ya estoy tranquilo, pero ya viví, ¿lo bien bailado quién me lo quita? Nadie.

Independientemente de que si yo le digo que fui a la escuela hasta cuarto año de primaria, no me va a creer, pero me he metido como unos diez mil libros en la cabeza.

Luis Fernando. Oiga ¿diez mil?

Tonaya: De verdad, mínimo, todavía hasta la fecha yo leo todos los días, todos los días, todos…sabe qué pasa con la propaganda del gobierno esa de que hay que leer 20 minutos al día, no, lo que había que preocupare es bajar el costo de los libros, ¡cómo va creer que una gente que gane el salario minpimo va a comprar un libro de 300 pesos!, cuantos días va a dejar de comer su familia para comprar un libro, ok, voy de acuerdo que le guste, pero ¿cómo la va a comprar?

Luis Fernando: ¿Usted dónde compra sus libros o de dónde los saca?

Tonaya: Pues hay una librería ahí en aurrerá y ahí voy y compro. No me vaya a hacer preguntas de autor, porque me va a pasar lo de Peña Nieto. No, no, conozco muchos autores que he leído en tantos años, me gustan mucho los libros de acción.

Luis Fernando: Oiga, entonces lo que podríamos hacer también es tomar algunos de los libros que usted ya leyó y platicar de su enseñanza.

Tonaya: Claro. Yo le puedo platicar de un libro que se llama “el cruce de dos mares” que habla de la construcción del canal de Panamá, quién lo empezó, quién lo terminó, cómo empezó...que pasó cuando lo dejó todo tirado y qué hizo Estados Unidos para recuperarlo, porque Panamá  pertenecía a Colombia, estados Unidos con 10 mil dólares hizo la independencia e hizo que quien subiera a Presidente le firmara un contrato por 100 años, que hace poco se vencieron; y así le puedo decir muchas cosas.

Luis Fernando: Don Miguel, saber, leer ¿le causa placer?

Tonaya: ¡Claro!

Luis Fernando: ¿Qué tipo de placer? Porque antes, me imagino, por lo que me acaba de decir, no buscaba tanto ese placer sino otros placeres.

Tonaya: No, yo los combinaba, hacía las dos. En las noches llegué a trabajar en una parte en donde llegaba a la casa de usted y me dolía hasta los pelos de la cabeza por el trabajo físico que hacía y aun  así, en ese tiempo había uno que se llama “populibro la prensa” que costaba 5 pesos en Guadalajara y lo compraba para leerlo en la noche, recuerdo “Cleopatra”… pero lo que no me gusta son los clásicos, porque me aburren, pero de ahí en fuera, háblame de la revolución, hábleme de lo que quiera ¡y platicamos!

Esa es la satisfacción que yo siento, que con personas con más capacidad que hayan ido a la escuela, platico, ¡lo que quieran!

Luis Fernando: O sea que, el que es perico…

Tonaya: ¡Donde quiera es verde!..¿o no?...¿si sabe lo demás, no?

Luis Fernando: No, no lo sé

 

Tonaya: El que es cabrón, donde quiera pierde…

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