El tiempo no espera a nadie
Minuto a Minuto

En el principio fue el tiempo:
tiempo de nacer,  y alegría para mi madre;
más tarde,
tiempo de crecer, de aprender y de templarme;
vinieron tiempos mejores:
tiempo de oler las flores en los montes,
de ir a la huerta a sus  frutales,
de recorrer los campos con la lluvia,
y  disfrutar la comida en la labranza.

Pasó el tiempo y llegaron los amores:
amores tiernos y fugaces,
perdidos en la inocencia y la distancia;
esos fueron amores puros y arrogantes,
amores delirantes y jocosos.

Ahora,
de esos  tiempos aún llegan las noticias:
que emergen en silencio y oscilando,
vuelven como  las mariposas de colores,
que retornan renovadas  y brillantes,
vienen acariciando los senderos
porque después, su historia se repite.

Bueno, pero tú estás aquí:
llegaste con el olor de las acacias,
acariciada por la luz de la alborada
a instalar con suma precaución aquí en la Tierra:
tu imagen ocre iluminada por la aurora;
porque el tiempo no espera a nadie,
y es implacable.


Erasmo_Nava_Espiritu_3Erasmo Nava Espíritu. Mochitlán, Guerrero, 1950. Poeta y Licenciado en Economía (IPN). Ha publicado los libros Oración a los humanos y otros poemas, 2002 y Cuando los Dioses hablan y otros poemas (de lo cotidiano a lo trascendente), 2007. Es miembro de la Sociedad de los Poetas del Viento, la Tierra y el Agua, de la Ciudad de México; pertenece a la Red Mundial de Escritores en Español (REMES) y fue incluido en las antologías Nueva Poesía y Narrativa Hispanoamericana y Nueva Poesía y Narrativa Hispanoamericana del Siglo XXI, ambas en 2009 (compiladas por Leo Zelada, Lord Byron Ediciones y Visión Libros, Madrid, España). Sus poemas han aparecido en revistas literarias digitales y en portales culturales de Internet.