El cielo será bello, sólo así...
Minuto a Minuto

Con el seño hecho nudo
Cruzamos por la vida.
Qué importa si nos dicen:
Mira para adelante,
El cielo está lavado
Y luce, sonrosado
Rostro de primavera…

El cielo, si, ¡precioso!
Pero aquí hay nubarrones
Que desgastan  la vida
En batallas menudas.

El cielo, si, ¡qué bello!
Pero debajo de él,
Ocurren holocaustos,
Actos que tienen rostro
De pesadilla esquizofrénica.

El cielo, a fin de cuentas,
Es nomás percepción
Del gigantesco océano
En que se mueven
Las masas planetarias,
Vagabundas que giran
Y viajan hacia donde
Nosotros ni miramos,
Porque los ojos necesitan
Ver por dónde camina
El que quiere vivir,
Sin la exasperación
Ni el desencanto
De la desesperanza de no ver,
Lo que le prometieron
La mañana o la noche, en que su grito,
Anuncio a todo le mundo
Su arribo, y que esperaba
Recepción de monarca.
 
¡El cielo! ¡Que me importa!
Lo que quiero es ¡la vida!
Y esta se vuelve piedra
Que me rompe la frente,
Porque los bienes prometidos
Están en otro lado:
En las bodegas del que viaja
En limusina de oro,
Del que calza escarpines
De plata, del que luce
Diamante en la sortija,
Y esmeraldas como botón de la camisa.

El cielo es muy hermoso,
Y más bello se mira
Cuando ese, tu instrumento,
El cuerpo en que caminas,
Se siente satisfecho,
Y tú puedes decir:
Cierto: vale la pena
Recorrer el camino,
Y, mientras tanto,
Contemplar el paisaje
Polícromo y feraz,
Si tan sólo lo hay..

Ricardo Montes de Oca, Puebla, Pue., 18-2-10

Ricardo Montes de OcaRicardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.