Éramos indulgentes,
Éramos tolerantes,
Comprensivos, se dice;
Ni un reproche siquiera,
Ni manifestaciones
De enojo o de disgusto,
Porque “tu no me quieres”.
Tranquilidad de día,
Tranquilidad de noche;
Acuerdos sin disputas,
Con buen avenimiento.
Y lo más admirable:
Siempre mucho cariño.
Pero allá en lo recóndito
Algo crujía y zumbaba
No dicho, no expresado,
Nunca manifestado,
Pero siempre presente:
La incertidumbre del futuro:
¿Llegaremos así
Hasta que el cielo ya no exista,
Ni la luna ni el sol
Ni el pan de cada día,
Ni las flores del campo?
¿Llegaremos así
Hasta la plena oscuridad,
Hasta el total silencio?
Y era el silencio la respuesta.
Y sigue siéndolo hasta hoy,
Y tan gigante como un mundo.
Ricardo Montes de Oca, Puebla, Pue., 26-9-2011
Ricardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.








