Cuatro poemas de Cecilia Gianlupi: Veinte años, Jazmines, La flor de la locura, Plantón
Minuto a Minuto

26 de diciembre de 2021

Veinte años

A los 20 años
uno para las balas
con el pecho
la muerte triste
indefectible
y chata
es de los otros
porque a los 20
uno anuncia
solamente
suicidios
o heroísmos
inútil
el cristal de Bohemia
la cuenta bancaria
el blister de aspirinas
eternos, los pies
con sus talones lisos
y los dedos perfectos
la espalda,
colgada allí detrás,
sin que nos demos cuenta
el olor del viernes santo
las manos de la madre
cuando se tiene 20 años
la mariposa sucede
en pleno invierno
y es la ola
el natural imperio
de la sangre
zambullirse
es tan normal
como hincar diente en el pan
o ignorar
de los días sus ocasos
no se sabe cómo y cuándo
tuerce el mar su abrazo
y el cartílago
muestra su total fragilidad
enroscado en una piedra
que deshace
su corazón de cáliz y de arena
precipita el hueso
sobre las plazas infantiles
abre luz
en la corteza imperfecta
del sábado de gloria
y enturbia la lupa
reduciendo el insecto
a nada
entonces
uno toma ese fémur
lo moja en el torrente
de la ola
ya casi inalcanzable
y escribe.


***

Jazmines

Dice mi madre
que en tiempo de jazmines
hay que cortar el agua
con el flanco de la mano
cortarla
como con un cuchillo romo
la mano recta
cayendo firme y en picada
para con golpe seco
tajear la gelatina
herir la cuna liquida del mundo
desalentar la placidez del espejismo
con poderosa mano hundir sin asco
asesinar los años que he vivido
alborotar la plácida ensenada
hasta borrar el fondo de las cosas
buscarme atrás
buscarme antes
en la mujer pedestre y poderosa
la del amor estúpido
la de los ojos grandes
traerla aquí
temblando entre dos aguas
para que escriba
con lágrimas de tonta
la líquida corteza decembrina
que diga
que el olor del jazmín no cura el tajo
donde el diente afilado cercenó
el tallo milagroso de la vida.

***


La flor de la locura- La Tablada

1
se ha perdido mi nombre en una esquina
de cartulina y números arábigos

ahora soy silencio
nonato prehistórico
el eslabón faltante
sueño de nadie


2
en tinieblas de chapa
y crespón amarillo
la flor de la locura
adormece el espanto

ahora soy el sismo
que se traga las fechas
los recuerdos, los días
los rostros que me amaron


3
la polea es graznido
procaz en los pezones
tablón mojado, tapia
aserrín, pobre árbol

ahora soy el pino
resina derramada
corteza herida, boca
abierta de un hachazo


4
asomada entre dientes
filosos de cuchillo
la flor de la locura
me desata y me canta

ahora soy la hoja
que vuela en pleno invierno


canción empecinada
que sube sube y sube
hasta que escapa


5
en su inviolable útero, la música
tenía bien guardadas
las llaves de mi nombre
y de mi casa.


***

 

Plantón

estar parado con las piernas abiertas
como el hombre de vitruvio
intentando no perder la armonía
que da vinci invocó
por perfección humana

estar como el hombre de vitruvio
con las piernas abiertas
pero manos atadas
sin perder la dignidad que da vinci
invocó por armonía

estar con las piernas abiertas
invocando parado
con olfato y oídos
-como un perro-
la dignidad humana.

 


Cecilia Gianlupi  (Montevideo, 1956)

Poeta, Promotora y difusora de Cultura. Estudió Filosofía, artes plásticas y diseño, teatro, declamación y música. Fue presa política de la última dictadura de su país. Actualmente está dedicada a propiciar espacios de arte y cultura, escribe notas y artículos culturales en diversas publicaciones digitales y poesía.

Sus primeros escritos, poemas y cuentos cortos, fueron publicados a los 16 años en el periódico de la Costa de Oro, Tribuna Interbalnearia, en el cual tuvo a cargo posteriormente una sección de arte.

Fue profesora de Filosofía. Trabajó en artes plásticas y diseño entre 1990 y 2010. Fue columnista de ensayo filosófico y arte en lairaInternacional/Chile.  Integra el equipo editor de Voces Insurgentes/revista internacional y escribe la columna uruguaya de cultura y poesía. Es miembro fundadora y coordinadora uruguaya del Movimiento Internacional de escritores por la Libertad/MIEL y de la Insurgencia Cultural.

Como poeta ha publicado en diversas plataformas digitales y editó un libro con Yaugurú/Las Horas Posibles, elegía del Río de la Plata.

Como poeta social forma parte de las antologías -Pachamar/Chile-Bolivia; La luna con Gatillo/Argentina; Tinta insurgente/internacional.

Colaboró con Alfredo Alzugarat en el libro de Testimonio y Memoria reciente Quisiera decirte tanto /correspondencia carcelaria de Susana Pacifici que obtuvo premio Bartolomé Hidalgo en su categoría.

Participó del Mundial poético 2018. Gestionó el ciclo de artes inVinito. Actualmente cogestiona el ciclo mArtespoético en lo de Molina.