
17 de agosto de 2020
Aquel lejano día sufriste
porque él dejó de tocarte,
y ese trance te permitió,
recapitular, darte cuenta,
de que sus caricias ausentes
eran también las propias caricias,
los bálsamos vitales, decisivos
para sanar tus heridas tristes,
y permitir, al mismo tiempo,
a tu radiante alma compasiva,
volver a renacer dentro de ti.
"Todos los derechos reservados"

Ross Hernan
Coach de vida y diseñadora de modas
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