
3 de febrero de 2017
Del exilio a la sabiduría
por la perfección de la democracia impura,
el creativo busca un espacio donde se pueda expresar
sin ser manipulado, callado, perseguido o golpeado.
Sus obras lo dicen todo:
reflejan el sentimiento de la gente,
de esa que llora, que sufre y que irremediablemente muere
sin que haya poder que se compadezca y la salve.
Él pertenece al pueblo, apuntado cual vil criminal
por leyes que lo explotan, le roban y lo atan.
Él es un loco cuando sueña...
un genio cuando crea...
un aliado del dolor que goza...
un juglar del grito de la gente...
Es un inoportuno de la expresión
que tiene como impedimento la libertad;
es un problema en comunicación para el sistema
que protege a unos cuantos y desprotege a la nación.
¿Qué es la nación?
Un cúmulo de riquezas en manos de unos cuantos...
un cúmulo de problemas en los que no son esos privilegiados.
Una democracia electa por el poder...
una utopía de paz y libertad...
Imagen: esenciadelser.com
Mino D'Blanc: Perdido en el laberinto de las letras encuentro el camino de la libertad.








