Kierkegaard y De Mello. Cuento para lavarse los dientes
Minuto a Minuto

RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

30 de junio de 2013
(Relato)

“El 20 de marzo se celebra el día internacional de la Salud Bucodental que tiene como lema -Dientes sanos para una vida saludable- este día nace dentro de los esfuerzos mundiales y locales de mejorar los hábitos de higiene donde por ejemplo el 65% de las personas en el mundo que acuden a un odontólogo le sangran las encías, donde los niños menores de 12 años han perdido en México en promedio al menos 2 piezas, en España 1.12 piezas, en Estados unidos 1.2 piezas, en Guatemala 5.3 piezas de acuerdo al informe Alianza por un Futuro Libre de Caries ACFF del año 2012.

Donde según la Asociación Dental Mexicana 85% de la población en el territorio nacional tiene caries y más del 90% gingivitis, donde según el Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades el 85% de los pacientes acuden a cita dental cuando ya tienen dolor y donde de acuerdo a la UNAM 8 de cada 10 mexicanos tiene algún problema bucal. ¿Y tú ya le lavaste los dientes?”....Este fue el motivo por el cual Nicanor decidió levantarse de la comodidad de la cama, ponerse las chanclas e ir al baño…. y así comenzó esta historia:

Cuando Nicanor llego al baño dispuesto a cepillarse los dientes, abrió la puerta, prendió el interruptor, caminó al lavabo y miró al espejo, lo primero que vio no fue la línea de expresión sobre la frente que siempre lo había caracterizado, ni el nuevo barro que le había salido cerca de la comisura del labio inferior izquierdo, tampoco las entradas de la calvicie que se le habían estado formando con el tiempo. Lo que Nicanor observó fue la forma de su mirada, no estaba detenidamente atento al color del iris, no estaba observando su pupila que era menos negra que durante su juventud, él solo observaba su mirada, así, su mirada.

¿Qué pasaba por la mente de Nicanor? … -“Maldita sea, así como me veo tendré que inyectarme votox como los artistas”… (No, eso definitivamente no)….”Rayos creo que necesito ponerme los lentes ¡ya ni me veo!”….. (No, eso tampoco)…..”¿En el fut, por qué el cruz azul no gana las finales? (no…eso menos)… lo que automáticamente pasó por la mente de Nicanor y dominó el instante fue: “y después de la vida ¿Qué?”…

El ojo posee un musculo llamado musculo ciliar que sirve para enfocar y desenfocar. Cuando recordamos algo, el musculo ciliar desenfoca de tal manera que facilita al cerebro el poder  ensimismarse para tener mayor acceso a la memoria. Nicanor preguntándose “y después de la vida ¿qué?” empezó a desenfocar y a difuminar en sus ojos su reflejo ante el espejo, y recordó brevemente como a la velocidad de un rayo pero con una claridad y nitidez como televisión LCD de 43 pulgadas algunos recuerdos:

Primero, le vino uno de la infancia: cuando estaba en el recreo jugando futbol en la cancha de basquetbol con un montón de chiquillos uniformados y sudorosos (lo cual le hizo tener una sonrisa dentro de su mente), recordó después la primera declaración de amor que le hizo a una chica durante su temprana adolescencia (de ello llego sentir hasta en las rodillas el titubeo del nervio), continuo con las caras de sus amigos conviviendo en la prepa (sintiendo el ardor de las primeras copas de alcohol), los desmadres de la uní (sobre todo cuando intentaba fallidamente llevar a una dama a la cama), la angustia que sintió cuando pensó que había embarazado a una chica (ahí comprendió uno de los usos del condón), su primer trabajo formal (en una tienda de autoservicio), cuando conoció a su esposa (en la biblioteca), cuando se divorció (¡maldita biblioteca!), cuando conoció a la nueva esposa (en el trabajo que ya no era el autoservicio), el nacimiento de su hija (2 kilos 150 gramos) y ahora después del breve repaso histórico de su vida, como viéndose en tercera persona miró que se miraba en el espejo (su meta cognición era consiente pero él seguía desenfocado) ….”Y después de la vida ¿qué?”….

Puso ambas manos sobre el lavabo para apoyarse, y acercándose ligeramente un poco más hacia su reflejo en el espejo, entre escrudiñando su imagen desenfocada y sus pensamientos vinieron algunas voces como dándole respuestas a su pregunta filosófica que tenían como escenario el baño.

La voz  de su abuelita decía “morirás, y después resucitaremos”….un amigo “y si morimos pues…… morimos mejor disfrutemos”….su profe de química “¿Qué hay más allá? No sé, pero acá es el método científico hagan su tarea”….los videos de Tercer Milenio “no estamos solos en el universo”, una imagen de playboy (que les cuento, eso se le vino a la mente a Nicanor, la mente tiene formas extrañas de funcionar), una lejana frase budista “seremos uno con el universo” (¿o eso lo vio en una película?)…”y después de la vida ¿qué?”…

Aun desenfocado y consiente, se preguntó a si mismo “pero ¿qué diría el filósofo de los pantalones desiguales?”  (Un filósofo raro que leyó durante su juventud, que tenía una pierna más corta que la otra, llamado Sören Kierkegaard, uno que le decían el filósofo de “lo uno o de lo otro”, el padre del existencialismo) “me diría: ¿tu pregunta es estúpida? o me diría ¡bravo eso es filosofar así se hace lavándose los dientes!” (¿Es efímera la pregunta o es la búsqueda de un ideal?)…..tal vez me diría “qué bueno que te preguntas esas cosas la inocencia es igual a la ignorancia”….o tal vez… “Nicanor ¿Qué hay más allá? ¿Qué quieres ponerte a pensar es esas cosas que te hacen ver como loco mientras andas enchanclado, desadaptado mental mientras te lavas los dientes y que hace intuir a una persona que te viera en estas circunstancias que requieres chochos y material psiquiátrico? …¡Nicanor! ¿Qué hay más allá? Nada…pero la nada no deja de ser”…..”La nada es y no es… ” “(¡Chingaos! con razón le decían “o de lo uno o de lo otro”)….
Moviendo la cabeza para desenfocar los ojos y desapendejar la mente se contestó “si, eso me diría: “La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante”.

Nicanor dejó  de verse en el espejo, tomo el cepillo dental, lo desaguó (por eso de las cucarachas o algún otro insecto) le puso pasta dental y llevo el cepillo a su boca, en ese instante llegó a su mente: “¿será?” –mientras movía más afanosamente la mano para cepillarse las muelas entre lavándose bien y tratando de borrar con la acción la nueva pregunta…. ¿Y entonces…que hay después?....”Kierkegaard dice que “para conocer hay que dudar, pero tanta duda te lleva a la angustia y esa angustia a una desesperación existencial….¡nel! tengo mucho sueño ahorita como para andar de angustioso-cerró su idea y continuó lavándose los dientes.

“¡No mames! Ahora si ya me voy a cuidar los dientes”-pensó, y pasando a lavar los dientes de arriba giro el mango del cepillo. “Me da flojera lavarme los dientes, pero cuando este más viejito quiero seguir conservando mis dientes, ahora sí me los voy a cepillar”-continuó pensando.

Acumuló la espuma hecha por la pasta en su boca y la escupió, volvió a meter el cepillo para continuar su higiene…..“metanoía..” recordó (una palabra cuyo significado es vivir el presente, despertarse y no perderse la vida) “metanoía para no perder la vida”-seguía moviendo el cepillo….y de repente paró, saco el cepillo de su boca y aun con espuma en los labios volteó al espejo y pensó: “¿Qué diría Anthony de Mello de -y después de la vida ¿qué?-”.

Anthony de Mello era un autor que había empezado a leer gracias a su esposa. Su mujer tenía la costumbre de regalar libros a sus seres queridos, había sido una señora con poca instrucción académica, llego solo a la secundaría pero tenía una agilidad intuitiva para los negocios digna de competición. La señora tenía la sana costumbre de leer mucho, era algo que le fascinaba, pensaba que regalar libros a sus seres queridos era como darles un pase para viajar a otro mundo, era regalarles un viaje en el tiempo y el espacio y eso era más caro que ir a Cancún, por esa sensación agradable ella les regalaba libros a sus seres queridos incluyendo su marido. Era su “inversión del amor”.

Cuando Nicanor empezó a leer a De Mello pensó “ah de ser una mamada” pero al leer la historia del autor le intrigó y comenzó a leer. El autor era de nacimiento indio pero creció en ambientes judíos y era cristiano y también budista, fue un tiempo sacerdote católico pero después de un tiempo lo corrieron de la Iglesia,  esta última parte fue lo que más le intrigó para leerlo y buscando noticias sobre pederastia o sacrilegio encontró otras cosas.

“Metanoia”…..volvió a escupir y metió otra vez el cepillo a su boca. Cepillándose más despacio y haciendo una sonrisa con los dientes de frente unidos pensó: Me diría: “¿La vida eterna es ahora, está aquí, y a ti te han confundido hablándote de un futuro que esperas mientras te pierdes la maravilla de la vida que es el ahora?” o quizás: “Las cosas sólo serán cuando deban ser, por mucha prisa que te des”…

Sacó el cepillo, lo enjuago y lo puso en la placa de cerámica empotrada en la pared para poner los cepillos, escupió, tomo agua en el vasito para desaguarse y haciendo zigzags en la boca con el agua volvió a escupir, “¡ahhhh! Ahora sí, hoy sin caries”-dijo y poniendo el vasito en su lugar, pensó: “Anthony…. ¡Antonio! Toño Me diría “¿De qué vale comprender la naturaleza y el sentido de la vida, si ésta no ha sido nunca degustada? Es mejor comer el pastel que formular teorías acerca de él".

“¡Mmm…pastel!... ¡ay rayos! ya me acabo de lavar los dientes, apagó la luz y salió.

PD: Los datos son reales, neta, cepilla y cuida tus dientes.

Wilder

 

Wilder Santa Ana Pérez conduce el programa Verdades Gourmet que se transmite los miércoles a las 21:00 hrs. a través de www.sabersinfin.com

  1. Facebook
  2. Twitter
next
prev
next
prev

Hay 228 invitados y ningún miembro en línea