Reflexión/Relato
Para mi hija Paty
Recuerdos, viejos momentos y nuevas aventuras, reflexiones de todo tipo y vivencias extremas con acciones que aún perduran, que aún con su cercanía amablemente me queman.
Todo eso es la vida, la vida flaca, la vida dura, la vida buena, la vida sin armadura y todo eso que tenemos que recorrer, a fin de un día salir de nosotros y formar parte de la gran estructura.
Sentimientos que necesitamos vivir y que es más difícil sin alguien a tu lado, porque así nos hizo Dios para vivir complementados ¡Qué difícil es estar solo! ¡Qué difícil tan solo pensarlo! sin embargo es en la soledad donde muchas veces creces, es en ella donde casi siempre amaneces y aun así quieres estar acompañado.
Vivir soñando y volando, de ave en ave o en una gran águila viajar montado, estar cerca del cielo aunque contigo querida mía, el mismo cielo he podido tocarlo, y de salto en salto, de tocar el cielo de vez en cuando, es cuando siento todo lo que Dios nos ha preparado y que ni siquiera imaginamos.
Cuántas veces nos negamos al destino, cuantas veces ni siquiera la vida planeamos, porque no creemos en nosotros, porque no sabemos despojarnos, despojarnos de las vilezas, despojarnos de lo que hace que a quien queremos lastimemos y no percibimos que todo eso podemos mejorarlo.
Sólo a veces y de vez en cuando, es cuando descubrimos que tenemos seres alados, “Ángeles” que su labor es ayudarnos, Ángeles que nos guían, que nos cuidan, o que vienen por siempre a acompañarnos, Ángeles que nos preparan, que nos enseñan a no dañarnos y que tarde o temprano un par de alas vienen a entregarnos.
Y sigue la rueda girando.
Puebla, Puebla Abril del 2009

Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)








