Suministro permanente de respiradores N95, esencial contra la tuberculosis
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28 de febrero de 2022

De 250 trabajadores de la salud consultados, solo el 17,20 % utilizó de forma adecuada un respirador N95 y el 68,8 % realizó la prueba de verificación del sellado.

Otros señalaron que antes de la pandemia por COVID-19 dicho elemento de protección personal (EPP) no se encontraba disponible cada vez que lo requerían y solo era dispensado cuando se confirmaba el diagnóstico de tuberculosis pulmonar del paciente, el cual en muchas ocasiones era tardío.

El respirador N95 se constituye en el dispositivo con mayor efectividad para el control de la tuberculosis en las instituciones de salud, ya que filtra el 95 % de las partículas con un tamaño mayor o igual a 0,3 micras a un flujo de aire de 85 litros/minutos y protege a los trabajadores de la salud de inhalar aerosoles infecciosos en sus lugares de trabajo.

Así mismo, los trabajadores de la salud que utilizan correctamente el respirador N95 presentan bajas tasas de infección y colonización por bacterias y virus.

Por otro lado, algunos estudios han verificado que cuando el respirador N95 se usa de manera inadecuada, se aumenta el riesgo de exposición ocupacional al Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch.

El enfermero Carlos Julio Saavedra Cantor, magíster en Salud y Seguridad en el Trabajo de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), afirma que las instituciones de salud deben garantizar el suministro permanente de respiradores N95 a los trabajadores de la salud en la atención de pacientes con tuberculosis; además, desarrollar capacitaciones constantes sobre las medidas de control de dicha infección y del uso adecuado de estos elementos de protección personal.

“Dentro de las acciones de los Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) –que son responsabilidad normativa del empleador– se deben incluir programas de capacitación anual a sus trabajadores según sus necesidades”.

Una de las principales recomendaciones que ofrece en su trabajo de maestría es “diseñar, implementar y evaluar programas educativos sobre las medidas de control de tuberculosis enfatizando en los pasos para el uso adecuado del respirador N95, independientemente del tipo de contrato que tengan los trabajadores de la salud”.

Los pasos a los que hace referencia el magíster son los recomendados por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Atlanta (Estados Unidos) que son 12, entre los que se encuentran: realiza lavado de manos antes de utilizar el respirador N95; verifica que el respirador se encuentra en condiciones adecuadas; y realiza lavado de manos después de segregar el respirador.

Pandemia redujo acceso a diagnóstico y tratamiento

Para la investigación se construyó una herramienta de recolección de datos para caracterizar los factores sociodemográficos, ocupacionales, conocimientos y prácticas sobre tuberculosis, la cual aplicó a 250 trabajadores asistenciales de una unidad especializada en servicios de salud de Bogotá, durante el periodo 2020-2021.

De los participantes, 70 pertenecían al servicio de hospitalización, 37 a cuidado intensivo adultos, 35 a urgencias, 32 a salas de cirugías, 21 a consulta externa, 15 al servicio farmacéutico, 15 a hospitalización y unidad de salud mental, 13 a laboratorio clínico, 8 a cuidado intensivo pediátrico, 2 a cuidado intensivo neonatal, 1 a patología y 1 a imágenes diagnósticas.

Entre los resultados se encontró que, con respecto a los factores sociodemográficos, los niveles educativos de universitario y posgradual se encontraron relacionados con el uso adecuado del respirador N95.

En lo concerniente a los factores ocupacionales, las labores de enfermero, médico especialista, médico general y bacteriólogo se relacionaron con el uso adecuado del respirador N95.

Según el magíster, durante 2020 la tuberculosis solo fue superada por el SARS-CoV-2 como principal causa de muerte por un solo agente infeccioso, sumado a que la pandemia ha revertido los avances frente a la tuberculosis en todo el mundo y ha hecho retroceder considerablemente la lucha contra esta enfermedad.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co