Atención temprana de artritis reumatoide reduciría costos para las EPS
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BOGOTÁ D. C., 20 de agosto de 2021 — Agencia de Noticias UN-

“Un paciente se clasifica en fase temprana cuando empieza a recibir tratamiento antes del primer año de identificar los síntomas; si pasa más de un año después de confirmar los síntomas, se clasifica como fase establecida”.

Así lo explica la química farmacéutica Carolina Sarmiento Peña, magíster en Farmacología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien también mostró en su estudio un ahorro del 85 % en los costos de los pacientes que se atendieron en fase temprana, mientras que aquellos que recibieron tratamiento en fase establecida costaron 77 % más.

La magíster explica que además de los tres niveles de la enfermedad: bajo o leve, moderado y severo, existen criterios de clasificación para la artritis reumatoide tendientes a un diagnóstico oportuno.

Agrega que “otra característica es que, clínicamente, cuando los pacientes se atienden en fase temprana es mucho mejor porque se previene el daño articular a largo plazo, es decir que no hay deformidades, y por ende no hay discapacidad”.

“Cuando se detecta la enfermedad se aborda a partir de guías de práctica clínica que tienen en cuentas tres aspectos: el control médico interdisciplinario, el tratamiento con medicamentos (analgésicos, antiinflamatorios, antirreumáticos, entre otros) y el estilo de vida saludable”.

Es importante recordar que esta patología crónica representa una enorme carga económica para la sociedad, debido a que tanto pacientes como cuidadores pierden productividad y su tratamiento suele tener un costo elevado.

En Colombia alrededor de 81.000 personas mayores de 18 años han sido reportadas con artritis reumatoide, el 80,4 % de ellas son mujeres.

Manejo de atención integral

La investigadora menciona que para su trabajo de maestría se planteó cómo se podría contribuir a priorizar el tratamiento en fase temprana de la artritis, siendo esta una enfermedad de alto costo que disminuye la productividad laboral y afecta la calidad de vida de las personas.

En su reflexión no perdió de vista que el sistema de salud colombiano está centrado en el aspecto financiero, por lo que consideró que una forma de contribuir al abordaje de esta problemática era centrándose en los costos.

La pregunta de estudio que se formuló fue: ¿qué tan costoso y efectivo es tratar a los pacientes en fase temprana en comparación con fase establecida? Para responderla, desarrolló un modelo matemático tipo árbol de decisión para calcular el costo-efectividad incremental desde el aspecto determinístico y probabilístico.

Para eso utilizó una base de datos que le facilitó la Clínica de Artritis del Hospital Universitario de la Fundación Santa Fe, la cual contenía el registro de 971 pacientes, 181 abordados en fase temprana y 790 en fase establecida.

Como variables tuvo en cuenta el costo de cada fase en términos de consultas médicas, hospitalizaciones y exámenes de laboratorio, entre otras.

Además de los resultados obtenidos, la magíster afirma que aunque el sistema de salud colombiano no garantiza que haya especialistas en reumatología en todos los municipios del país, sí hay pacientes con artritis reumatoide que deben ser atendidos de manera oportuna.

En ese sentido, una de las recomendaciones incluida en su trabajo es “que Gobierno y las EPS implementen un modelo de atención integral, en el que los médicos generales tengan las herramientas e instrucciones claras para identificar los signos de alerta; para ello es importante realizar de manera oportuna acciones como los exámenes idóneos que permitan identificar la fase e iniciar tratamiento de manera prioritaria”.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co