Primeros auxilios psicológicos para crisis emocionales
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18 de junio de 2022

Un desastre natural, una ruptura amorosa o la muerte de un familiar, son crisis emocionales inesperadas que pueden alterar la salud psicológica de las personas. Por eso, es indispensable contar con herramientas para afrontar situaciones difíciles, los primeros auxilios psicológicos son una opción.

¿Cómo podemos ayudar de manera eficiente ante una crisis o una situación difícil? Esta es la pregunta que se hace La psicóloga Aura Rebeca Angarita, de la Dirección de Bienestar de la Facultad de Medicina de la UNAL, quien coordina una serie de talleres para la capacitación en primeros auxilios psicológicos.

Explica que “un trauma es una situación que tiene una alta carga emocional para una persona, grupo, familia o comunidad, que al principio desborda sus estrategias de afrontamiento y de resiliencia”

Destaca que no necesariamente la situación traumática ocurre en varias ocasiones o momentos, es posible que con solo una vez que suceda es suficiente, para que genere consecuencias a corto, mediano y largo plazo.

Ante situaciones traumáticas cualquier persona puede brindar una ayuda rápida y eficaz a quien está sufriendo a causa de ella.

La experta menciona que, “en nuestra cotidianidad tenemos distintas situaciones que pueden resultar muy complejas, como por ejemplo las dificultades económicas o llegar tarde al trabajo porque el bus no pasó. Sin embargo, cuando se afronta una crisis existe la idea de que perdemos el control de nuestra vida”.

Asegura que: “todo ser humano, sin importar la edad, puede tener una crisis, esta suele ser temporal y el equilibrio se restablece, es cómo un resorte”.

Es importante conocer las formas en que este malestar se puede tratar, y las maneras en que desde cualquier lugar se puede ayudar a alguien que necesita acompañamiento u orientación.

Todas las crisis presentan una desorganización emocional, pérdida de autocontrol y alteración de las estrategias de afrontamiento, esto quiere decir que, cuando una persona se ve enfrentada a estas situaciones reacciona de una manera inesperada y no le es posible resolver el problema de una manera fácil y segura.

Según la experta existen dos tipos de crisis: normativas y circunstanciales, “La primera es aquella que es normal del transcurso de la vida de todo ser humano, por ejemplo, el cambio emocional y físico por la llegada de la pubertad. Mientras que la segunda, se refiere a los eventos inesperados, por ejemplo, la muerte de un familiar”.

En las crisis se tienen reacciones a nivel fisiológico (respiración irregular, aumento de los latidos, nauseas, sudor), conductual (aislamiento, hiperactividad, cólera, llanto, problemas de comunicación), cognitivo (confusión, desorientación, indecisión, preocupación, problemas para concentrarse) y emocional (shock, miedo, dolor, culpa, desesperanza).

Proporcionar apoyo en las primeras 72 horas

La terapeuta familiar Angarita define los primeros auxilios psicológicos como, “un conjunto de técnicas y estrategias útiles para afrontar un problema psicológico en personas que están pasando por una situación emocional crítica, cualquier ser humano que quiera puede brindar estas ayudas”.

Expone que es muy importante: “prestar la ayuda en las primeras 72 horas, ya que después se debe realizar una intervención por parte de profesionales en salud mental”.

Recibir estas ayudas es fundamental para reducir la aparición de los trastornos por estrés postraumático, resultado de vivencias como ser superviviente, familiar de víctima, testigo o miembro de equipos de intervención.

“El solo hecho de sentir que hay alguien ahí hace que la persona sienta un apoyo muy grande, que alguien se está preocupando por ella”, afirma la psicóloga.

Los primeros auxilios psicológicos buscan proporcionar apoyo, disminuir el impacto psicológico, prevenir psicopatologías (ansiedad, depresión), reducir mortalidad, y conectar al paciente con la red de apoyo (familiares, amigos, centros de ayuda, entre otros).

Recomendaciones

La profesora de la UNAL expresa que las características más importantes de esta práctica son: el ser empático (conocer acerca de lo que implica tener una crisis), hacer sentir a la persona que no está sola, permitir hablar y escuchar y crear un clima de seguridad para él o la afectada.

“La empatía es acompañar con el corazón, el preguntarse si yo estuviera del otro lado cómo me gustaría que me hablaran o trataran; no juzgar, ya que nosotros no somos quien para minimizar esas situaciones”, asegura.

La profesora aconseja no “ponerse de ejemplo, enfatizar los aspectos positivos, bromear, dramatizar, engañar, favorecer la culpa, actuar a la defensiva, y favorecer las dependencias directas”.

Agrega que: “es fundamental tener una actitud de autocuidado, la idea es que después de ayudar podernos retirar, la empatía también nos deja vulnerables y expuestos al dolor y al sufrimiento”.

Esto es muy importante, ya que la persona que presta la ayuda va a estar expuesta a situaciones muy difíciles que tal vez no sepa cómo tratar después, por lo que tener herramientas para manejar estas situaciones también es fundamental.

Durante la charla ofrecida en #SaludUNALcontigo, la experta concluyó haciendo una invitación a los talleres de primeros auxilios psicológicos dictados por la dirección de Bienestar de la Facultad de Medicina, desde el sistema de acompañamiento estudiantil (SAE).

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
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