Y sigue México punteando entre secuestrados y desaparecidos
Minuto a Minuto

 24 de noviembre de 2013

"Y mis padres por fin se dan cuenta de que he sido secuestrado
y se ponen en acción: alquilan mi habitación"
Woody Allen

El Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal (CCSPJP) nos hace saber que: "México se consolida como el país número uno en secuestros, pues este delito ha aumentado 35% entre enero y agosto de 2013 ya que de acuerdo con cifras oficiales se registraron mil 130 secuestros, mientras que en el mismo periodo del 2012 fueron 837, la tendencia indica que este año se pueden registrar más de 3 mil 600 secuestros. En 2012 hubo 3 mil 259 en total". En enero de este año, la consultora internacional Control Risk presentó el Risk Map Report 2013, en el que se señala a México como el segundo país donde se cometen más secuestros a nivel mundial, sólo por debajo de Nigeria.

Así mismo, el  CCSPJP establece que los estados donde más ocurre este delito, son Morelos, Tamaulipas, Guerrero, Michoacán, Tabasco y Veracruz, detallando que los delincuentes buscan principalmente a jóvenes, empresarios, mujeres y extranjeros, para cometer el secuestro, indicando que de enero a julio, 334 personas fueron rescatadas por la Secretaría de la Defensa (Sedena) y 124 liberadas por la Secretaría de Marina (Semar).

De acuerdo al Diccionario, se designa con la palabra secuestro al acto a través del cual un individuo o grupo privan de manera ilegal a otro u otros de su libertad, durante un tiempo determinado y hasta lograr la obtención del llamado rescate, que puede ser la concreción de una suma de dinero o algún tipo de beneficio político, mediático, entre otros.

La forma que tradicionalmente se sigue en un secuestro implica el seguimiento de la víctima durante varios días y de esta manera tener una idea de cuál sería el momento más adecuado para secuestrarlo, generalmente ésta se da en aquellas situaciones en las que la víctima transita solo. Una vez concretado el secuestro y cuando la víctima ya se halla privada de su libertad en algún reducto, llega el momento de comunicarse con la familia del secuestrado y exigir el tipo de rescate para liberarlo. Casi siempre los secuestros suponen la participación de varios delincuentes para llevarlos a cabo, una vez concretado el cobro del rescate, los secuestradores liberarán a la víctima.

La firma de seguridad Prisma Consulting Latinoamérica indica que: "Hoy tenemos casos aislados de secuestros de muchos días y de personas de alto perfil económico, pero la mirada de los pillos se ha colocado en los niveles medio y debajo de los estratos sociales, se generalizó incluso en las personas que realizan labores domésticas. Los nuevos delincuentes son atraídos por lo lucrativo de este delito: son inexpertos y muy violentos. A veces son bandas juveniles que secuestran a adolescentes y piden cantidades menores comparadas con las que se piden por un empresario, y con resultados fatales".

También las desapariciones en México se han convertido en un fenómeno común “porque las autoridades las han tolerado y se han negado a erradicarlas”. Así lo ha afirmado Amnistía Internacional, ya que de acuerdo con la base de datos publicada por la Secretaría de Gobernación sabemos que en México desaparecieron 26 mil 567 personas entre 2006 y 2012. Del total de desaparecidos, el 60 por ciento son hombres, la gran mayoría de ellos son mexicanos (el 60 por ciento), aunque otros son originarios de Estados Unidos (once desaparecidos), Centro América (cuatro desaparecidos), Colombia (diez desaparecidos) hasta Japón y Eritrea (un desaparecido cada uno). El 40 por ciento de los desaparecidos son mujeres, son mayoritariamente mexicanas (62 por ciento), aunque encontramos entre ellas originarias de Alemania (una desaparecida), Bolivia (dos desaparecidas), Noruega (una desaparecida) y Guatemala (tres desaparecidas).

Estas cifras ponen de manifiesto uno de los principales desafíos de derechos humanos a los que se enfrenta el gobierno actual: poner fin a la crisis de las desapariciones, localizar a las víctimas y hacer rendir cuentas a los responsables. El hecho de que no se investiguen de forma efectiva las denuncias de desapariciones también contraviene el derecho internacional y frustra las oportunidades de localizar a las personas desaparecidas.

Es por ello amable lector, que ante lo escalofriante de estas cifras, tenemos dos opciones: vivir con miedo o tomar las debidas precauciones para que las estadísticas no alteren nuestra vida, usted decide.

Jorge Rodriguez y Morgado 2Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce: ConoSERbien en Sabersinfin.com