13 de febrero de 2015
Los grandes incendios nacen de las chispas pequeñas
Cardenal Richelieu
El accidente ocurrido el jueves 29 de enero en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, en donde hubo cuatro muertos y 39 personas fueron hospitalizadas, 18 de ellas graves, nos dicen que fue provocado por la explosión de una pipa de gas la cual generó posteriormente un incendio, esto nos hace reflexionar sobre qué medidas de protección hacía la población se han implementado por parte de las autoridades, para tratar de evitar este tipo de sucesos.
Recordemos que algo similar con consecuencias fatales ocurrió el 5 de junio de 2009 en Hermosillo, Sonora, en el incendio de la Guardería ABC en donde fallecieron 49 niños y 76 resultaron heridos, todos de entre cinco meses y cinco años de edad. El 20 de octubre del 2000 se presentó una de las tragedias más lamentables en la historia del entretenimiento nocturno, el incendió que consumió la discoteca "Lobohombo" que arrojó un saldo de 22 personas muertas y dejó con quemaduras a otras 30. En Monterrey el 25 de agosto de 2011, 52 personas perdieron la vida en el incendio ocurrido en el “Casino Royale”.
Entre los eventos más impactantes en este tipo de inmuebles tenemos: El incendio del 28 de noviembre de 1942 en el "night club" Cocoanut Grove de Boston, dejando un saldo de 491 muertos; en China, provincia de Henan, el 27 de diciembre de 2000, 320 muertos en el incendio de una discoteca; el 31 de julio de 2004 en Asunción, Paraguay: 396 muertos en Incendio en Supermercado por explosión.
El fuego ha jugado un papel importante en la historia de las civilizaciones, recordemos lo ocurrido en Roma la noche del 19 de julio del año 64, un incendio, que según cuenta la historia fue provocado por el emperador Nerón, duró seis días y siete noches. Así mismo el incendio de la Gran Biblioteca de Alejandría en el año 48 a.C., que fue en su época la más grande del mundo, llegando a albergar hasta 900,000 manuscritos, fue atribuido a Julio César.
Otro incendio que merece ser comentado es: El Gran Incendio de Londres ocurrido el 2 de septiembre de 1666, profetizado por Nostradamus: "La sangre de los justos será reclamada desde Londres, arrasada por el fuego, cuando tres veces veinte más seis sea escrito". El fuego comenzó en la casa del panadero de Carlos II, rey de Inglaterra. Tras ser
informado, el alcalde, Sir Thomas Bloodworth, despreció el siniestro y afirmó que "una mujer podría apagar las llamas con una meada", como consecuencia, en cinco días el fuego devastó Londres. El saldo más de 13,000 casas, 87 iglesias y tres puertas de acceso a la ciudad habían sido destruidas, quedándose sin hogar más de 80,000 personas.
En Tokio, Japón el 1 de septiembre de 1923 ocurrió un sismo que provocó más de 88 incendios. En donde al menos 105,385 personas murieron, gran parte a consecuencia de los incendios, y otras 37,000 quedaron desaparecidas, se estima que fueron destruidas al menos 570,000 viviendas y más de 1.9 millones de personas quedaron sin hogar, el fuego duró dos días.
Se observa que no importa el lugar, el tipo de construcción, las condiciones climatológicas, el nivel social, ni el país, ya que la suma de factores de riesgo, incluyendo la impericia, la ignorancia y hasta la imprudencia, arrojan un solo resultado: la tragedia, la cual pasado cierto tiempo, se nos olvida, cometiendo los mismos errores lo que generará nuevamente otros accidentes.
Como se puede apreciar el fuego es uno de los elementos que ha provocado grandes desgracias a la humanidad, es por ello amable lector que lo invito a observar las siguientes recomendaciones para la prevención de incendios: 1. No arrojar cerillos ni colillas encendidas al suelo, papeleras, basura, etc. Utilice ceniceros adecuados; 2. Si fuma, hágalo únicamente en los lugares establecidos para este fin; 3. No sobrecargue los enchufes, evite el uso de enchufes múltiples; 4. No manipule ni modifique instalaciones eléctricas. No actúe sobre ellas sin autorización expresa; 5. Cuando termine su trabajo verifique que todos los equipos que ha utilizado están desconectados; 6. No coloque materiales combustibles (ropa, tejidos, papel, etc.) próximos a fuentes de alumbrado ni calefacción; 7. No deposite vasos con líquidos encima de ordenadores, impresoras, monitores u otros aparatos eléctricos; 8. Mantenga su entorno lo más ordenado posible.
Usted tiene la última opinión.
Imagen: sopitas.com
Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce: ConoSERbien enSabersinfin.com.








