
23 de julio de 2019
Estudiantes de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), diseñaron un dispositivo integrado por una cerradura bluetooth que se activa o desactiva con un teléfono celular y una aplicación que permite la lectura de un código QR personalizado.
Los alumnos de Ingeniería Telemática, Silvia Jannet López Fuentes y Emmanuel Alejandro Martínez Casillas fueron los creadores de esta innovación tecnológica que al leer el código QR con un teléfono celular puede abrir o cerrar una puerta a través de la voz del usuario.
Los jóvenes politécnicos expresaron que existen cerraduras con características similares pero son muy costosas. Sin embargo, la que construyeron en el IPN tiene un alto grado de seguridad y es más económica, lo que la constituye en una opción viable para empresas del ramo que estén dispuestas a introducir un nuevo producto al mercado.
Los códigos QR personalizados son creados por los estudiantes y con una aplicación especial y un lector se hace el reconocimiento de cada uno de los códigos y de la voz de cada usuario. “Una vez que se accede a la aplicación mediante el teléfono celular nos conectamos al módulo que integra la chapa y se despliega una lista de los dispositivos disponibles en bluetooth; después se selecciona el sistema de la chapa para dar la instrucción con la voz”, afirmó Emmanuel Alejandro Martínez Casillas.
Explicó que tanto en la aplicación como el dispositivo instalado en la puerta, se puede apreciar los tres indicadores del sistema: totalmente cerrado, en proceso o abierto. Subrayó que al realizar diversas pruebas se comprobó que el sistema tiene un alto nivel de seguridad, por lo que puede ser una buena opción para empresas y casas-habitación.
Este sistema de seguridad, dijo, también representa una opción para quienes olvidan con frecuencia las llaves. Detalló que el sistema además del módulo Bluetooth, cuenta con luces LEDs, un servomotor y un sistema arduino (plataforma de desarrollo basada en una placa electrónica de hardware libre).
Silvia Jannet López Fuentes precisó que el dispositivo cuenta con una batería auxiliar que funciona en caso de que no haya corriente eléctrica, a fin de que el dispositivo pueda operar correctamente.
Finalmente, los jóvenes de la UPIITA coincidieron que la instalación del sistema es sencilla y no es necesario realizar grandes modificaciones a la puerta que se desee asegurar con esta innovación tecnológica.
Fuente: ipn.mx

22 de julio de 2019
En Ciudad Universitaria irradia el mediodía, mientras en Tokio ya son las tres de la mañana del día siguiente. Siempre de avanzada, hasta en el horario, Japón ya emprendió su misión de recobrar protagonismo geopolítico y cosmogónico global con la realización de los Juegos Olímpicos de 2020, coincidieron académicos de la UNAM.
A un año de la justa olímpica, José Luis Maya, secretario técnico del Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África (PUEAA), indicó que esa nación se refrendará a través de este evento como “el país más innovador del mundo, el que siempre es capaz de reinventarse”.
“Aprovechará los grandes beneficios económicos y sociales que traerá la XXXII Olimpiada, del 24 de julio al 9 de agosto del 2020, y hará valer la popularidad de su cultura, a través del denominado Cool Japan, que incluye anime, manga, videojuegos, el J-Pop (música), las películas, series y tradiciones milenarias”, explicó.
Al respecto, María José Rivero Cervantes, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), subrayó que el Cool Japan es un movimiento nacional que promueve la conexión con otras latitudes del orbe a través de todas las facetas de la cultura, lo que se traduce en la diplomacia como soft power o “poder blando”.
La estudiante de japonés en la Asociación México-Japonesa, y conductora del programa “Kinoko Power”, sobre la cultura de ese archipiélago asiático, en Código Radio del Gobierno de la Ciudad de México, refirió que según cifras de los organizadores a Tokio llegarán 10 millones de turistas para los juegos, y Japón (su territorio total) será visitado, durante todo 2020, por más de 40 millones.
Los más innovadores de la historia
Alejandro Méndez Rodríguez, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), previó que con este evento, donde convergerán 33 deportes en 40 sedes, se abrirá una nueva era energética.
“Se hará uso de teléfonos móviles 5G, y la movilidad se hará con vehículos de baterías a base de hidrógeno: seis mil autos, así como un ejército de robots para limpieza, seguridad, traducción y recepción”.
En ese sentido, José Luis Maya, académico del IIEc, mencionó el uso de televisiones con tecnología 8K, traductores instantáneos en forma de collar; se agregará el uso de coches autónomos, así como robots con reconocimiento facial en 0.3 segundos. Asimismo, el tren bala Maglev, que corre a 600 kilómetros por hora, y por si faltaba algo, una lluvia de “meteoros” a base de micro satélites como “fuegos artificiales”.
Geopolítica
Arturo Oropeza García, del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), expuso que tras la abdicación del emperador Akihito, el pasado 30 de abril, Japón se encuentra en una disyuntiva: ¿occidentalizarse o reorientalizarse?, ¿asociarse o confrontarse con China?, ¿ser cosmopolita o reubicarse en el nacionalismo imperial?
“Hay una ‘inevitabilidad’ asiática. No sólo es la economía, estamos ante una verdadera lucha de civilización y una confrontación de cosmogonías; basta ver los discursos, por ejemplo, de China, para refrendar que siempre pone por delante la visión y el ideario como parte de una nueva era en el siglo XXI, donde se ubica como líder global para 2050”.
En esta nueva era, acotó, Japón padece una afectación directa, porque ha sido desplazado del papel que tuvo hasta hace poco como administrador hegemónico de la región. Aunque han transcurrido más de 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, siguen abiertas carpetas de negociación con China, Corea y Corea del Norte.
“Aun con una problemática económica, replanteamiento constitucional, reestructuración política y problemas demográficos, Japón busca recobrar su protagonismo geopolítico con los Juegos en Tokio, mostrar al mundo su Sociedad 5.0, una sociedad superinteligente donde el big data, el internet de las cosas, la inteligencia artificial y los robots se encuentran completamente integrados, finalizó.
Boletín UNAM-DGCS-505/2019

19 de julio de 2019
Estudiantes de la Licenciatura en Nutrición del Instituto Politécnico Nacional (IPN) crearon una harina de camote, chía y arándanos, la cual posee alto contenido de vitaminas, minerales, fibra, Omega 3 y antioxidantes y puede emplearse para elaborar productos de panificación que incidan en la salud de personas intolerantes al gluten (celiacas) y diabéticas, quienes tienen muchas restricciones en su dieta.
Los creadores de la harina, Tania Yatziry Morales Flores, Mariela Flores Cruz, Martha Leticia Calixto Mosqueda y Adrián Olvera Campos, destacaron que ésta además es benéfica para personas con obesidad y sobrepeso y dislipidemias (con alto nivel de colesterol en la sangre) e incluso para mujeres embarazadas.
Los estudiantes del Centro Interdisciplinario de la Salud (CICS), Unidad Milpa Alta, detallaron que una característica importante del camote es que contiene grandes cantidades de fibra, carbohidratos y almidón, además de que posee bajo índice glucémico, es decir, que libera lentamente el azúcar glucosa en el torrente sanguíneo y ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en las personas diabéticas, además de ser rico en vitamina B6.
La chía es una importante fuente de Omega 3, fibra, aminoácidos como ácido glutámico, arginina, leucina, valina, serina y felinalanina (componentes esenciales de las proteínas), así como flavonoides (antioxidantes). Los arándanos aportan fibra al producto, antioxidantes e inhiben la formación de colesterol malo o LDL.
La harina, que también posee una importante cantidad de calcio, fósforo, magnesio y potasio, además de vitaminas A y C, por ahora fue empleada para elaborar hotcakes en las plantas piloto del CICS Milpa Alta, pero los jóvenes politécnicos mencionaron que uno de sus propósitos es introducir la harina en el mercado, y diversificar su uso en la producción de galletas panqués y pasteles, entre otros productos de panificación.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, 0.5 por ciento de la población mexicana es intolerante al gluten, por lo que este producto, representará una oportunidad para ofrecer mayores alternativas nutricionales a personas con regímenes especiales.
Fuente: ipn.mx

BOGOTÁ D. C., 22 de julio de 2019 — Agencia de Noticias UN-
El hallazgo fue compartido por Arlette del Pilar Gómez Vega, estudiante de la Maestría en Neurociencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), durante el foro “Bioprospección de cannabis: avances y retos desde la academia”, organizado en Agroexpo 2019 por la Red de Investigadores en Cannabis y la Vicerrectoría de Investigación y Extensión de la UNAL.
La investigadora afirmó que con las propiedades antioxidantes del cannabidiol se contrarrestaría el “estrés oxidativo”, que consiste en el aumento de la actividad oxidativa dentro de la célula, lo que origina un cambio estructural y funcional de esta, acelerando su envejecimiento y favoreciendo la muerte celular, o apoptosis.
Una de las consecuencias de dicho proceso es que se produce un deterioro de los tejidos del organismo, lo que favorece el envejecimiento y, en el peor de los casos, la aparición de enfermedades como cáncer, Alzheimer y Parkinson.
Explicó además que nuestro organismo tiene defensas antioxidantes enzimáticas y no enzimáticas que normalmente neutralizan estas especies reactivas (como el anión superóxido, el peróxido de hidrógeno y el radical hidroxilo) y sus radicales libres. Estos últimos son moléculas indispensables para el óptimo desempeño de nuestro cuerpo, pero cuando se acumulan en las células pueden dañar otras moléculas esenciales como el ADN, los lípidos y las proteínas, aumentando el riesgo de la aparición de enfermedades.
“Cuando un radical libre ataca una grasa ocasiona un daño conocido como ‘peroxidación lipídica’. De las tres moléculas mencionadas, las más propensas a sufrirlo son las grasas”, indica.
Dicho proceso es importante en las neurociencias porque su papel es fundamental en enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, Parkinson o esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que tienen en común un deterioro progresivo del sistema nervioso.
“Hasta el momento se desconoce la relación entre las especies reactivas de oxígeno y las enfermedades neurodegenerativas; las investigaciones muestran que el estrés oxidativo juega un papel fundamental exacerbando su progresión, por lo que es importante buscar opciones terapéuticas que frenen ese avance” amplía.
Hacia ese objetivo está encaminado el trabajo con peces goldfish, cannabidiol y clorpirifós, que afecta el sistema nervioso (neurotóxico) y produce estrés oxidativo. Investigaciones en salud púbica han demostrado su presencia en cantidades residuales tanto en ríos, quebradas y otras fuentes hídricas como en suelos, vegetales, granos y otros alimentos.
¿Por qué con peces?
El estudio se adelanta con peces goldfish por sus importantes similitudes moleculares y químicas con las del ser humano; además, son fáciles de manejar y crecen rápido.
Después de cuatro semanas de aclimatación los peces se distribuyeron aleatoriamente en cuatro acuarios de experimentación. Al primer grupo (control) no se le suministró cannabidiol ni se expuso al plaguicida; el segundo grupo estuvo expuesto solo a clorpirifós para comprobar si efectivamente se inhibe la enzima acetilcolinesterasa, relacionada con los efectos del plaguicida; con el tercer grupo se monitorearon los posibles efectos de la sustancia usada como vehículo para que el cannabidiol se mueva dentro de los peces; y al último grupo –el de interés– se le aplicó cannabidiol en dosis de 5 miligramos por cada kg.
La investigadora explica que para su estudio le agregó al agua 3,5 microgramos por litro de clorpirifós –concentración que obtuvo de ensayos preliminares–, subletal y subclínica y la dejó por 96 horas. Después extrajo el encéfalo de los peces y midió la producción de isoprostanos, marcador biológico para estudiar estrés oxidativo.
Así, halló que ante la exposición de clorpirifós hubo una inhibición de entre el 50,77 y el 57,85 % de la actividad de la acetilcolinesterasa. También se observó un aumento en el nivel de isoprostanos en los tratamientos expuestos al agente oxidante con respecto al grupo control.
Por último, los peces expuestos a clorpirifós y cannabidiol disminuyeron significativamente su nivel de isoprostanos con respecto a los otros tratamientos expuestos al agente oxidante. De esta manera, se comprobó que en efecto hubo una acción antioxidante del cannabidiol, por lo que se podría considerar como neuroprotector.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

19 de julio de 2019
“Aunque las mujeres con obesidad tienen mayor densidad mineral ósea en comparación con las de peso normal o sobrepeso, presentan más fracturas por fragilidad”, afirmó Patricia Canto Cetina, investigadora en esa unidad.
La obesidad, mala para todas las personas, guarda una relación positiva con la densidad mineral ósea, de acuerdo con un estudio realizado por especialistas de la Unidad de Investigación en Obesidad de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, con sede en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).
Canto Cetina explicó que (según una hipótesis) como el esqueleto soporta más peso, se crea un mecanismo para formar más hueso. Así, se postula que adipocitos y osteoblastos (células que forman hueso) podrían interactuar para incrementar la densidad mineral ósea.
Con todo, hay investigaciones que aseguran que las mujeres con obesidad se fracturan más porque sufren caídas con mayor frecuencia. Otras, sin embargo, sostienen lo contrario: que resisten más las caídas porque disponen de un colchón más grueso y las fracturas dependen de la manera en que caigan.
Mecanismo de carga
En un estudio efectuado en la Ciudad de México (tesis doctoral de David Rojano, bajo la dirección de Canto Cetina) se practicó densitometría ósea a 750 mujeres posmenopáusicas (ya no producen estrógenos y, por lo tanto, dejan de menstruar), seleccionadas en diferentes clínicas de primer nivel para identificar densidad mineral ósea normal, intermedia (llamada osteopenia; 57 por ciento de las mayores de 50 la padecen en el país) y severa (osteoporosis).
El estudio incluyó también peso, talla, número de hijos, tiempo de lactancia, consumo de bebidas carbonatadas, café y tabaco, y ejercicio-sedentarismo.
Del total, 179 mujeres tenían densidad mineral ósea normal, 338 padecían osteopenia y 233 osteoporosis. A estas últimas se les recomendó cuidarse porque, de no seguir un tratamiento médico, cambiar de estilo de vida y hacer ejercicio, podrían sufrir fracturas por fragilidad en cualquier momento de su vida.
En otra investigación con 813 mujeres, al hacer la asociación obesidad-osteoporosis se midió la cantidad de hueso en la columna vertebral, la cadera y los fémures, correlacionando los datos con el índice de masa corporal normal, sobrepeso y obesidad (grado 1, 2 y 3). Los resultados indicaron que 15.13 por ciento eran normales; 39.11 por ciento tenía sobrepeso; 25.96 por ciento obesidad grado 1; 11.81 por ciento, obesidad grado 2; y 7.99 por ciento obesidad grado 3.
Paradójicamente, “en todos los casos a mayor índice de masa corporal, más densidad mineral ósea tenían”, remarcó Canto Cetina.
Pero al hacer un tamiz genético (se examinaron 16 polimorfismos de nueve genes diferentes) a mujeres con obesidad para detectar marcadores genéticos asociados a la formación de hueso o a la pérdida ósea más rápida, los expertos no encontraron ningún mecanismo en ese sentido relacionado con la osteoporosis. “Una suposición es que las mujeres con obesidad cuentan con un mecanismo de carga. En la medida en que tienen más peso, ese mecanismo entra en funcionamiento para que se forme más hueso”.
Boletín UNAM-DGCS-492/2019