
29 de julio de 2019
En las redes sociales y en la cotidianidad se trivializa, se hace banal y efímero el concepto de amistad. Algunos usuarios en las redes tienen cientos o miles de “amigos”, y con esa misma palabra se nombra a cualquiera, cuando en realidad no hay un vínculo entre las personas, y su relación no ha pasado las pruebas que debe sustentar una verdadera amistad, afirmó Juan Pablo García Acosta.
El académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM expuso que en esos medios se construyen falsas amistades porque es difícil establecer lazos reales. “Ni siquiera se le podría llamar ‘amistad virtual’, porque simplemente no hay una unión; en todo caso, se trata de conocidos”.
En el marco del Día Internacional de la Amistad, designado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas el 30 de julio, el universitario explicó que más allá de cualquier atributo, la amistad tiene que ver con un compromiso afectivo, e implica valores como lealtad, solidaridad, compromiso y sinceridad; se alimenta y crece a través de un trato continuo y recíproco.
En 2011, el organismo internacional estableció la conmemoración “con la idea de que la amistad entre los pueblos, los países, las culturas y las personas pueda inspirar iniciativas de paz y presente una oportunidad de tender puentes entre las comunidades”.
La ONU refiere que el mundo hace frente a desafíos, crisis y fuerzas divisorias —pobreza, violencia, violaciones de los derechos humanos— que amenazan la paz, la seguridad, el desarrollo y la armonía social. “Para abordar estos problemas, es necesario atajar las causas que los provocan, fomentando y defendiendo la solidaridad, que puede manifestarse de muchas maneras, como por ejemplo, la amistad”.
Buenas y malas amistades
Las amistades se puede dividir en buenas y malas, con base en si son benéficas o no para los involucrados, resaltó García Acosta.
“Todo vínculo tiene alguna consecuencia; si a partir de él recibimos elementos favorables para nuestro crecimiento personal, podemos calificarlo como ‘bueno’, pero si el resultado son alteraciones, disfunciones o afectaciones a nuestro estado emocional y conductas, se trata de una mala amistad”.
El principal atributo de un amigo es que lo elegimos en función de las afinidades y empatía. Es una relación que se construye a través del tiempo; el amor, la lealtad, la solidaridad y la sinceridad se prueban día a día, evento tras evento, tiene diferentes pruebas que definen si se afianza o se diluye, detalló.
“La vida está hecha de momentos, y cuando se comparten satisfacciones y tristezas se construye el vínculo llamado amistad, y esos momentos tienden a ser en realidad las verdaderas pruebas”.
Si no hay compaginación, respeto, ni están presentes valores como la gratitud, la lealtad y la confianza, se va minando la construcción de la amistad, que debe ser recíproca.
García Acosta indicó que los humanos somos seres sociales y necesitamos satisfactores de la relación con nuestros semejantes. “En una amistad, por ejemplo, encontramos apoyo y satisfacción emocional, que llegan a fortalecer la autoestima. Cuando no tenemos amigos queda un vacío en el entorno social”.
La amistad, concluyó el universitario, es fundamentalmente compartir, y construirla entre las personas es la forma inicial de construir la paz, el bien común, el apoyo entre los seres humanos; escalarla a grupos mayores, a sociedades y naciones, es el espíritu de esta conmemoración.
Boletín UNAM-DGCS-525/2019

MANIZALES, 29 de julio de 2019 — Agencia de Noticias UN-
El docente Daniel Hincapié Rojas, del Departamento de Física y Química de la UNAL Sede Manizales, explica que aunque parte de la cascarilla se comercializa para uso en establos, caballerizas, avicultura y para labores de jardinería, este mercado no posee la capacidad de consumir toda la biomasa disponible, lo que hace que más del 70 % de este producto se deposite en fuentes hídricas o se queme infructuosamente. De hecho, se estima que en Colombia los residuos asociados con el cultivo de arroz alcanzan las 400.000 toneladas al año.
Agrega que “aunque la sílice tiene aplicaciones en áreas como construcción, alimentos y tecnología, en biomédica aún no se ha explorado su potencial. En el grupo encontramos que este elemento es muy interesante por su tamaño, ya sea en escala micro o nanométrica, por que permite que la partícula se cargue con algunos medicamentos y se use como vehículo para una liberación controlada de estos en partes específicas del cuerpo”.
Etapa exploratoria
El desarrollo de la investigación está previsto en dos etapas. En la primera se realizó el proceso de reutilización de la cascarilla de arroz para obtener la sílice. Este se llevó a cabo a través del análisis de las propiedades físicas y químicas.
El profesor Hincapié señala que en la segunda etapa se busca identificar la viabilidad de la sílice a través de pruebas de compatibilidad y bioactividad, es decir si el compuesto es un elemento que será tolerado por el cuerpo.
“Estamos estudiando las pruebas de compatibilidad a través de plaquetas sanguíneas, que son las que más rápido reaccionan ante agentes externos, ya sea aceptándolos o rechazándolos. Además estamos ensayando diferentes tamaños de partículas para determinar cuál es el más adecuado y cuál es la variable que mejor responde”.
Potencial médico
La sílice es un elemento que no se elimina fácilmente del organismo, lo que permite que el medicamento que vaya a transportar no sea desechado por los macrófagos y otros agentes de la sangre, y que además cuando llegue a su destino su liberación sea controlada.
“Hemos descubierto que cuando uno se toma un medicamento la liberación no es controlada sino general para todo el cuerpo, pero al usar las nanopartículas, y mediante una estimulación a través de un campo magnético, cambios de pH o de temperatura, se puede estimular la liberación de la partícula en puntos específicos, lo que hace que el tratamiento sea mucho más efectivo”, argumenta el docente.
Dichas nanopartículas podrían estar cargadas con medicamentos como ibuprofeno, penicilina y eritromicina, entre otros.
Usos alternativos de la cascarilla de arroz
Para el desecho del arroz se han encontrado algunos usos que mitigan el impacto ambiental. En biocombustibles, la cascarilla tiene un poder calorífico significativo; también se utiliza como aditivo o ceniza para mejorar propiedades de materiales a base de cemento; y la investigación de la UNAL Sede Manizales permitirá explorar el potencial médico como distribuidor de fármacos.
Se trata de usos importantes si se considera que la cascarilla de arroz es uno de los desechos más grandes que existen en la industria alimenticia de Colombia.
Fuente: http://agenciadenoticias.unal.edu.co

27 de julio de 2019
En México, 70 de cada 100 personas han sido contagiadas con hepatitis alguna vez en su vida, lo que significa que esta enfermedad es de alta prevalencia. A nivel mundial existen 350 millones de infectados, y el 70 por ciento no sabe que porta el virus, afirmó Roberto Vázquez Campuzano, de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.
Es una enfermedad inflamatoria causada por una infección viral; ataca al hígado y se transmite por vía sanguínea o fecal-oral (por contaminación fecal de alimentos). Se conocen cinco tipos (A, B, C, D y E), y ya se han registraron al menos 20 variantes.
El virus de la hepatitis es el más frecuente, pero pasa desapercibido por ser asintomático. La mayoría de las personas se infectan entre los cinco y nueve años de edad, pero los indicios se presentan después de 20 años, cuando merma la capacidad funcional del hígado y es muy tarde para una cura. Durante los años que viven asintomáticos, los portadores pueden contagiar a cualquiera.
En el marco del Día Mundial de la Hepatitis, que se conmemora este 28 de julio, el también director del Departamento de Enfermedades Emergentes y Urgencias, del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) de la Secretaria de Salud, recordó que hace 10 años en México la prevalencia era de 98, y ha disminuido gracias a un sistema de vigilancia que se activó hace cuatro años. No obstante, las hepatitis virales siguen siendo un problema de salud pública a nivel mundial.
Contagio
El académico detalló que aunque hay brotes en todo nuestro territorio, Sinaloa es el estado que registra mayor número de casos: el virus tipo A es más frecuente en niños de entre cinco y nueve años de edad, y el tipo B en adultos de entre 25 y 44 años.
“Si el virus entra vía sanguínea es más eficiente porque va directamente al hígado, donde tiene receptores que le permiten infectar a los hepatocitos (células de ese órgano); entonces el funcionamiento del hígado comienza a alterarse y sus células mueren”.
Este proceso tarda entre 20 y 25 años, hasta entonces se manifiestan los síntomas y el paciente se percata de su condición: después de una semana de posible fatiga y anorexia, continúa la fase ictérica, caracterizada por el tono amarillento de la conjuntiva (membrana que cubre el globo ocular) y la piel, además de materia fecal blanquecina y orina oscura. Si el virus es crónico, se desarrolla cirrosis o cáncer.
Cuando el contagio es vía fecal-oral, el virus se replica en el intestino, pasa al torrente circulatorio, llega al hígado y sólo produce inflamación, dijo Vázquez Campuzano.
Tipos de virus
Los tipos B y C se transmiten por sangre contaminada, mediante el uso de objetos punzocortantes, piercings, instrumental mal esterilizado y drogas inyectables.
El 3.6 por ciento de población mexicana está infectada con hepatitis B, que se relaciona con la D. “Si no hay la primera, tampoco la segunda”. Y el 85 por ciento de los enfermos con hepatitis C son portadores crónicos; su prevalencia en México es de 2.5 por ciento, y su tasa de mortalidad del uno por ciento.
Las de tipo A y E se relacionan con la mala higiene; se transmiten vía fecal-oral porque los virus excretados en las heces de los infectados llegan al agua o a los alimentos.
“Hace cuatro años se activó el sistema de vigilancia de hepatitis C gracias a que se descubrió un medicamento que elimina totalmente la partícula viral de los portadores crónicos; el problema es su costo: alrededor de un millón 200 mil dólares en los dos años que dura el tratamiento. Esperemos que con el tiempo disminuya”, subrayó.
Finalmente, Vázquez Campuzano remarcó la importancia de comer en lugares limpios, lavarse las manos y evitar los mariscos crudos, que en su mayoría se alimentan de materia fecal libre en los esteros donde viven.
Boletín UNAM-DGCS-521/2019

29 de julio de 2019
A través de estudios de reproducción de diversas especies de tiburones, especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) proponen la implantación de vedas por zonas y el establecimiento de cuotas de captura para contribuir a su protección y explotación de manera sustentable.
El proyecto multidisciplinario de los investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) Rosa Isabel Ochoa Báez, Katherin Soto López y Felipe Galván Magaña, aborda estudios morfofisiológicos con énfasis en la anatomía e histología del sistema reproductor de machos y hembras.
En el Departamento de Pesquerías y Biología Marina del Centro de Investigación en Ciencias Marinas (Cicimar) del IPN, se han acreditado, hasta el momento, 17 especies de tiburones que habitan de manera estacional la costa de la península de Baja California Sur.
Los especialistas trabajan también en la estimación de gametos (óvulos y espermatozoides), huevos, embriones y crías producidas. Esta información permite determinar la fecundidad en las hembras y la proporción de sexos en la especie, la talla de primera madurez individual y reproducción poblacional.
Entre las categorías más abundantes de la zona destacan: Mustelus henlei (tiburón tripa), Alopias pelagicus (tiburón zorro), Heterodontus mexicanus (tiburón perro), Squatina califórnica (tiburón angelito), Prionace glauca (tiburón azul) e Isurus oxyrinchus (tiburón mako).
La biología reproductiva es un conocimiento fundamental y de gran valor frente a la explotación pesquera, ya que el nivel de mortalidad en este ramo es significativo y son catalogados como organismos vulnerables a la sobreexplotación. Según cifras de Conapesca, se reportó que en Baja California Sur se capturaron en 2014 entre 3 y 5 mil toneladas de tiburón.
La temporalidad en la presencia de las especies está influenciada por factores ambientales como la temperatura del mar, determinada por las corrientes de California (frías), que proviene del norte y la NorEcuatorial (cálida) del sur, que tienen diferente influencia sobre las costas de la península, según la temporada del año.
Una especie carismática y representativa es el tiburón ballena (Rhincodon thypus), que llega a la bahía de La Paz entre octubre y febrero, cuando el agua se encuentra a temperaturas más frías, por lo que se considera que este sitio es una zona de refugio para ellos.
A partir de este proyecto, se ha demostrado que algunos tiburones cumplen con la temporalidad de nacimiento, sin embargo, se requieren estudios más profundos para contar con un mayor conocimiento del ciclo reproductivo de los especímenes capturados y coadyuvar en el establecimiento de acciones para su protección.
Los elasmobranquios (tiburones y rayas) son especies adaptadas a las condiciones más extremas en el tiempo y el espacio, en los más de 450 millones de años de su historia evolutiva han desarrollado diversos modos reproductivos que aseguran su supervivencia y continuidad genética, en condiciones cambiantes y adversas.
El éxito evolutivo de los elasmobranquios se atribuye en gran parte a sus adaptaciones reproductivas como fertilización interna, madurez sexual tardía, modos diversos de nutrición embrionaria y materna, así como fecundidad baja (producción de pocas crías). Estas son características distintivas y ventajosas con respecto a otros grupos de animales.
Fuente: ipn.mx

BOGOTÁ D. C., 27 de julio de 2019 — Agencia de Noticias UN-
El hallazgo fue realizado por el doctor Nelson Andrés Rincón Tovar, especialista en Oftalmología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien recibió en su consulta a una paciente de 70 años que mostraba la sintomatología, párpados severamente caídos, que le dificultaban llevar a cabo sus actividades diarias; dicha característica también la observó en la hija que la acompañaba.
El doctor relata que “indagando en la consulta nos dimos cuenta de que había varias generaciones afectadas –papá, abuelo e incluso un nieto–, por lo que nos planteamos si se trataba de una posible enfermedad autosómica dominante, es decir cuando el gen anormal se hereda de solo uno de los padres, se puede presentar la afección”.
En este caso se trataba de blefaroptosis, una condición en la que los párpados se caen, con consecuencias para la salud del paciente que van desde la ambliopía (cuando la visión en uno o ambos ojos no se desarrolla correctamente durante la infancia) y la reducción del campo visual, hasta la afectación psicológica.
Lo anterior puede ser causado por la edad, cuando la laxitud de los tejidos aumenta y hace que los párpados se caigan, pero también puede obedecer a causas hereditarias o congénitas en las que los párpados caídos aparecen desde el primer año de vida. Sobre ese último aspecto se centró la investigación del doctor Rincón.
El doctor Rincón, quien contó con la dirección de la profesora María Amparo Mora Villate, de la Facultad de Medicina, partió de una revisión de bases de datos internacionales para identificar artículos relacionados con esta enfermedad –también conocida como ptosis palpebral– y sus causas genéticas.
“En los artículos encontramos que en todo el mundo se habían identificado menos de cinco familias en las que hallaron tres mutaciones genéticas como causantes”, explica.
A partir de esta información se trazó el objetivo de analizar el material genético de la paciente inicial con el fin de confirmar o descartar la presencia de las mutaciones ya descritas en la literatura. En este proceso contó con el apoyo del doctor Juan José Yunis, del Instituto de Genética de la UNAL, que se adelantó por medio del análisis de una muestra de sangre.
Entre los resultados obtenidos en la “paciente índice” (aquella que llegó el primer día a la consulta del doctor Rincón) se identificó una de las mutaciones que ya había sido descrita en un gen que se conoce como ZFHX4, el cual se ha relacionado con la diferenciación del tejido neuronal.
Según explica el investigador, la idea es continuar con este estudio realizando el análisis genético en los demás miembros de la familia para determinar si presentan la misma mutación, para lo cual ya se llevó a cabo la recolección de las muestras de varios hijos y nietos de la paciente inicial afectados o no por la enfermedad.
Aportar al conocimiento de la enfermedad
Para el doctor Rincón, el estudio es un paso adelante en el conocimiento de una patología que es muy rara en el mundo y sobre las funciones que cumple este gen en el que se identificó la mutación. En Colombia sería la primera familia descrita de la que se tiene conocimiento hasta el momento con esta enfermedad congénita.
En el mundo se han reportado casos en países como Japón y Estados Unidos; hasta el momento el tratamiento es correctivo, a través de cirugía.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co/