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21 de agosto de 2019

Por su diversidad vegetal, México se ubica entre los cinco países con mayor número de especies de plantas vasculares. Se calcula que entre 50 y 60 por ciento son endémicas. No obstante, la extinción es un tema latente, ya que en dos siglos y medio han desaparecido 600 plantas. Especies del género Beaucarnea, conocidas comúnmente como pata de elefante, podrían sumarse a la lista.

Dada esta situación, el Herbario y Jardín Botánico Universitario de la BUAP realiza acciones encaminadas al rescate y conservación de árboles endémicos de la entidad poblana, considerados en peligro de extinción, entre ellos Pseudosmodingium barkleyi, Beaucarnea olsonii, Fouquieria leonilae y Guaiacum coulteri; además de diferentes especies de Quercus y Agaves.

Se trata de un trabajo interdisciplinario de sus investigadores. Como primer paso, el curador enlista las especies en peligro, después se efectúa una salida de campo para recolectar las semillas, las cuales se trasladan a la unidad de propagación, donde se determina si requieren  mayores cuidados. De ser así, en el laboratorio se someten a la técnica de cultivo de tejidos, o bien se emplean otros métodos de conservación de germoplasma, como el banco de semillas, mediante la criopreservación. En el caso de las plántulas obtenidas por cultivo de tejidos, estas pasan a un invernadero para su crecimiento.

La doctora Maricela Rodríguez Acosta, directora del Jardín Botánico Universitario (JBU-BUAP), detalló que este proyecto de conservación de especies arbóreas inició en 2018, en colaboración con Botanical Gardens Conservation International (BGCI). “De 16 especies se logró tener en cultivo a ocho, porque estas son muy difíciles de localizar y se desconoce su fenología”.

La concepción

Por su limitada distribución y dificultad de acceso, los métodos de propagación tradicionales no son suficientes en las especies amenazadas, por ello en el Laboratorio de Cultivo de Tejidos se realiza la germinación y propagación de las plantas mediante el cultivo de sus tejidos. “Ahora no solo utilizamos las técnicas tradicionales de propagación por semilla o esquejes, sino que garantizamos la propagación del material disponible por métodos in vitro, para que una vez que crezcan sean plantadas in situ y ex situ”, comentó Rodríguez Acosta.

Paulina Morales Sandoval, responsable de este laboratorio, indicó que de manera previa se realiza un protocolo sobre el proceso de desinfección y necesidades nutrimentales para crecer de cada semilla.

Posteriormente, en el fondo de un frasco de vidrio se coloca la semilla y el medio de cultivo con los nutrientes necesarios para germinar y desarrollarse como plántula: macro y micronutrientes, vitaminas, fuentes de carbono, agua y agar (una mezcla de polisacáridos que dará una consistencia sólida y de soporte).

Más tarde, el frasco es sellado herméticamente, por lo que estará libre de cualquier microorganismo o contaminante. Estos recipientes son colocados en una cámara de incubación con condiciones controladas de temperatura, humedad y fotoperiodos de luz para asemejar el día y la noche.

“Eso hace que además de los nutrientes colocados en el frasco, la planta se desarrolle de manera óptima. Las condiciones que nosotros manejamos son parecidas a las regiones de origen de la especie en cuestión”, expuso la especialista.

Después de un lento crecimiento, podrán apreciarse las plántulas, tiernas y jóvenes que se estiran, como queriendo quitar el sello y salir del frasco.

Morales Sandoval aseguró que mediante esta técnica de cultivo in vitro, las especies comenzaron a germinar y crecer de manera óptima. “Los medios de cultivo usados aceleran el tiempo de crecimiento de la planta, en comparación con métodos convenciones, como el sustrato (tierra)”.

Sus primeros pasos

En aproximadamente mes y medio, dependiendo del tipo de especie, los retoños están listos para salir de la incubadora. Una vez que la plántula tiene un crecimiento adecuado, con buen desarrollo de raíz y parte aérea, empieza el proceso de adaptación. Es momento de desprenderse del medio de cultivo y obtener los nutrientes del ambiente.

Para su adaptación, Paulina Morales Sandoval, maestra en Ciencias por la BUAP, explicó que el ejemplar se coloca en un frasco con sustrato y este se sella completamente, poco a poco se destapa para que se aclimate al medio ambiente. Este proceso se realiza de dos a tres meses.

En ocasiones estos seres vivos se estresan por no tener las condiciones óptimas de desarrollo y llegan a morir, a ello se suma la contaminación por hongos y bacterias. “Esta etapa, hasta cierto punto, es la más delicada y difícil. Por ello, tratamos de dar un seguimiento adecuado para evitar pérdidas”, añadió.

De acuerdo con Morales Sandoval este seguimiento consiste en revisión de humedad, proporcionar agua y fertilizante, observar la presencia de algún tipo de contaminación y erradicarla. Ya adaptadas, las plantas pasan al invernadero y se quedan allí en resguardo.

En un par de años algunos ejemplares estarán listos para ser sembrados en el JBU, mientras que otros pudieran repoblar sus regiones de origen. Los resultados de este proyecto se plasmarán en un protocolo del procedimiento de propagación de dichas especies, el cual se dará a conocer a las instituciones especializadas e interesadas en trabajar con este tipo de plantas.

En el caso de los árboles existe un mayor problema, ya que demoran años en crecer y desarrollarse. “Por este motivo, existe una fuerte presión por conservar los bosques. Ya se extinguieron oficialmente 600 plantas en 250 años, no se pueden perder más. Se han perdido más especies de plantas por la acción humana, que por los procesos naturales de extinción en la Tierra”, expuso la doctora Maricela Rodríguez, quien destacó la relevancia del Jardín Botánico Universitario, enfocado en la conservación de la diversidad biológica.

“Debemos recordar que la extinción es para siempre, esto se tiene muy claro en la BUAP”.

Fuente: buap.mx

BOGOTÁ D. C., 20 de agosto de 2019 — Agencia de Noticias UN-

“He encontrado con gran satisfacción que los pacientes con los que hemos trabajado estas herramientas han terminado aceptando su condición sexual sin los prejuicios con los que llegaron, y así han generado un cambio en sus contextos habituales”, comenta Tatiana Rosero, magíster en Psicología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Estas seis herramientas permiten acompañar los procesos de construcción identitaria de personas lesbianas, gays y bisexuales, algunos de ellos con problemas de depresión y ansiedad provocados por el rechazo que experimentan.

Las primeras dos herramientas proponen la escritura de cartas como medio para desarrollar la actividad. En estas se trabaja la coherencia personal, el sentido de control frente a sus decisiones y la construcción de un sentido propio, logrando con esto el cambio de perspectiva y la búsqueda de narrativas alternativas.

“En el juego de palabras la persona escribe en letras grandes: gay, lesbiana o bisexual, y alrededor de estas escribe todos los vocablos que sus familiares y amigos han asociado con la primera; algunos de estos son asco, vergüenza, VIH, promiscuidad”, comenta la psicóloga, quien hace dos años trabaja con pacientes de la comunidad LGBTI.

También está la “caja de culpas”, en la que se arrojan las que otros han colocado sobre ellos: por ejemplo, “ser mal hijo por salir del clóset”. Luego esta persona deberá regresársela a quien lo hizo sentir responsable por esa “falta”.

Discursos culturales

Las siguientes dos herramientas usan el dibujo (historietas, cartas, cómics) para identificar discursos culturales, externalizar el problema y buscar soluciones alternativas o un cambio de perspectiva que permita una nueva visión de sí mismo.

Otra de las herramientas utiliza lo simbólico para trabajar la culpa y reconocer los discursos culturales y el impacto de la mirada del otro.

En la última herramienta se usan las palabras como elemento fundamental para reconocer las implicaciones que tiene el lenguaje en la creación y construcción de realidades.

Una de las actividades en la que la psicóloga llama la atención es en las “cartas por un nuevo final”, que se compartirán entre su familia y contextos más próximos.

En la primera liberan los sentimientos que explican lo que han sentido al asumir su orientación sexual; en la segunda se liberan de la homofobia interiorizada; en la tercera liberan sus esperanzas y escriben una respuesta con la que se sentirían mejor respecto a la primera carta, y en la última deben contar su punto de vista, lo que piensan sobre sí mismos y sus decisiones a la otra persona.

“Al iniciar la terapia buscamos atacar la percepción que cada uno tiene sobre sí mismo y cómo cambia su entorno si empieza a restarle importancia. De paso, empieza a darles la responsabilidad a los otros sobre sus propias emociones, la angustia que la mamá o el papá le cargaron a su hijo y que debe ser resuelta por ellos y no por quien decidió asumir su orientación sexual”, explica la magíster.

Aprender a enfrentar los miedos y la homofobia que se ha interiorizado es importante, ya que estos sentimientos transcienden y afectan el desarrollo cotidiano y hace que síntomas como la depresión y la ansiedad aparezcan y afecten el ámbito laboral, académico, afectivo y familiar, concluye.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

19 de agosto de 2019

Según el profesor Favio Nicolás Rosero Rodríguez, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, la repetición es el mecanismo de aprendizaje más natural y eficaz para consolidar los contenidos: “el cerebro requiere que se repita varias veces lo que se quiere estudiar o aprender para dejarlo grabado permanentemente”, asegura.

Aunque este método ya es conocido y se ha estudiado en distintas investigaciones, lo novedoso en este caso tiene que ver con la incorporación de técnicas como el humor y las bromas para captar la atención de los estudiantes, generar un acercamiento y lograr que así el cerebro esté más dispuesto a desarrollar su máximo potencial.

En sus clases de Física I y II, por ejemplo, con mecanismos casi instintivos, el docente invita a los estudiantes a utilizar el intelecto a modo de juego: “en clase puedo decir: mientras los optimistas ven el vaso medio lleno y los pesimistas lo ven medio vacío, los químicos lo ven completamente lleno: la mitad con líquido y la otra mitad con aire”.

Explica que con esta comparación un poco jocosa “pretendo explicar que sobre la superficie terrestre no existe el vacío total: lo que no está ocupado por el líquido está ocupado por el aire. Así llamo la atención de los jóvenes, los hago sonreír y los obligo a pensar. Un chiste oportuno en clase es muy adecuado para relajarse y ver desde otra perspectiva el problema que se está tratando”.

Dentro de las metodologías de enseñanza que forman parte de su investigación se encuentran el método de Newton, un procedimiento de análisis numérico que brinda bases importantes para plantear el método científico inductivo y deductivo.

También se resalta el método Feynman que, a diferencia del anterior, corresponde a una regla basada en el aprendizaje y brinda pasos secuenciales que facilitan el conocimiento: “con base en este método, el proceso que planteo busca abrir la mente de las personas al aprendizaje y las ideas por medio de patrones repetitivos en las clases. Ello permite cruzar la barrera del conocimiento y alcanzar algo que los físicos llaman resonancia entre las frecuencias emitidas por las neuronas y las frecuencias del aprendizaje”, argumenta el profesor.

Menos pensamiento

En la actualidad, el uso constante de nuevas tecnologías ha hecho que las personas hayan integrado a su diario vivir el principio de la mínima energía, por lo cual el cerebro se acomoda y se acostumbra a no pensar de la manera correcta.

Según Anastasia Dedyukhina, doctora en Ciencias de la Comunicación y autora del libro Homo Distractus, revisamos aparatos electrónicos entre 85 y 221 veces al día, lo que afecta no solo la concentración y la productividad, sino también la manera como el cerebro procesa la información.

En este sentido, como parte de su investigación el profesor Rosero busca generarles comodidad a los estudiantes en sus clases, pero no a través de la tecnología sino con elementos sorpresa como historias, chistes y bromas que al final despiertan el interés en pensar formas diferentes de explicar fenómenos actuales.

El investigador destaca que gracias a este modelo de aprendizaje ha logrado que sus estudiantes de Física, Electricidad y Magnetismo de la UNAL Sede Manizales se reten a sí mismos y piensen en formas diferentes de resolver problemas reales.

Esta estrategia requiere de un docente que, “con liderazgo e idoneidad, se convierta en un gestor de procesos de aprendizaje para no limitar al estudiante a acumular conocimientos, sino disponerlo para el manejo adecuado de herramientas que poco a poco propicien el aprendizaje autónomo y significativo para consolidar las competencias cognitivas, actitudinales, aptitudinales y comunicativas”.

Enseñanza y aprendizaje

Enseñanza y aprendizaje son categorías estrechamente relacionadas y circunscritas a procesos dinámicos y sinérgicos que tienen que ver con todas las actividades del ser humano con su compromiso personal y con las prácticas sociales necesarias para garantizar los avances científicos y tecnológicos, sobre todo en este nuevo contexto de globalización y nuevas técnicas de información y comunicación.

Para el docente, la enseñanza es un proceso de asimilación y reconstrucción del conocimiento que requiere tener en cuenta las capacidades, habilidades y estilos del ser humano.

El aprendizaje, entre tanto, “es un proceso activo, participativo, organizado y de socialización que favorece la apropiación de conocimientos, habilidades, destrezas y la formación en valores; implica tanto un conocimiento profundo de sus características y esencialidades como la implementación de una serie de estrategias y operaciones mentales y cognitivas con las cuales se puede lograr la asimilación del conocimiento, para su posterior utilización y recreación, superando problemas o dificultades”, concluye.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

20 de agosto de 2019

En México, el deterioro en la calidad del servicio de agua potable y saneamiento ha sido producto de la corrupción, afirmó Jorge Arriaga Medina, coordinador Ejecutivo de la Red del Agua UNAM.

Según el estudio “Corrupción en los sistemas de agua potable y saneamiento en México”, elaborado por Arriaga Medina y por el Centro Regional de Seguridad Hídrica (instancia bajo auspicio de la UNESCO), 22 por ciento de la población muestreada ha dado u ofrecido sobornos; sólo tres de cada 10 han denunciado algún acto de corrupción; y 59 por ciento de los consultados está inconforme con el servicio de agua.

El valor promedio de la ‘mordida’ ciudadana asciende a 200 pesos, y se destina a recibir trato preferencial frente a otros usuarios, modificar el recibo de pago, y hasta por una o varias conexiones para contar con el líquido.

“Aunque aparenta ser una cantidad modesta, 200 pesos es demasiado para personas en sitios marginados del país, y son éstas las que resienten en mayor proporción el deterioro en la calidad del servicio”, expuso Arriaga.

Al presentar su trabajo, en el marco del Coloquio “Agua para una ciudad sostenible”, convocado por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC), afirmó que entre 21 y 30 por ciento del presupuesto para este subsector, destinado al final de la administración federal pasada, se malversó y no llegó a su destino.

Además, las pérdidas económicas del sector en el último año del sexenio pasado, provocadas por dicho flagelo, ascienden a entre 7.3 mil y 10. 4 mil millones de pesos.

Tras su investigación, el también maestro en tecnología ambiental con especialización en agua por el Imperial College London de Reino Unido, y diplomado en integridad por la Universidad Mykolas Romeris de Lituania, en coordinación con Transparencia Internacional, concluyó que la corrupción en este ámbito es sistémica.

“Hubo colusión entre servidores públicos y contratistas, e irregularidades en los procesos de planeación, selección y aprobación de proyectos, debido a la falta de capacidad institucional y de cumplimiento de las leyes, así como por salarios poco competitivos de trabajadores del subsector y falta de información pública”.

Por ello, se requieren mejores recursos humanos, funcionarios con servicio profesional de carrera, el diseño de un marco jurídico de cumplimiento claro, sensibilización de la ciudadanía y un nuevo diseño de integridad, rendición de cuentas y con mayor participación.

En el estudio se integró un análisis del sistema de gobernanza, se revisaron 17 instrumentos internacionales sobre corrupción y se recabaron opiniones autorizadas de múltiples expertos de los sectores académico, gubernamental y de la sociedad civil, con más de cinco años en una posición directiva.

De igual manera, para analizar la corrupción a pequeña escala y contar con la percepción, opinión y experiencia de primera mano, se aplicaron entrevistas a 617 usuarios de 28 estados de la República, para.

Boletín UNAM-DGCS-578/2019

19 de agosto de 2019

Es falsa la información que circula en Internet y en redes sociales sobre un eclipse solar que ocurriría el próximo 21 de agosto. Ese evento sucedió el 21 de agosto de 2017, y se vio en Estados Unidos y parcialmente en México, aclaró Daniel Flores Gutiérrez, técnico académico del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM.

Éste es un ejemplo de que algunas noticias que circulan en Internet no tienen una veracidad comprobada, afirmó el responsable del Anuario del Observatorio Astronómico Nacional, candidato a doctor en astronomía y quien desarrolla en el IA el cálculo de efemérides astronómicas, movimiento de planetas, así como investigaciones de astronomía mesoamericana y meteorítica.

Eclipses de 2019 y posteriores

Flores Gutiérrez resaltó que para este año se registran dos eclipses: el primero ocurrió el 2 de julio y se vio en Argentina; el segundo será a la medianoche del 26 de diciembre (y los primeros minutos del 27) y será visible desde Asia.

Respecto a los eventos de importancia para México, el 14 de octubre de 2023 habrá un eclipse anular visible desde Yucatán, y el 8 de abril de 2024, uno total de sol. “El máximo será visible en estados del norte de la República, entre Chihuahua y Tamaulipas, a las 6:20 de la tarde”, informó.

El universitario subrayó que la Tabla de Eclipses se realiza calculando muchos años atrás y muchos adelante, y se conocen algunos desde el siglo XIX.

“Con la mejora de las técnicas de observación y del movimiento planetario de la Tierra, el Sol y la Luna, se han ido precisando los momentos de los eclipses”, finalizó.

Boletín UNAM-DGCS-577/2019