
07 de enero de 2019
En México el estudio de fenómenos naturales como los sismos ha cobrado relevancia, y gracias al avance tecnológico, que ha permitido obtener datos de mayor calidad y en menor tiempo, en un futuro no muy lejano se podrían tener datos en tiempo real, afirmaron expertas del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.
Con más de un siglo a la vanguardia en estudios de sismos en México, el Servicio Sismológico Nacional (SSN), a cargo del IGf, cuenta con los mejores instrumentos y con la red de banda ancha más completa del país. “En las 63 estaciones a lo largo del país se pueden registrar movimientos débiles y fuertes; en 43, que cuentan con GPS, es factible, además, medir de manera directa el desplazamiento”, subrayó Xyoli Pérez Campos, jefa del SSN.
En tanto, Ana María Soler Arechalde, jefa del Museo de Geofísica, también adscrito al IGf, puntualizó que uno de los objetivos es “crear conciencia de que vivimos en un territorio con alta sismicidad, afectado por volcanes y huracanes; estos fenómenos naturales seguirán ocurriendo y no debemos bajar la guardia; la población debe estar informada para responder de manera adecuada a los planes de evacuación”.
Pérez Campos recordó que en 2020 el SSN cumple 110 años de funciones, y 91 de pertenecer a la UNAM; en este tiempo ha establecido y mantenido una red de monitoreo sísmico en nuestro territorio, que opera con altos estándares de calidad y de manera continua, y que le ha brindado prestigio mundial.
Desde sus orígenes registra, almacena y distribuye datos del movimiento del terreno para informar a las autoridades y a la población en general, además de promover el intercambio de datos y la cooperación con otras instituciones de monitoreo e investigación nacionales e internacionales, resaltó.
El SSN, expuso, forma parte de la Federación de Redes Sismográficas Globales, que conjunta todas las redes del mundo; participa en reuniones, comités y en la elaboración de políticas que se siguen internacionalmente para almacenar datos y metadatos.
Estudio sismológico en la historia de México
Ana María Soler Arechalde recordó que uno de los mayores logros de la sismología mexicana ocurrió el 5 de septiembre de 1910, cuando se fundó el SSN y se inauguró la Estación Sismológica Central de Tacubaya, actualmente Museo de Geofísica.
La estación se edificó en esa zona porque los sismos no se sentían igual que en el centro de la ciudad; además, para tener un buen registro los instrumentos debían estar en un lugar aislado de cualquier vibración.
Tras rememorar que los primeros instrumentos fueron básicamente péndulos que no medían con exactitud la energía liberada por un sismo, la investigadora puntualizó que los expertos de la época tenían un plan ambicioso: instalar una estación con instrumentos tipo Wiechert en cada estado del país, pero la situación económica permitió establecerlos sólo en Chihuahua, Monterrey, Zacatecas, Mazatlán, Guadalajara, Veracruz, Oaxaca y Mérida. Con ellos inició la red sismológica de México.
Pérez Campos enfatizó que “en la actualidad México cuenta con más de 500 estaciones, aunque no todas pertenecen al SSN. Originalmente éste pertenecía al Instituto Geológico Mexicano, pero desde hace 91 años ambas instituciones forman parte de la UNAM. Ahora contamos con un plan de crecimiento de red de banda ancha, que se sumará a los esfuerzos para completar la espina dorsal del monitoreo sísmico en nuestro país”.
Diez años de difundir las ciencias de la Tierra
En 2010, la Estación Sismológica Central de Tacubaya se convirtió en el Museo de Geofísica. Este edificio representa un monumento porfiriano, con dos pabellones construidos exprofeso para albergar una colección de sismógrafos, siete de los cuales aún en condiciones de operar; es uno de los sistemas más antiguos de América, que ha funcionado por mayor tiempo y de forma continua.
En la nave uno se puede apreciar el sismógrafo tipo Wiechert de 17 toneladas, único en el mundo. En la nave dos se exhibe la evolución de los instrumentos que sirvieron para medir la radiación solar, los rayos cósmicos, el campo magnético terrestre, cambios en las estructuras volcánicas y en el clima espacial. Estos artefactos sirven para explicar a los visitantes los principios de los actuales instrumentos digitales.
En la estación central, que ahora funge como auditorio o sala de juntas, los expertos se reunían para analizar y revisar la información de los sismos, y en el sótano se resguardan herramientas que medían la gravedad en el planeta, las mareas y la topografía.
Finalmente, Pérez Campos reconoció que existen pocos investigadores dedicados al contexto sismológico en México. “Es necesaria la formación de nuevos cuadros y contar con presupuesto para que se abran más oportunidades; podemos mejorar mucho en datos y disponibilidad, pero si no hay expertos que trabajen con esta información y produzcan resultados y soluciones, no generaremos conocimiento”.
Boletín UNAM-DGCS-010/2020

06 de enero de 2019
La mala salud bucal se relaciona con padecimientos del corazón debido a la propagación, mediante el torrente sanguíneo, de bacterias y otros gérmenes de la boca, afirmó Federico Ángeles, del Posgrado de Odontología en la UNAM.
No poner atención a problemas de las encías, síndrome de boca ardiente o trastornos músculo-masticatorios, se asocia al riesgo de desarrollar afecciones cardiacas; desafortunadamente, “la cultura del mexicano no tiene como prioridad la salud dental”, dijo.
El universitario reconoció que no existen cifras sobre problemas dentales asociados a afecciones mayores, pero se estima que durante 40 años de carrera profesional, un dentista puede toparse con una docena de casos.
Por ello, la atención a la salud bucal es clave toda la vida; no obstante, acudir con el dentista no es una práctica común en México, insistió el responsable del Laboratorio de Fisiología Oral.
“Aunque pensamos que una molestia de muelas no causa la muerte, sí debe tomarse en cuenta; es necesario estar al pendiente de ciertos síntomas como dolor en la mandíbula, en su articulación, y dificultades con los dientes inferiores”.
En estos casos, el dolor dentario es pulsátil y el facial opresivo y quemante, y puede ser en ambos lados. “El odontólogo debe estar atento a estos síntomas y tener conocimiento de lo que ocurre y de las posibles consecuencias”, añadió.
De acuerdo con un estudio realizado por Marcelo Kreiner, odontólogo de la Universidad de la República, en Uruguay, hay más probabilidad de que, como síntoma de un problema cardíaco, una persona presente dolor en la mandíbula, articulaciones o encías, principalmente las mujeres, refirió Federico Ángeles.
Problemas dentales
La boca recibe constantes “ataques” de microorganismos, y los hábitos de higiene y caries pueden provocar, a la larga, problemas más severos.
Los compuestos alcalinos de la comida tienden a debilitar el esmalte dental, permitiendo la generación de caries. Según el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, de la Secretaría de Salud, en México más de 95 por ciento de la población mayor de 40 años sufre pérdida de piezas dentales o caries.
Cuando no son atendidos, pueden provocar infecciones que llegan a la encía y generar abscesos. Además, “con la caries hay pérdida de esmalte, se afecta la pulpa del diente y posteriormente la encía; se filtran bacterias que hacen que se vaya perdiendo el hueso”, añadió.
Si este problema, conocido como enfermedad periodontal, no se atiende a tiempo, se pierde la pieza dental, y si la infección no es tratada adecuadamente, llega al torrente sanguíneo y afecta órganos como el corazón.
Prevención, la clave
Para evitar estos problemas la prevención es clave, reiteró Federico Ángeles. Atender la salud dental desde la infancia evitará que en la edad adulta haya problemas; para ello, es necesario generar una cultura del aseo dental y dejar de lado el miedo al dentista.
Finalmente, el especialista pidió no considerar a este profesional como la última solución, sino como un medio preventivo, y visitarlo con regularidad, por lo menos, dos consultas al año.
Boletín UNAM-DGCS-006/2020

06 de enero de 2020
Por medio de métodos amigables con el medio ambiente investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) sintetizan nuevos materiales que reaccionen con luz solar o diodos luminosos LED, para ser utilizados en la degradación fotocatalítica de contaminantes tóxicos presentes en el agua residual.
El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, ha indicado que la Nueva Escuela Mexicana se refiere a un modelo de construcción que se sustenta en una educación integral que dará su justo valor tanto a la formación humanista como al conocimiento de la ciencia y la tecnología, la innovación y el medio ambiente.
En tanto, el Director General del IPN, Mario Alberto Rodríguez Casas, ha destacado que la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas (ESIQIE) es una unidad académica que mantiene las puertas abiertas al aprendizaje, valora la importancia de la difusión y propicia el intercambio de experiencias científico-tecnológicas con los sectores más importantes del ramo.
En la fotocatálisis tradicional se utiliza dióxido de titanio (TiO2) como semiconductor pero sólo absorbe energía en la región ultravioleta (UV) del espectro electromagnético, lo que eleva el costo del proceso, por ello especialistas de la ESIQIE desarrollan un método de síntesis para obtener nuevos materiales híbridos fotoactivos.
A través del estudio de la relación polímero/semiconductor en la degradación fotocatalítica de contaminantes, los doctores Ricardo Santillán Pérez, Juan Ramón Avendaño Gómez, Miguel Ángel Valenzuela Zapata e Iliana Fuentes Camargo, encabezados por la doctora Julia Liliana Rodríguez Santillán, trabajan en la síntesis de materiales híbridos que pueda absorber energía visible para realizar procesos capaces de eliminar una gran variedad de compuestos orgánicos.
“En el laboratorio de Posgrado de Ingeniería Ambiental de la ESIQIE investigamos el efecto de otros semiconductores cómo óxido de zinc (ZnO) y óxido de cobre (CuO), en la actividad fotocatalítica de los materiales híbridos sintetizados, ya que poco se ha reportado sobre la aplicación de semiconductores diferentes al dióxido de titanio y estudiamos sus propiedades físico-químicas con la finalidad de hacerlos activos a la región visible”, explicó Rodríguez Santillán.
Con los materiales híbridos desarrollados por el grupo adscrito a la Sección de Estudios de Posgrado (SEPI), de la ESIQIE, se forman microesferas, que a diferencia de los métodos de filtración o centrifugado, separan los compuestos por medio de decantación y se recuperan de una manera sencilla para ser utilizados en otro ciclo.
Julia Rodríguez, indicó que junto con su equipo de trabajo se realiza la caracterización de las propiedades ópticas, eléctricas y de textura, que influyen en el proceso de remediación del agua, de acuerdo con el tamaño, peso y forma de los materiales utilizados para que den mejores rendimientos, esto a fin de comenzar con pruebas piloto controladas y posteriormente utilizarlas en aguas contaminadas.
Ante las alarmantes cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que ha reportado que más de 80 por ciento de las aguas residuales resultantes de actividades humanas se vierten en los ríos o el mar sin ningún tratamiento, esta alternativa desarrollada por los científicos politécnicos es altamente prometedora, por lo que la doctora Julia Rodríguez no descarta la idea de obtener una patente en un futuro.
“Se ha demostrado que la fotocatálisis puede degradar una gran variedad de moléculas contaminantes desde fenoles, colorantes, cianuros y compuestos orgánicos clorados, hasta herbicidas e insecticidas, así como metales pesados en disolución, como mercurio o plomo, que son reducidos y depositados sobre el catalizador, por ello nos enfocamos a desarrollar la tecnología de la fotocatálisis heterogénea ya que tiene un gran potencial para un futuro sostenible”, destacó la científica politécnica.
Fuente: ipn.mx

06 de enero de 2019
México es el primer consumidor de videojuegos en América Latina y a nivel mundial ocupa el lugar número 12. Son un fenómeno importante en el país, pues se estima que la mitad de la población los utiliza, y aunque son un espacio de anunciantes de comida chatarra, también podrían ser una herramienta para promover hábitos saludables, afirmaron expertos de la UNAM.
Adolfo Gracia Vázquez y Emmanuel Galicia Martínez, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), indicaron que en el país el mayor punto de consumo es a través de la red, por lo que la migración de medios tradicionales a streaming (transmisión en directo) cobra cada vez mayor relevancia, sobre todo en espacios de juego y entre anunciantes de comida con bajo valor nutritivo.
Las empresas, en particular de alimentos chatarra, encuentran en los videojuegos una manera de comunicarse con nuevos públicos y de generar contenido, pues generalmente estos productos se relacionan con la felicidad.
Dentro de un videojuego, la publicidad aparece constantemente con promociones y descuentos, y para pasar a otro nivel se debe observar un video; también hay anuncios en torneos de videojugadores o a través de influencers, que transmiten en vivo sus partidas y hacen comerciales.
“Hay una serie de elementos que contribuyen a esta situación: vivimos en una sociedad consumista, en la que tener más se refleja en los hábitos alimenticios. Además, hay un cambio de consumo de medios: la gente pasa horas frente a las pantallas y en las redes sociales, y cada vez más se suman a la digitalización”, dijo Gracia Vázquez.
No obstante, acotó Galicia Martínez, los videojuegos se pueden adaptar para fomentar hábitos saludables mediante la realidad aumentada; algunos, por ejemplo, incitan a los usuarios a tener actividad física y social.
Deportistas electrónicos
No todos los videojuegos son malos, y de los que más llaman la atención son los deportes electrónicos. Los torneos por este medio atraen a muchos usuarios y constituyen uno de los negocios más importantes y de mayor crecimiento en este ámbito.
En esta práctica competitiva no participan deportistas tradicionales, sino electrónicos, que pueden ser niños o jóvenes que manejan bien un videojuego, lo que les otorga un pase para contender en un escenario mundial, destacaron los académicos.
En esta tendencia se piensa en un videojuego como un deporte, y los anuncios van en función de que los “deportistas electrónicos” se alimenten al igual que los de la vida real.
Científicos estadounidenses hicieron un estudio con 46 niños de entre 10 y 12 años; un grupo accedió a videojuegos que implicaban movimiento y otro se quedó sentado frente a la pantalla. El primer equipo redujo su masa corporal en tres por ciento y su colesterol en siete por ciento, mientras que el segundo los incrementó. Partiendo de estos resultados, en México podríamos usar los videojuegos para controlar y manejar la obesidad en niños, propusieron.
Combate a la obesidad infantil
Para entender la publicidad actual es necesario observar las regulaciones de los anunciantes. “La Organización Mundial de la Salud implementó dos normas: una en 2010, en la que se emite una serie de recomendaciones para la producción de alimentos y bebidas alcohólicas ante la tendencia de la obesidad a nivel mundial. En otra, se reglamentó el consumo de bebidas alcohólicas y la producción de alimentos de bajo contenido nutritivo, refirió Gracia Vázquez
En ese sentido, resaltó Galicia Martínez, México generó protocolos y medidas para atacar la obesidad infantil, como regular la exposición y transmisión de anuncios de comida chatarra en televisión y radio. Además, tomar medidas en cuanto al gramaje de estos productos, pues la disminución de la cantidad no implica menos calorías.
Existe una íntima relación entre la publicidad, las marcas de alimentos chatarra y los videojuegos, que se han posicionado como una nueva estrategia publicitaria. Por ello, los padres deben supervisar constantemente a sus hijos, sobre todo cuando se trata de su salud, concluyeron.
Boletín UNAM-DGCS-008/2020

BOGOTÁ D. C., 03 de enero de 2020 — Agencia de Noticias UN-
A partir de este compuesto, William Giovanni Cortés Ortiz, investigador del grupo Aprovechamiento Energético de Recursos Naturales (Aprena), adscrito al Departamento de Química de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), se centró en estudiar el proceso químico para obtener dos gases muy usados y con bajo impacto ambiental: “con esto se busca minimizar la producción de gases –como óxido de carbono– que se generan al formar metanol y formaldehído, debido a que contribuyen con el calentamiento global”, señaló el investigador.
Dentro de los resultados se destaca la existencia de “altos valores de conversión de metanol y selectividad a formaldehído durante la oxidación de metanol; la obtención de conversiones y selectividades comparables a las reportadas para la oxidación directa de metano a metanol y formaldehído, lo que implica que la investigación realizada por la UNAL está a la altura de los avances realizados en el mundo y abre la puerta para seguir estudiando estos procesos que permitan producir estos elementos en Colombia”, explicó el docente.
A partir de ahí se investigó el rol que tienen los materiales catalíticos (o catalizadores), los cuales son sustancias que aceleran la velocidad de los procesos químicos y las condiciones de reacción en la oxidación de metano y metanol.
Basados en la catálisis, un proceso en el cual se aumenta la velocidad de una reacción química, “se sintetizaron y evaluaron materiales catalíticos de hierro, molibdeno, vanadio y la mezcla de los tres, en la oxidación catalítica de metano y metanol”, agregó el investigador Cortés.
“Lo más importante es determinar cómo se prepara el material catalítico. Aunque existen muchos métodos, según el seleccionado se puede obtener un material catalítico que genere mayor o menor rendimiento”, indicó el académico.
Explicó además que “nos dimos cuenta de que empleando el método ‘sol gel’, que incluye la producción de materiales sólidos a partir de soluciones líquidas y modificando el pH durante la síntesis, se observaron mayores rendimientos hacia los productos de interés con respecto a los catalizadores sintetizados sin la modificación del pH o los preparados por otro método como la impregnación”.
“Así, los materiales obtenidos permitieron aumentar el rendimiento a productos de interés comercial y disminuir la producción de óxidos de carbono durante el proceso, gases con conocida influencia en el calentamiento global. Estos elementos se utilizan como materias primas en la producción de varias medicinas en la industria química”.
Según el académico, “los resultados fueron satisfactorios en comparación con otros estudios que se han hecho en el mundo ya que se lograron rendimientos a formaldehído a partir de metanol superiores al 80 %, valores altos que permiten pensar en su aplicación industrial en Colombia. Sin embargo aún persiste el dilema de cómo generar la oxidación directa de metano a metanol en un proceso que minimice la producción de los óxidos de carbono”.
De esta manera, el profesor seguirá su proceso de investigación con catalizadores con diferentes centros activos, condiciones de síntesis y de reacción, con miras a lograr una solución en pro de la industria y el medioambiente.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co