El deseo de ser inmortal siempre ha estado presente en la humanidad (Artículo)
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11 de septiembre de 2022

 

ConoSER Bien

 

Mors ultima linea rerum est (La muerte es el final de todas las cosas).
Horacio

 

Desde la más remota antigüedad el género humano ha tenido el deseo de vivir muchos años e incluso ha tratado de encontrar la fórmula para llegar a ser inmortal. Son varios los personajes que a través de la historia han dejado constancia de haber intentado ser eternos y que aun a costa de su vida lo han tratado sin poder llegar a conseguirlo.

Un mito que nos viene desde el tiempo de la Atlántida, 9,000 años a. C., es el del Jardín de las Hespérides, que se refería al huerto de Hera, esposa y hermana de Zeus además diosa del matrimonio y la protectora de las mujeres casadas, en este lugar existía toda una arboleda que daban manzanas doradas que proporcionaban la inmortalidad a quien las consumiera.

En la mitología china existe también una historia en la que se cuenta que el Emperador de Jade y su esposa Xi Wangmu celebraban un banquete extravagante, con melocotones, el tercer día del tercer mes de la luna. El melocotonero echaba hojas una vez cada mil años y se necesitaban otros tres mil años para que madure la fruta. Los melocotones si son consumidos, debido a su mística virtud de conferir longevidad a todos los que las comen, adquieren la propiedad de vivir eternamente.

Otro mito en el cual se aprecia el deseo del hombre de vivir eternamente está en las doce tablillas de arcilla con escritura cuneiforme, que mediante 3,500 versos se narra la epopeya de Gilgamesh, 2500-2000 a. C. Este rey gobernó la ciudad mesopotámica de Uruk. Pronto se convirtió en héroe y dios, y sus gestas lo hicieron protagonista de la primera epopeya de la historia, centrada en su desesperada búsqueda de la inmortalidad.

Se sabe, según el Libro de la Ley, que el hombre en la antigüedad duraba cientos de años, se habla de personajes que fueron muy longevos, veamos:

En la Biblia se dice que el patriarca Matusalén, hijo de Enoc, padre de Lamec y abuelo de Noé, vivió 969 años; Jared, abuelo de Matusalén, vivió 962 años; Noé 950 años; Adán 930; Set, hijo de Adán y Eva, 912 años; Quenán, hijo de Enós, 910 años; Enós -905 años-, nieto de Adán y Eva e hijo de Set; Moisés, Salomón, Elías, Jacob, Noé y otros personajes de esa generación pasaron de los 160 años, pero todos no fueron inmortales.

La Biblia enseña que en principio Dios creó a los seres humanos para vivir eternamente, y que el pecado de Adán trajo la imperfección y la muerte a la familia humana (Génesis 2:17; 3:17-19; Romanos 5:12). Se cree que las personas que vivieron antes del Diluvio estaban mucho más cerca de la perfección que nosotros, y esto sin duda fue un factor importante que contribuyó a su longevidad.

Hay quienes buscan la explicación en la tesis de que los días eran más cortos y los años pasaban rápido o que estaban en relación con el movimiento de traslación de la luna, pero al final el tiempo se calculaba con fórmulas extrañas.

Pero al ver Dios que el hombre vivía muchos años, después del Diluvio redujo la esperanza de vida, esto se aprecia en Génesis 6:3-5; ³ Y dijo Jehová: “Mi espíritu no se quedará en los humanos para siempre porque ellos son mortales. Tan sólo vivirán 120 años”. Y en Salmos 90:9-10; ⁹…Acabamos nuestros años como un pensamiento. ¹⁰ Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos.

La alquimia, que abarca por lo menos 2,500 años, fue practicada en Mesopotamia, el Antiguo Egipto, Persia, la India y China, así como en la Antigua Grecia, el Imperio romano, el Imperio islámico y en Europa hasta el siglo XVIII. Tenía como objetivo fundamental encontrar, además de la Piedra Filosofal, el Elixir de la Larga Vida, de la Vida Eterna o de la Inmortalidad, consistente en una pócima que podía hacer inmortal a aquél que la bebiera.

En la Tabla Esmeralda, atribuida al mítico Hermes Trismegisto, está resumido todo el arte de la Gran Obra y la forma de encontrar ese elixir ansiado en toda la historia de la humanidad. Dicho mensaje es expresado de modo simbólico y su sola lectura no revela su significado.

Entre algunos de los practicantes de este arte se menciona a: Zósimo de Panópolis (s. III – IV a. C.); Nicolás Flamel (c. 1330 – 1418) y Paracelso (1493 – 1541), el que se creía que había logrado la transmutación del plomo en oro mediante procedimientos alquímicos.

Pero ¿cuánto tiempo puede vivir realmente un ser humano? Algunos estudios han situado este límite cerca de los 140 años. Sin embargo, un trabajo más reciente propone que el límite de la duración de la vida humana se acerca más a los 150¹.

De algo sí debemos estar seguros, amable lector, que el deseo de burlar la muerte y llegar a ser inmortal, sigue intacto.

 
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conoSERbien; www.sabersinfin.com

 

Referencias:
1. https://elpais.com/ciencia/2021-07-02/son-150-anos-el-limite-de-lo-que-puede-durar-realmente-la-vida-humana.html