
5 de abril de 2022
ConoSER Bien
Aunque es difícil determinar la base física o la ubicación de la conciencia, es quizás la cosa más preciosa oculta en nuestros cerebros. Y es algo que solo el individuo puede sentir y experimentar.
Dalai Lama
Cada 5 de abril, a partir del año 2020, se celebra el Día Internacional de la Conciencia, fecha promulgada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución A/RES/73/329, el 25 de julio de 2019, con el objetivo de promover una “Cultura de Paz con Amor y Conciencia”, invitando a que en todos los territorios se creen “condiciones de estabilidad y bienestar y relaciones pacíficas y amistosas basadas en el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales para todos sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión”.
La ONU pretende fomentar esta Cultura de Paz con Amor y Conciencia, para extender en todo el mundo este cambio de conciencia y subraya que el Día Internacional de la Conciencia es una vía para movilizar periódicamente los esfuerzos de la comunidad internacional con miras a promover la paz, la tolerancia, la inclusión, la comprensión y la solidaridad, a fin de forjar un mundo sostenible de paz, solidaridad y armonía.
Pero ¿A qué tipo de conciencia se refiere este Día Internacional? La etimología de la palabra conciencia, proviene del vocablo latino conscientia -con conocimiento-. Eso significa que la palabra conciencia se refiere a aquello que el sujeto o ser humano conoce. Pero Naciones Unidas amplía el significado de esa palabra a un sentido más social. Se trata de proteger a las generaciones futuras de las guerras, de que el ser humano actúe con valores de justicia, democracia, solidaridad y derechos humanos.
Así mismo, el término de “conciencia”, fue definido por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), como “la capacidad que tenemos los seres humanos para percibir, reconocer y comprender los problemas y las necesidades que tienen las personas de nuestra comunidad, entidad, grupo social o tribu.” Agrega que esta capacidad “implica analizar, reflexionar y tomar postura frente a los problemas conjuntos, teniendo en cuenta que lo que afecta a cualquier miembro de la estructura social tiene un impacto directo en los demás, tanto si es negativo como positivo”.
En consecuencia, se trata de promover una Cultura de Paz para que todas y cada una de las personas, pero también las sociedades y más aún los gobernantes, actúen guiados por valores de paz, amor y concordia. Siendo esto una vía para lograr establecer una conciencia colectiva que se debe fraguar en todos y cada uno de nosotros.
Para fomentar esta idea son necesarias actividades educativas, culturales, sociales y cívicas, dirigidas a todas las edades y a todos los grupos sociales, de tal forma que cualquiera tenga la oportunidad de dar, recibir, aprender y compartir.
La Declaración Universal de Derechos Humanos afirma que "el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias".
Asimismo, el artículo 1 de la Declaración nos recuerda que "todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros".
Es por ello que, la tarea de las Naciones Unidas de preservar a las generaciones futuras de la guerra exige la transformación hacia una Cultura de Paz, que consiste en valores, actitudes y conductas que plasman y suscitan interacciones e intercambios sociales basados en los principios de la libertad, la justicia y la democracia, todos los derechos humanos, la tolerancia y la solidaridad, que rechazan la violencia y procuran prevenir los conflictos tratando de atacar sus causas para solucionar los problemas mediante el diálogo y la negociación y que garantizan el pleno ejercicio de todos los derechos y proporcionan los medios para participar plenamente en el proceso de desarrollo de su sociedad.
La Cultura de Paz incluye a las personas de todas las edades, sin importar religión, color, sexo y a todos los grupos étnicos, y es un conjunto de valores, actitudes, tradiciones, costumbres, comportamientos y modos de vida enfocados al respeto por la vida, los seres humanos y sus derechos, es, en pocas palabras, el rechazo de la violencia en todas sus formas.
Es por eso, amable lector, que el conseguir que la Cultura de Paz sea inseparable de la propia cultura y que se arraigue en el corazón y la mente de las personas, debe ser la razón de existir de toda la humanidad.
.


Twitter@jarymorgado






