El cine en Puebla
Minuto a Minuto

 

 

Continuando con las diversiones en Puebla, ahora tocaremos otro aspecto igual de importante: el cine. En el artículo “El cine sonoro en Puebla” hablamos de la conmoción que provocaron las películas sonorizadas en el público y los músicos, aunado al escepticismo que provocó en algunos, en esta ocasión haremos una revisión de los inicios de la industria, cómo va introduciéndose en Puebla y cómo lo percibe Don Julián.

El Cine en Puebla

El 11 de septiembre se empieza a anunciar en el periódico la  primera película con sonido, el día 14 se puede leer: “! Ya Llegó! El Submarino, película cantada, con ruidos naturales y acompañamientos musicales". Esta será la primera de una serie breve de cintas que se presentarán antes de entrar de lleno al cine sonoro. El domingo 15 de septiembre de 1929 se estrena en el cine Variedades en Puebla la primera película sonora(1), la época del cine mudo empieza a fenecer y al mismo tiempo se inicia una nueva era: la del cine sonoro(2) y la industria del cine mexicano, misma que si bien inicia lentamente pronto alcanza cierto esplendor.

En estas primeras presentaciones, el cine es aprovechado por algunas personas o empresas para hacer propaganda a sus productos, como por ejemplo la Casa Bayer quien ofrece funciones gratis. Después de la emoción (o conmoción) de la primera película sonorizada, la proyección de este tipo de cintas viene a ser más continua en Puebla, lo mismo se puede ver y oír a la Orquesta Típica de Lerdo de Tejada (3) que al Cuarteto Rigoletto(4) . En 1930 se recibe con agrado la noticia de que como las películas son en inglés en su mayoría, la Metro Goldwyn Mayer filmará 3 películas habladas en español; por lo pronto los títulos en inglés deben ser sustituidos por otros en castellano.

Tres son las películas mexicanas producidas en los primeros tres años del cine nacional(5) : Los dos primeros son largo metrajes sonorizados con discos, producidas con capital mexicano y que tuvieron estrenos deslucidos en 1929(6): El Águila y el Nopal(7)  y Dios y Ley dirigida y actuada por Guillermo Calles, acompañado por Carmen Guerrero y Juan Martínez, es en rigor la primera película mexicana "cantada, musicada y hablada en español", se estrena en el cine Variedades hasta el 23 de marzo de 1930; junto con Más Fuerte que el Deber realizada en 1930 y cuyo negativo fue destruido en un incendio en 1932. Las cintas extranjeras acaparan el mercado en el país y por supuesto en Puebla, motivo por el cual se propone prohibir las películas habladas en idioma extranjero pues significan un atentado para nuestra lengua(8) .

Las salas mas populares son el Variedades y el Guerrero, a ellos debieron de acudir las clases privilegiadas a presenciar los estrenos; el Palacio, Constantino(9) y Lux (antes llamado Salón París, ubicado junto de la Casa de los Muñecos(10)), aunque funcionan regularmente, no se anuncian en el periódico.

Para Don Julián el cine fue una diversión secundaria, en su tiempo los cines fueron el Constantino, el Variedades y el Guerrero, el cine Hidalgo, (36 pte. entre 9 y 11 sur), posteriormente el Reforma “cine de lujo” y ya al último el cine México.
“El cine Hidalgo lo hicieron en la 32 pte. frente a la escuela de la Pacheco, ¿no? Pero ese cine prácticamente fue pa’ festivales, después el dueño, ya más tarde, pasó películas para las escuelas y de ahí también lucha libre,... del lado del portal que está en la 2 norte ahí hubo un cine, chiquito, estaba yo muy chamaco,... no recuerdo el cine ese como se llamó...luego hubo otro cine que estaba... del lado de la 3 pte... porque ese cine recuerdo que mi pupá entró al cine y me dejó sentado en el zócalo, me compró unas cositas y ahí me quedé, “espérame acá m’hijo, sí, entró acompañado, ya, estaba muy chamaco, ya no recuerdo, ahí me quedé sentado, ya salió mi papá y nos venimos, después ese cine lo quitaron y ahí pusieron una pastelería y paletas (llamada) San Carlos...”

Los cines estaban más o menos igual por dentro, se dividían en luneta, balcones primeros y galería
“...luneta tenía butacas de madera, balcones primeros también tenían butacas de madera y galería era...un galerón grande... (con) gradas de madera, tablas extendidas...era lo más barato...costaba 5 centavos...el día viernes, el cine Constantino...que era de los más populares, pa’ la gente pobre, dos por 5, nomás imagínese, parece cosa de risa.

El cine fue una diversión popular pues llamaba mucho la atención de la gente y porque no había otra cosa que hacer o en que divertirse. Cuando era niño Don Julián normalmente se iba al cine sólo, porque a la mayoría de sus amigos no tenían dinero para acompañarlo.
“...A veces con un amigo o me iba yo solo, porque desgraciadamente en ese tiempo juntar 5 centavos era muy difícil, le estoy hablando del 35, mi papá...cobraba 10 centavos el corte de pelo...”

Ya cuando era más grande iba con la novia para que aprovechando la obscuridad se abrazaran y se besaran.
“El cine era la única diversión, usté se quería divertir o tenía usté una novia, la invitaba al cine y era raro que en los 40 que a una señorita la dejaran ir al cine en la tarde, le daban permiso ir a la matineé... nomás que desgraciadamente siempre a la novia la mandaban con dos hermanitos, sí en serio...”

En aquella época la gente ya tenía identificados los cines y su programación, así por ejemplo los sábados era la matineé en el Guerrero, para los niños principalmente, el domingo todos iban al cine en la mañana o a la tarde porque ese día estrenaban cartelera que duraba hasta el martes, el miércoles se programaban reestrenos. Entre semana la asistencia era regular porque no había otro lado a donde ir.
“..Hay personas que yo conocí que iban el día domingo al Variedades, al Guerrero (entre semana) y al final al Costalito...”

Es precisamente en el Guerrero donde el 10 de abril de 1932 se estrena Santa. De esta película, tomada de la novela de Federico Gamboa publicada en 1903, anteriormente se había filmado una versión muda en 1918 y se había presentado en el teatro en la Ciudad de México con las compañías de Ricardo Mutio y la de Opereta y Zarzuela en 1929(11) . En ella actúan Lupita Tovar, declarada "la novia de México" a raíz de un concurso organizado por Carlos Noriega Hope para El Ilustrado y Carlos Orellana quien interpreta la canción Santa, incluyendo así la primera participación musical en películas de Agustín Lara.

Esta cinta además de considerarse clásica dentro del cine sonoro inicia propiamente la industria mexicana pues para su producción se forma una base técnica y financiera, se crea la Cía. Nacional Productora de Películas, se construyen estudios y es la primera filmada con banda sonora paralela a la imagen.

En ocasión del estreno en Puebla se invita al C. Gobernador del Estado Leónides Andrew Almazán. Aunque en la ciudad de México dura tres semanas en cartelera aquí sólo se exhibe cuatro días, la entrada costó $ 1.25 el día del estreno, las notas hablan de las actuaciones, de los artistas, pero no se habla del tema, a mi parecer la película no tuvo mayor aceptación y sí creo que las personas acudieron a ver esta película más por ver a la joven y guapa actriz que atraídos por el tema tan "escabroso", posteriormente se exhibirá en tres ocasiones pero tampoco dura más de tres días.

Del cine mexicano las dos películas sobresalientes que recuerda Don Julián son, precisamente, Santa y Allá en el Rancho Grande.
“Sí, sí yo vi Santa... el cine era más este, blanco y Santa se trataba de una mujer que si no recuerdo (mal) un militar la viola y va a parar a un cabaret...se veía la vida de un cabaret, de la mujer prostituta, por eso la gente se espantaba...y ahí la conoce el pianista que es un cieguito, Hipólito, o algo así ¿eh?...”

Y como la gente no tenía a donde ir, con escándalo o no, iba al cine; al fin y al cabo el cabaret que se presenta no dista mucho del real.
“...Pues una cantina con mesas, las prostitutas, pus, vestidas deshonestamente, fumando, tomando, bailando, eso era lo que era un cabaret, ya le digo, claro que nunca presentaron una mujer desnuda, ¿no? Pero ya con la cosa que’ra un cabaret, que’ra un centro de perdición ya la gente se espantaba ¿no?, porque pensaban que las chicas de ese tiempo pues se iban, a que, digamos, a unas les iba a gustar por ver la libertad de la mujer que vivía, que trabajaba ahí, ¿no?

Efectivamente la gente se espantó porque estaba acostumbrada a ver películas de vaqueros y de piratas en donde la candidez y la ficción era cosa común y corriente.
“...Una película muy bonita (de) una artista brasileña Carmen Miranda que se llamaba Volando hacia Janeiro con Fred Astaire, que sacaban ahí ... volando el avión iban bailando en las alas del avión, pero uno en ese tiempo le parecía precioso...”

Las películas que más se veían eran americanas y aunque algunas personas no sabían leer no dejaba de ser atracción.
“Bueno, antes, mucho antes en el Variedades (como era un poquito más de categoría ponían música en vivo) principalmente pasaban películas mudas... hubo un orquesta muy mentada que se llamaba Los Bombines Negros, el director era Vicente Romero que vivía en la 32 pte. entre la 5 y 7 nte. ... ya después vinieron las películas habladas, ya le digo, en inglés, el que sabía leer pues leía y el que no pus se conformaba con llevar en su mente la trama de la película...”

La mayoría de las películas era de acción, piratas y vaqueros, se peleaban la atención de la gente y lo que más atraía eran las películas que se presentaban en episodios.
“En ese tiempo me acuerdo que estaban las películas de Tarzán...una película de Los 600 Dragones, Moneda Rota, Camino a Oregón,... hubo una película muy bonita que se llamó Sin Novedad en el Frente que nunca se vio acción de guerra pero era una película muy interesante...una película preciosa que tiene 50 años, Casa Blanca, ...hubo una película de episodios que se llamó La Invasión de Mongo, que esa película pues se adelantó 50 años a lo que estamos viendo hoy, porque en ese tiempo era un hombre que se llamaba Min y puso un castillo que estaba en el infinito sostenido por unas calderas que le echaban ¿no?, había unos hombres que le decían los hombres halcones que volaban y claro que eso intrigaba mucho a la gente,...(otras fueron) Capitán Sangre, Motín a Bordo, Los Lanceros de Bengala...”

Los nombres de los artistas no escapan a su memoria: Johnny Weissmüller, Errol Flinn, Clark Gable, Greta Garbo, Marlene Dietrich, Robert Taylor, Tyrone Power.

De Rancho Grande, Don Julián nos recuerda que sí gustó a la gente la actuación de Tito Guízar y de Chaflán, sobre todo por el tema.
“...Causó furor esa película, mucha gente que iba a ver Rancho Grande, ¿eh?, ...por el tema ya le digo a usté, el hombre pobre con (contra) el rico,...”

A éstas siguieron otras películas
“...El Automóvil Gris, Quien mató a Eva, hicieron una película de episodios en México que se llamó Las Calaveras del Terror, una película tipo toreo Ora Ponciano, ya le digo, ya cuando empezó Cantinflas a hacer sus pininos con El Signo de la Muerte, Así es mi Tierra, ya le digo, pero si tenía muchísimo arrazgo el cine porque era la única diversión que teníamos en Puebla.”

Los temas observados por el público poblano son variados, el cine tiene amplias posibilidades de mostrar mundos distintos al que la gente vive normalmente, casi me atrevería a afirmar que las personas en esta primera etapa del cine va más por conocer que por divertirse o escapar de una realidad.

(1) El periódico consultado para este trabajo es La Opinión de Puebla, así para evitar repeticiones innecesarias solo se anotara la fecha en que fue publicada la nota en cuestión, en este caso 1929.

(2)  El sonido en las películas se inicia grabando en discos teniendo que cuidar la sincronización, dando como resultado la implementación del sonido óptico, grabado directamente en la cinta. El primer aparato es el Vitáfono, inventado por Lee de Forest y adoptado por la Warner Brothers para las películas, el primero que llega a México es solicitado por el gobierno y enviado por Jesse l. Lasky, de la Paramount, y sirvió para grabar los discursos de Emilio Portes Gil y de su sucesor Pascual Ortiz Rubio en la transmisión de poderes de 1930, dando con esto el “espaldarazo oficial”. García Riera op. cit. , pp. 12-33. T I:

(3) Del 22 al 24 de septiembre de 1929.

(4) 29 de septiembre de 1929.

(5) La cinta Abismos o Náufragos de la Vida es el primer largometraje sonoro hecho enteramente en México dirigida por Salvador Pruneda pero nunca se estrenó en la capital de la República. García Riera, p. 32. T I.

(6) Además nos señala que esta se presentaba en el Teatro Lírico por el mismo Roberto Soto y fue ampliada para película por Contreras Torres. García Riera, op. cit. p. 20 T I.

(7) En esta cinta actúa Joaquín Pardavé, probablemente su segunda película, de ella se decía que “no es ninguna maravilla pero es mejor que muchas extranjeras” García Riera, p. 23. T I.

(8) 13 y 27 de enero de 1930.

(9) El 11 de abril de 1937 se incendia la caseta de proyección cuando presentaba “Muchachas Caprichosas”.

(10) En 1906 el Ing, Salvador Toscano instaló en la 2 norte 200 el primer cinematógrafo llamado Pathé donde los domingos daban tandas, el rollo duraba de 20 a 25 min., al año siguiente el Sr. mariano Cueva abrió el Salón París. Cordero, pp. 323-325, T III.

(11) Olavarria, 1961. Lo mismo sucede con otras cintas, entre ellas se puede mencionar Allá en el Rancho Grande, presentada por la Cía. de Revistas Selectas con Rosita Fontanar en el Teatro Politeama en 1929.

Jorge_Alberto_Duran_Ramirez*Jorge Alberto Durán Ramírez es profesor de Educación Física, licenciado en Historia, aprendiz de artista. Le gusta la música folklórica latinoamericana, que interpretó hasta antes de casarse; gusta de escribir cuento y teatro, actividad que inició después de casarse. Creyente fervoroso de que el amor es el motor del mundo, lo practica antes y después de casarse, la mayoría de sus escritos versan sobre el mismo tema: El amor

Más de la obra de Jorge Alberto Durán Ramírez:

next
prev

Hay 1213 invitados y ningún miembro en línea