¿Estudiar, para qué?
Minuto a Minuto

16 de enero de 2014

Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad
para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber.
Albert Einstein

Hace algunos días llegó a mis manos un artículo que me parece digno de ser comentado y sobre todo de gran interés para aquellos que nos hemos dedicado por muchos años a la docencia en el nivel superior. El documento inicia con el argumento de que “un título ya no asegura la estabilidad económica como antes” y examina “qué tan rentable es para los estudiantes pasar por la educación superior” ya  de que a pesar de que las puertas de las universidades se están abriendo a las clases más desprotegidas, el pasar por sus aulas ya no es garantía de prosperidad a futuro ya que se egresa con deudas acumuladas por el pago de colegiaturas y el desempleo profesional.

Y surge la pregunta: ¿sigue siendo buen negocio buscar un título universitario?, ya que hace algunos años enviar a un hijo a la universidad era un privilegio y motivo de orgullo lo que representaba un gran sacrificio en las familias de clase media y un sueño prácticamente inalcanzable para los pobres, incluso con la universidad pública gratuita. En la actualidad la situación es distinta, se han presentado cambios en torno a la cobertura del sistema universitario y la manera en que se paga, pero al mismo tiempo que aumenta la cobertura, se reducen los subsidios públicos. No obstante, la mala calidad de la educación básica con la que llegan muchos de esos nuevos aspirantes a la universidad, hace que no puedan aprovechar bien los conocimientos impartidos en la educación superior y en consecuencia no consigan graduarse.

Entre los que sí consiguen obtener el título, también hay mucha frustración debido a que la proliferación de instituciones de educación superior con escasa supervisión de las instancias respectivas, ha dado como resultado que muchos estudiantes terminen pagando por una universidad de mala calidad, que no les sirve para conseguir un buen empleo al momento de terminar su carrera. A la gente se le dice que la educación superior es el camino para dejar la pobreza, pero eso es cierto en la medida en que la educación superior sea de calidad ya que la carencia de ésta hace que un buen número de egresados no consiga un trabajo relacionado con el área en la cual se capacitó y aún más no encuentre ningún tipo de empleo.

Se plantea que las universidades aparentan ser más bien “fábricas de desempleo”, solo en 2009, se observó que: el 45 por ciento de los profesionistas nacionales no realizan actividades relacionadas con su carrera y se han tenido que conformar con trabajos de taxistas, comerciantes o empleos marginales.

Se estima que para el año 2020 el desempleo de egresados de educación superior llegará a tres millones de jóvenes de acuerdo a los datos proporcionados por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), tan solo en la primera década de este siglo, de un universo de dos millones 800 mil profesionistas, por lo menos 450 mil egresados de instituciones de educación superior no encontraron trabajo.

Asimismo de acuerdo con la SEP, durante el ciclo 2011-2012 la cobertura fue de 32.8%; lo que significa que 3 de cada 10 jóvenes en edad de cursar estudios superiores están inscritos en algún programa educativo. De este porcentaje, la educación superior se distribuye principalmente en estudiantes de licenciatura con 88.9%, le sigue profesional asociado o técnico superior con 3.9% y los estudiantes de posgrado representan el 7.2% de los estudiantes.

Además, datos proporcionados por la OCDE indican que México destina 20% de su gasto gubernamental a la educación, cifra mucho mayor que el promedio de los países de la OCDE, que oscila entre 12%. De ello, 83.1% del presupuesto para la educación en México se destina a los sueldos del profesorado, cuando la media en la OCDE es de 62-78%. A pesar de lo anterior, la cobertura en educación superior sigue siendo baja, considerando el gasto que se realiza en ella.

Es por ello amable lector que en la actualidad hay que recomendar al estudiante de que si quiere estudiar es porque le debe gustar y además de que lo haga completamente informado, y no que a los 5 o 6 años piense que fue un fraude lo aprendido cuando se dé cuenta que el mercado laboral no le da cabida. Por lo que es necesario que conozca cuáles son las carreras que el país requiere para de esta forma evitar que cuando egrese no tengan empleo, así como escuchar la opinión de las empresas para conocer los perfiles que solicitan. O usted que opina.
 
Jorge Rodriguez y Morgado 2Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce: ConoSERbien en Sabersinfin.com.