Ingresos y precios, los factores que más pesan a la hora de comprar
Minuto a Minuto

 

 

08 de octubre de 2021

Así lo determina la economista Claudia Milena Pico Bonilla, doctora en Psicología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien realizó un experimento que consistió en una simulación de compras en línea.

En dicho experimento participaron 214 personas entre los 18 y 54 años, quienes iban agregando a un carrito de compras los productos que estaban interesados en adquirir, ya sea con un presupuesto fijo, modificado o restringido.

“Como el ejercicio se desarrolló en el marco de la pandemia por COVID-19, se hizo de manera remota, de modo cada participante compraba en línea mientras yo observaba desde otro computador los movimientos y las decisiones que tomaban”, explica la economista.

“En particular, los economistas decimos que el precio es el determinante más importante de lo que compran las personas, es decir que la compra estaría orientada por los precios. Sin embargo, experimentos y análisis hechos por psicólogos encontraron que, a veces, muchas cosas del entorno de compra o la situación que enfrentaba el consumidor eran probablemente las que explicaban esa decisión final”.

A raíz de estas motivaciones, la doctora Pico trató de abordar dos teorías económicas, una en la cual el precio es el principal determinante, y otra en la que los ingresos y los hábitos de compra tienen la decisión final.

Escenarios de compra

Las compras en línea se simularon en cinco escenarios específicos: en el primero los participantes tenían bajos ingresos, una situación similar a la de los jóvenes cuando viven con sus padres; en el segundo se les subía el precio a los productos pero no se alteraba el ingreso; en el tercero se cambiaba el ingreso; en el cuarto se cambiaban tanto los ingresos como los precios; y en el quinto se simulaba estar en la vejez, cuando ya no se tenían ingresos pero se debía seguir comprando.

“Después del ejercicio pasamos a una fase de análisis estadísticos donde se estudió, por ejemplo, el comportamiento de los precios versus los ingresos, cuáles eran los patrones de compra y los productos que preferían las personas, y cómo reaccionaban ante la ausencia y el aumento de los ingresos”, detalla.

Aunque se hicieron preguntas referentes a sus datos demográficos, como grupo de edad, nivel educativos, número de personas en el hogar, estado civil, y si tenían o no experiencia y vida crediticia, no se encontraron diferencias significativas que asociaran algunas de estas variables con su patrón al momento de comprar.

“En la investigación encontré que, en efecto, los ingresos son muy importantes en la decisión de compra, sobre todo cuando hay cambios en estos o en los atributos de los productos, por ejemplo cuando se ampliaba la cantidad de productos que se podían comprar. Sin embargo el precio también era protagonista cuando las personas no tenían otros estímulos, es decir cuando no había cambios en el ingreso o en el entorno de compra”, explica la investigadora.

“Así mismo la investigación arrojó que las personas no tienen patrones de compra muy controlados, sino que a lo largo del tiempo compran y tienden a acumular más y más, e incluso, en ausencia de ingresos no disminuyen el nivel de consumo, sino hasta la etapa de la vejez”.

Agrega que las personas tienden a crear repertorios de productos con su propio ordenamiento, basado en la necesidad, es decir que en un mercado tienden a escoger aquello que consideran importante e indispensable en primer lugar, siendo este otro determinante en el comportamiento de compra.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
next
prev

Hay 1633 invitados y ningún miembro en línea