16 de octubre de 2013
- Apuntes y Aportes -
Pocas veces escribo sobre el deporte, toda vez que reconozco que no soy muy conocedor del tema, no obstante, los resultados recientes de representativos mexicanos a nivel internacional, lo convierten en un tema casi obligado y no quiero dejar pasar inadvertidos algunos Apuntes sobre ello.
Para nadie resulta ya desconocido que la selección mexicana de futbol en los años recientes ha perdido posiciones importantes en las clasificaciones que se hacen a nivel mundial, lo que ha sido más evidente con la participación que ha tenido en las eliminatorias rumbo al Mundial de Fútbol que se llevará a cabo en Brasil el próximo año.
El futbol, sin lugar a dudas, es el deporte que más aficionados tiene en nuestro país y eso consecuentemente implica que también es el que más intereses económicos concentra –sobre todo en el ámbito profesional-, por lo que es muy recurrente que los fines de semana haya un gran número de personas pendientes de as transmisiones de los partidos de fútbol (especialmente de su equipo favorito), aunque también siguen los de otros equipos si participan en algún juego de apuestas, e incluso también hay muchos casos en que ver los partidos de futbol se convierte en una especie de reuniones familiares o sociales.
También un número importante de personas se reúne o concentra en distintos puntos del territorio de nuestro país para jugar o presenciar partidos de fútbol, no necesariamente en canchas reglamentarias sino que se ocupan incluso las calles.
Consecuentemente, los resultados alcanzados por la Selección Mexicana de Fútbol en las eliminatorias para el mundial resultan lamentables o decepcionantes -por decirlo de una manera amable- para un importante sector de la población mexicana.
Aunque la mayoría de nuestras actividades y oportunidades de crecimiento y desarrollo no dependan de si nuestra selección gana o pierde, de si va o no al mundial, en nuestro entorno es recurrente escuchar la preocupación de muchas personas por lo que pasa con la selección, así como la esperanza de que llegue al Mundial y con ello creamos –de creer- que México crece en todos los aspectos. A partir de esto, podemos entender que muchos mexicanos y mexicanas vivan un infierno cuando la selección nacional juega algún partido y el quince de octubre hizo crisis por unos minutos cuando parecía que México definitivamente no participaría en el mundial, aunque pronto y gracias al resultado del partido de la Selección de Estados Unidos, México podrá seguir participando en las eliminatorias mundialistas en el repechaje.
Por otro lado, hay un equipo que nos representó en una justa internacional del que podemos sentirnos orgullosos de sus logros, aunque casi no se conocen ni se difunden, me refiero al equipo de niños indígenas triquis de Oaxaca que participaron en el Festival Internacional de Minibasquetbol llevado a cabo en Argentina del 11 al 14 de octubre.
De acuerdo con el portal de CNN en español, en este Festival participaron 54 equipos procedentes de diversas provincias argentinas y países como México, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Uruguay y Venezuela. En total, unos 8 mil niños fueron parte de la competencia.
El equipo de niños triquis triunfó en todos los partidos que jugó y además los ganó por amplio margen, eso les ganó el respeto y admiración de todos los que fueron parte de este Festival Internacional Deportivo, no obstante, también debemos destacar que los integrantes del equipo jugaron descalzos, tal y como realizan sus actividades cotidianas en sus comunidades de origen.
Esta situación no les afectó y sus triunfos fueron indiscutibles en esta justa deportiva, aunque lo más importante es que llegaron a Argentina y regresaron a nuestro país con la convicción de que son GRANDES, de que son campeones y de que irán por más triunfos.
Por eso en el título de estos Apuntes señalé que el deporte nacional está en el cielo y en el infierno -como lo dice una expresión popular-; ojalá nos demos cuenta que hay cosas muy importantes que rescatar del deporte, pero sobre todo grandes lecciones en nuestros niños triquis y en los deportistas con capacidades diferentes que en distintos momentos han traído triunfos importantes para México.
Creo que lo descrito en las líneas anteriores refleja que mientras menos intereses económicos se involucren en el deporte, es más probable que los resultados dependan únicamente del desempeño de los equipos involucrados. Lo ideal no es que no se involucren los temas económicos, sino que simplemente no se sobrepongan al espíritu deportivo.
Hasta pronto.
Juan Carlos Trejo Arenas ha desempeñado diversos cargos en el servicio público en el estado de Puebla, conduce actualmente Voces y Sentimientos de Puebla en Sabersinfin.com








