Masca la Iguana
La ambición por el poder en Tuxtepec: Parte I
Espejito… espejito
Luis Fernando Paredes Porras
Hasta la supervivencia de una banda de ladrones
necesita de la lealtad recíproca.
Antonio Genovesi (1713-1769) Economista italiano.
El nivel de corrupción de las actuales autoridades municipales de Tuxtepec (2011 – 2013) son el síntoma más cercano del nivel de corrupción que vivimos en el país. Por lo tanto, siguiendo el axioma nacido desde el cuidado del medioambiente:“pensar globalmente, actuar localmente”, compartiré la reflexión a través de una serie de entregas en donde el eje sean “las 48 leyes del poder: un manual de las artes del engaño”, del autor Greene Robert; no con la finalidad de despertar más la ambición de quienes ponen el sentido de su vida en ella, sino como una forma de contribuir a que la sociedad civil tengamos mayor información que nos permita otro tipo de procesos reflexivos, que a su vez nos lleven a acciones distintas para lograr, no el castigo inmediato de quienes roban no tan sólo la confianza del pueblo (hay quienes tiene el deber de lograr que no haya impunidad), sino para evitar que desde las familias de buena cuna, se eduque a los hijos señalando lo indigno que es el tener como objetivo prostituir los principios por la ambición enfermiza y servirse de ello.
Esta reflexión es parte de lo que en lo particular he abordado en semanas anteriores dentro del programa de televisión “el análisis de Primer Plano”, cuando menciono que es la resistencia civil pacífica una de las vías para detener la descomposición social que se refleja en el modelo de estructuras que son validados por las instituciones de educación formal y la familia; por ello, el señalamiento de los mecanismos de manipulación para hacerse del poder va dirigido, fundamentalmente, a quienes deseamos un estado de derecho, aunque consciente estoy de que al mencionar estas leyes de la manipulación, serán muchos los que busquen profundizar en ellas para aplicarlas, sin embargo, al conocerlas más personas, será menos fácil que permitamos el acceso de gente ruin a los cargos de elección popular y a quienes lleguen, que ante su insano proceder no encuentren la pasividad tan generalizada y la desorganización ciudadana que es caldo de cultivo para la concreción de sus más involucionados deseos.
LEY No. 1
NO ECLIPSAR a NUESTROS SUPERIORES
“Hay que hacer que los que están por encima de uno se sientan lo suficientemente superiores. Aunque uno tenga deseos de complacerles o impresionarles, no hay que pasarse al demostrar las habilidades propias porque provocan el efecto contrario -inspirar miedo e inseguridad-. Si conseguimos que nuestros jefes parezcan más brillantes de lo que son, llegaremos a las cimas del poder”.
Busque un par de ejemplos en nuestro contexto, no sea cruel y no se ensañe tan sólo con la actual administración. ¿Verdad o mentira? ¿Algo parecido ha vivido en su trabajo o en su familia?
Como en todo, hay aspectos positivos, negativos e interesantes de lo que enuncia la ley número 1. En todo grupo humano se aprecia este juego de apariencias. Sólo basta recordar que ante quienes estamos en desventaja o dependemos de él para un trámite, cualesquiera que sea, un mecanismo casi de defensa es hacer sentir brillante al susodicho a fin de obtener el beneficio buscado. No hay que irse lejos, las estructuras familiares que lo permiten son la cuna de líderes corruptos, que luego aspiran a cargos públicos, para una vez estando en ellos, “inseminar el sistema” a fin de que su progenie continúe con la herencia.
Lo positivo del asunto estriba en que hemos descubierto que los mecanismos para que las buenas ideas se lleven a cabo deben pasar la Barrera de los egos simplones. Como atestigua la ciencia: “La vida siempre busca caminos”.
Dice la iguana que ahora le queda claro qué tiene que hacer para acceder a un jugoso sueldo de asesor de la presidencia y, que para ello, por angas o mangas, no se requiere más nada que, jugarle a navegar con banderita… ahora comprendo, espejito… espejito dime quién es el más inteligente, más audaz, más sagaz, más brillante, quién es el que más merece pero que con esto se conforma….








