Navidad (Artículo)
Minuto a Minuto

 

26 de diciembre de 2020


La Navidad es un tiempo –o debiera serlo- de felicidad en torno a la familia, que transporta, a moros y cristianos, a la fecha del nacimiento de Jesús. La tradición occidental de conmemorar dicho acontecimiento, hace que, en este tiempo, la familia se reúna y lo celebre con alegría, integrando el concepto del “regalo”, que significó para millones de creyentes, la llegada de ese niño.

Hacen apenas unas horas atrás, acompañando a mi nieto menor –Baltazar-, de solo tres años edad, regresé al pasado y recordé la Navidad de mis años de niño.

En su actuar inquieto y ansioso, en las horas previas al término de la Noche Vieja, me vi reflejado, recordando el nerviosismo que cada año me invadía frente a la incertidumbre de recibir el regalo que deseaba. Eran años difíciles, por lo que lo anhelado se transformaba finalmente, en lo necesario.

Nunca recibí el tren con el que soñé tantas noches; a cambio, tuve ropa nueva, comida caliente y el amor sin medida de mi madre, la Mamá Noel de cinco anhelantes pequeños, esperando las primeras horas del día siguiente para abrir el presente del viejito, que por la noche se había deslizado –sigilosamente – hacia el interior de la casa, para dejarlo a los pies del árbol navideño.

Todos hemos vivido esos hermosos instantes de felicidad. Algunos famosos escritores han dejado su testimonio en clásicas obras que muchas veces hemos leído. He aquí el recuerdo de algunos de ellos.

¿Quién no conoce el “Cuento de Navidad” de Charles Dickens?

El señor Scrooge es un hombre avaro, tacaño y solitario, que no celebra la Navidad, y solo piensa en ganar dinero. Una víspera de Navidad, recibe la visita del fantasma de su antiguo socio, muerto años atrás, quien le viene a advertir que, por haber sido avaro en vida, le espera un cruel destino. Si cambia su actitud tendrá una oportunidad cuando reciba la visita de los tres espíritus de la Navidad: el Pasado, el Presente y el Futuro. Scrooge no se asusta y desafía la predicción.

Esa noche aparecen los tres espíritus navideños: el del Pasado le hace recordar su vida infantil y juvenil llena de melancolía y añoranza antes de su adicción por el trabajo y su desmedido afán de dinero.

El del Presente hace ver al avaro la actual situación de la familia de su empleado Bob, que a pesar de su pobreza y de la enfermedad de su hijo Tim, celebra la navidad. Antes de desaparecer, el espíritu muestra a un par de niños de origen trágicamente humano: la Ignorancia y la Necesidad.

El terrible y sombrío Espíritu del Futuro le muestra el destino de los avaros. Su casa saqueada por los pobres, la muerte del pequeño Tim y lo más espantoso: su propia tumba, ante la cual Scrooge se horroriza de tal forma que suplica una nueva oportunidad para cambiar. Entonces, el avaro despierta de su pesadilla y se convierte en un hombre generoso y amable, que celebra la Navidad y ayuda a quienes le rodean.

En “Vanka” de Antón Chejov, se aborda también el tema de la infancia maltratada. Se trata de un precioso y tierno cuento de Navidad, en el que un pequeño huérfano de nueve años, aprendiz de zapatero, ha sido enviado a Moscú.

Vanka –Iván Jukov- no ha dormido esa noche de Navidad. Ha estado trabajando duramente en el taller del zapatero, un lugar miserable y triste y aprovechando la ausencia del personal, se dispone temeroso a escribir una carta a su abuelo que vive lejos, de quien fue separado poco después de la muerte de su madre.

Querido abuelito: Te saludo en esta Navidad, y te bendigo, pues eres lo único que tengo en esta vida, y te ruego que mandes a buscarme. Sufro mucho aquí en Moscú, y quisiera volver a vivir contigo en la casa. Tengo muy poco para comer y duermo en el zaguán. Te ruego que me lleves porque me voy a morir. Yo te prometo que rezaré por tí y te cuidaré siempre, y si me porto mal me dejaré azotar.

Vanka mira angustiado por la ventana recordando los tiempos felices de su vida, cuando acompañaba a su abuelo al bosque para cortar el abeto de navidad.

Abuelito querido, por favor, ¡Ven a buscarme! No hago más que llorar, y tengo muchísima hambre, ¡estoy tan triste! Vivo peor que un perro, ¡no aguanto más! Te saludo y te espero. Iván Jukov.

El pobre niño guarda la carta en un sobre donde coloca el destinatario: "Para el abuelito que está en la aldea", y luego sale corriendo contento a la calle y coloca en un buzón su preciado mensaje. Vuelve, se acuesta, y se duerme profundamente. Sueña con su abuelo, que está junto al fuego leyendo la carta.

Otro simpático relato navideño centrado en la estepa rusa de Dikanka, es “Nochebuena”, de Nicolás Gogol, una historia costumbrista con coloridos toques folclóricos. Es un relato delicado y simpático cargado de fantasía. El diablo quiere hacer de las suyas el último día antes de la Navidad, mientras todas las gentes del distrito disfrutan del ambiente navideño y de sus tradiciones. Quiere robar la luna justo cuando los jóvenes más contentos van cantando por las calles, los viejos se reúnen en las tabernas y las mujeres preparan todo en sus casas. Quiere hacerlo para vengarse del joven herrero Vakula, que además es un gran pintor de imágenes religiosas para la iglesia. Eso el demonio no lo puede consentir. Así es que ha robado la luna para que el padre de la bella Oksana, el viejo Chub, no pueda reunirse con sus colegas esa noche y así el herrero, que a su vez está enamorado de Oksana, no pueda ir a visitarla.

Pero no todo le sale tan bien al demonio. De todas maneras, Oksana no quiere a Vakula, ella engreída, presumida y segura de su belleza, cree que el joven herrero no está a su altura y le pide que, si es capaz de traerle desde San Petersburgo los zapatos de la zarina, se casará con él.

Este cuento es una joya de la literatura; rica en imágenes de absurda comicidad y cargada de fantasía, que alternan con el realismo costumbrista con total normalidad.

¿Cuántas veces la magia de la Navidad nos transportó hacia dimensiones desconocidas y en nuestras fantasías conocimos a un señor Scrooge; sufrimos las mismas amarguras de un niño llamado Vanka, pretendimos realizar imposibles aventuras para conseguir el amor de nuestros sueños o simplemente, ¿nos dormimos nerviosos y anhelantes del nuevo amanecer, para abrir los regalos que nos dejó el Viejito Pascuero?


Valparaíso, Chile, diciembre 26 de 2020

 

Jorge Cepeda González es archivero, conservador-restaurador e historiador. Autor de varias novelas y múltiples ensayos. Miembro del Círculo de Escritores V Región de Valparaíso, Chile.