DIÁLOGOS CON FELIPE MATÍAS VELASCO. EL VIRTUOSO AMANTE DE TUXTEPEC. SÉPTIMA PARTE
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luis fernando paredes.jpgDIÁLOGOS CON FELIPE MATÍAS VELASCO.
EL VIRTUOSO AMANTE DE TUXTEPEC

Séptima parte
Luis Fernando Paredes Porras*


Luis Fernando Paredes Porras (LFPP)
Felipe, ¿cómo está?
Felipe Matías Velasco (FMV)
Muy bien, gracias a Dios, ya un poco fresquecito por la lluvia que acaba de caer

 
LFPP
¿Cómo son las lluvias en Tuxtepec?
FMV
Ah pues para mi que son muy especiales. Yo así lo considero, cuando llueve con ganas es que llueve. Son cántaros que le voltean a los techos de las casas y a la tierra Tuxtepecana, yo siento que es muy benéfico y la tierra y los habitantes lo agradecemos. Claro que a veces se pasa de la mano y es cuando vienen las inundaciones y todo eso; pero no, yo creo que todo este tiempo va a ser tranquilón y la tierra va a estar muy húmeda para que siga siendo esta tierra fértil que todo el tiempo hemos tenido en Tuxtepec.
LFPP
Se dice que las casas, a como se construyen hoy en día, no tienen la arquitectura adecuada y mucho se ha hablado de ello. Con estas casas ¿se disfruta la lluvia de igual forma que antaño?
FMV
Fijate que los viejos, yo siento que eran muy inteligentes, estudiaban las diferentes situaciones que teniamos en Tuxtepec, como por ejemplo, para poder construir… todavía hay vestigios en el terreno tuxtepecano de casas, el estilo era el estilo antillano, con pilares grandes en el frente, el techo era de teja de barro, los ventanales muy elevados para que circulara el aire dentro de la casa, eran muy frescas yo recuerdo; los pisos eran de ladrillo rojo, se mantenía eso muy fresco, al igual que las paredes…ahora es el concreto ¡que calienta como un diablo!
Y antes, los aguaceros yo los disfrute mucho eh. Mi casa no era de teja, era de palma, no había ruidos, pero me gustaba mucho con mis hermanos salir a bañarnos a la gotera; y cuando iba a llover botabamos la ropa y saliamos encuerados a disfrutar del aguacero deveras.
No estaban como ahora los padres: ¡no te bañes que la lluvia es peligrosa! y no se que. Antes ¡que va!, tomabamos el agua llovida, nosotros colocabamos bandejas, era un agua amarillentita así bonita, pero tenía un sabor especial, yo ahora he tenido ganas de echarme un vasito, pero digo no, no, quien sabe que va a suceder si me la trago.
LFPP
Cuando comenzamos nuestras conversaciones, reafirmó su idea de hacer un libro, del cual ya tiene el título, podría adelantarnos de que trata Felipe.




FMV
Mire, ¡desde hace muchos, muchos años! yo he tenido ganas de rendir un tributo a mi abuela. Mi abuela no fue la...la..., cómo le puedo decir… ¡una abuela legítima! Nosotros somos nietos adoptivos, fuimos nietos adoptivos de ella, ¡pero el amor que tuvo para con nosotros y con mi papá, que era su entenado! - porque mi papá nació fuera del matrimonio- a mi me casuaba una extrañeza tan grande que ella le haya entregado tantísimo amor, siendo que otras madrastras le guardan como un rencor al entendado ¿no?; que no tiene culpa a veces de nada, ¿el pobrecito qué?, él no pidió nacer así.
Y entonces, ese cariño que le dio a mi padre ¡nos los multiplicó a nosotros! porque fuimos sus nietos. Yo creo que las horas más bellas que he pasado en la vida fueron con ella…era mi aliada en mis travesuras, en mis cosas…era mi apoyo en la escuela, en todo y me chiqueaba mucho, lo que yo quería, se me antojaba comer algo de momento: “ahorita te lo hago hijo”. Entonces ¡una cosa preciosa!…se murió y yo nunca tuve las palabras adecuadas para poderle decir: “Abuela, te agradezco esto…”
Entonces en ese libro, es una plática que sostengo con ella y voy contando muchas vivencias mias, pero siempre ella estuvo ligada a esas vivencias. Y por eso me gustó desde que empecé el título, si Dios lo permite: “Mi abuela no ha muerto”. Porque ella está en mi pensamiento, está en mis oraciones…a pesar de tantos años que murió, yo dirijo la mirada hacia cualquier rincón… ¡y ahí está mi abuelita!

Era simpatiquísima mi abuela para hablar; dicharachera, como toda la mujer cuenqueña. Cuando decía estar feliz riéndose, no había quien la parara. Y pues esa situación de querer ser feliz siempre le causó algunos problemillas, ¡pero los superaba!
Yo recuerdo que una ocasión le pegó un ataque de risa, y se fue riendo, riendo, recostándose a la cerca, pero llegó a la mampara de su cuarto, y pensó que estaba cerrada y cuando ella se recostó, se abrió ¡y cayó cuan larga era!, pero se le levantó la enagua ¡y le vimos el blumer……¡híjole!, era una cosa tremenda el que hubiera sucedido eso…Y eso le demoró dos días de encierro, porque le daba vergüenza que la vieramos otra vez, porque la habíamos visto en paños menores; ¡ya te imaginas como era la manera de pensar!
Pero ella era una mujer ¡muy agradable!; ahí en mi barrio todavía la recuerdan las vecinas…Doña Tele, así le decían eh. Porque me decía:
“Hijo, mi papá me desgració la vida, ¡me puso el nombre de su abuela!”
Dice que mi abuelo la enamoró, pero como en casa todos le decían “negra”, pues nadie sabía que era Telésfora. Y mi abuelo se casó, y el día de la boda llegó el Juez y antes de firmar, preguntó el nombre completo de la señorita que se casa y fue cuando el papá de ella le dijo: se llama Telésfora Prieto Pérez; y que le dijo mi abuelito que estaba atrás de ella: si yo he sabido como te llamas, no me caso contigo; claro en plan de relajo pues ella aseguraba: tu abuelito me quiso mucho hijo.
Contaba muchas cosas tan bonitas, tan interesantes. Y todo eso yo lo estoy rescatando en ese libro. Yo quiero que sea algo muy cuenqueño. No estoy tratando de pulirme con un lenguaje rebuscado ni mucho menos, ¡no, al contrario! Yo quiero descender, yo se que ahorita hay gente muy culta, pero yo quiero descender para que si alguna vez lo lee alguien de ese tiempo, se ubique perfectamente, y goce el libro como lo gozo yo cuando lo estoy haciendo.

LFPP
Este libro en construcción desde hace muchos años ya, es una demanda muy sentida de la gente que le conoce y le dice, “Felipe conocemos tu obra, conocemos tus libros, peeeroo….”
FMV
¡Sí, todos mis amigos! ¿oye, cuando vas a escribir uno tuyo? Los de poesía que se han editado, que ya son tres – dicen- pues los manda a hacer el comité fulano, la institución sutana, pero ya no, ahora que digan, ¡este libro es de Felipe!...y eso es lo que yo quiero hacer.
Tiene anécdotas de mi infancia, porque todo es de mi infancia eh. Yo digo que van a ser muy bonitas y que las van a gozar pues los jóvenes y los viejos y todos…muy apegados a la manera de ser y de vivir del Tuxtpecano.
LFPP
¿La infancia determina la vida de un Hombre?
FMV
Yo digo que sí, yo digo que sí. Todo lo que recojas en tu infancia, si son amarguras, llegas a ser un hombre frustrado, agresivo, o no se como. Pero si tú vives una infancia feliz, libre de castigo, de regaños, todo eso, tú llegas a ser una persona plena.

LFPP
Lo cual no quiere decir que sea determinante, hay quienes con una vida en la infancia dificil, logran ser felices…
FMV
Claro, yo he visto compañeros mios que fueron golpeados, regañados, los reprimían mucho de niños. Hasta en este tiempo el niño es más marginado. Quiere subirse ahí: ¡no te subas!, ¡no brinques!, ¡no grites!, ¡no corras! , siempre ¡no!
Nunca se pone uno al frente del niño y le dice: mira hijo no corras porque te puede pasar esto y esto… ¡no, no hay tiempo!, nada más hay que regañar. Entonces yo tengo dos o tres amigos que tienen un carácter terrible, y yo digo, es consecuencia de aquello. En cambio tengo una amiga que la apapacharon, la quisieron infinitamente…nombre, es un dulce esa mujer…digo, ahí se refleja. Y para ella fue determinante es manera de vivir con sus padres, con sus abuelos, querida entrañablemente…y es lo que me pasó a mi.

LFPP
Se dice que en la senectud se vuelven a tener actitudes infantiles, ¿hay alguna relación entre la forma de ser ya un adulto mayor, un anciano de Felipe Matías a sus 70 años y su infancia?
FMV
Fijate que yo creo que ese niño ¡camina contigo toda la vida! Tú vas reprimiendo muchas cosas porque la gente criticaría. Pero yo he analizado mucho eso, fijate. Yo cuando estoy solo en casa… ¡hago cosas de niño!, yo se que nadie me va a ver ni nada, y que no estoy cometiendo ningún delito ¿no?... como por ejemplo…( se ríe), te voy a platicar algo que está medio feo ( se ríe)…aún así con estos años a veces voy al baño, al water, hago mis necesidades, estoy a medias…¡cuando se me viene a la mente que hay una mano peluda de un monstruo que me va agarrar abajo!!!.. ¡uuuyyyy me paro corriendo y salgo y ya no regreso ahi!, me voy a lavar a otro lado…; entonces esas cositas son de niño que vive un mundo fantástico. Y que bueno, digo, que no se me a…
LFPP
¡Que no se ha aparecido la mano!
FMV
¡No, ni se ha aparecido la mano ni nada!, pero quiero decir que yo no he dejado de ser así ¿no?
La otra ocasión se me ocurrió – tengo muchos perros, ya tú sabes – había una perrita a la que yo quería mucho, ¡mucho a mi perrita!, se murió….entonces cuando yo llegué, la cola se le quería caer de gusto porque estaba abriendo la puerta. Y cuando la abrí, me puse en cuantro patas también, y ella me ponía la nariz en la mía y yo agggrrrrr guagggrrrrguagggrgrgguagau…y ella decía ladrar ¡y yo tambien! ¡guau, guau, guau!...(se ríe), paré de hacer eso, porque todos, los veinte perros empezaron a ladrar, y digo, tengo una vecina, se va a molestar con tanto escándalo ¿no?...pero ¡a mi me dio gusto!, ¡me dio risa!...y ya después digo…¿estará bien esto señor? …¿y por qué no?, digo ¿por qué no? si a mi me nace…me nace hacer eso. Y luego, escucho en la radio, todavía vivía una escritora muy famosa, Ema Godoy,-Ema Gogoy amó a los perros, ella andaba con su sirvienta, agarrando perras para operarlas, para que ya no hubiera más y no sufrieran tanto-, y contó una vez que cuando iba a entrar a su cochera, todos los perros que tenía ella, corrieron a recibirla e hizo lo mismo que hice yo, se puso en cuatro patas y dijo a ladrales y hacer como hacían los perros. Dice: ¡pero que tristeza me dio!, como mi cochera daba a la calle, cuando volteo había como 20 gentes mirándome y diciendo: pobrecita, ¡está loca! Y yo no estoy loca, estoy más cuerda que nadie – dice-.

Y me agrada mucho lo que hizo, y digo…que bonito que yo también eso pensé.

LFPP
Alguna vez, dentro de estas ideas que le vienen al mente dadas las experiencias, ha sentido, lo que tal vez Francisco de Asís experimentó al hablar de hermano perro, hermano lobo, hermana piedra…
FMV
Bueno, ese señor era un santo… ¡y yo soy Felipe, un humano con muchos defectos y cosa!, pero sin quererlo va uno siguiendo ejemplos de mucha gente, así, grandes, como Asís…. ¡pero no, no me llevaba la idea de que el perro me entendiera y yo lo entendiera! sino que me dio, me nació…
LFPP
Un aspecto lúdico con el animal…
FMV
¡Sí, como un juego exactamente!, que cosa hacía la perrita ¿no? Y me cayó muy bien todo, nada más que mis perros escandalizaron terriblemente, aullaban y todo y digo, no, no, ¡hasta ahí, nada más!
 

* Luis Fernando Paredes Porras es director del proyecto Las 1001 Voces y Colectivo a favor de la infancia , el cual consiste en desarrollar el pensamiento crítico de los niños a través de la comunicación. Luis Fernando Paredes Porras es conferencista y facilitador en educación.

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