Porfirio Díaz Mori
Minuto a Minuto

 

 

4 de diciembre de 2016

Un breve acto de justicia al muy ilustre y poderoso hermano Porfirio Díaz Mori, General y Presidente de México, desde un punto de vista masónico.

No tomo por sorpresa a la Masonería Mexicana cuando expongo que nunca he sido un obrero que vea a la figura de Don Benito Juárez García como el más grande masón que nuestro país ha dado, para mi Juárez es el LIBERAL más representativo, en efecto, lo es sobre toda duda. Su obra y su gobierno serán recordados por haber motivado la libertad de pensamiento en nuestro pueblo, expulsado de los fueros del gobierno a la meretriz de Babilonia y nos obsequió con leyes que aun en día son válidas en nuestra actual legislatura; ¿más sus logros masónicos realmente son más grandes que los de cualquier otro Hijo de la Viuda en el suelo patrio?. No lo fueron.

Hoy los masones portamos la imagen de Juárez como estampitas de San Judas Tadeo, creyendo que encontramos en este simple hecho nuestro lugar en el legado de libertad del Benemérito de las Américas; la realidad es que le hemos sido infieles a Juárez, ya que a un hombre no se le inmortaliza colocando bustos mal hechos en su honor, sino viviendo bajo sus premisas, más aún cuando este legado solo puede manifestar libertad de pensamiento y lucha social por la igualdad de los hombres. ¿Y dónde quedan entonces los demás hombres que entregaron sangre, tranquilidad y familia para romper los grilletes que hoy no portamos?.

Hemos olvidado en la vorágine de la actualidad a nuestros héroes patrios, eso es parte de nuestro declive como mexicanos, verbigracia a nuestra propia idiosincrasia, misma que nos hunde en lugar de ensalzarnos como una raza orgullosa, como esa raza que es laureada en los cantos de Nunó y Bocanegra.

Más aún como Masones, herederos absolutos de la Institución Magna que sembró las ideas de cambio en los próceres del mundo, nos vemos obligados a mantener vigentes la lucha por los ideales que construyeron las grandes columnas de nuestro hogar entintado en tres colores. Como masones debemos conocer no solo esta herencia, también es imperioso romper con los sofismas que se han creado en torno a nuestra Orden. Destruir el velo obscuro de mentiras que nos hacen adoptar a grandes hombres como si estos hubieran sido iniciados, esto último no es más que un acto de pura hipocresía, de miedo y de ignorancia, cuando la Masonería no necesita adoptar hijos que no le fueren suyos por derecho, la Orden es tan grande que no requiere que ajenos la levanten en hombros, es y será la Escuela de Misterios más trascendente del género humano y no requiere del plagio o del engañó, por ello es una institución libre de dogmas y diezmos, por ello es la gran entidad civilizadora.

Juárez que descanse en el seno del Rito York que fue quien lo vio nacer y posteriormente en el Rito Nacional Mexicano; Juárez JAMÁS porto la banda de Maestro Masón, como tampoco supo que era una Cena de Solsticio, Juárez ha sido retratado en toda postura masónica, pero la realidad es que en ningún momento perteneció al Rito Escocés Antiguo y Aceptado, de tal suerte que todos sus atavíos que son mostrados en diversos anaqueles son una falsa pretensión originada del desconocimiento, y por supuesto es ocioso el titulo de : “Ilustre y Poderoso”, ya que este último es atribuido a aquellos que reciben el trigésimo tercer y último grado de la masonería escocesa, que como se ha dicho, Don Benito Juárez nunca ostento. Ahora bien, como lo he dicho, ¿esto lo hace mejor o peor masón?, no, no cambia nada de hecho. Juárez es inmortal por sus obras, bandera de la lucha laica y estandarte de la supremacía del pensamiento libre, más dejemos en claro que en el ámbito estrictamente masónico, más grande que él hubo otros, uno de ellos el General Porfirio Díaz.

Iniciado en debida forma, aumentado y exaltado en los tiempos correctos, adopto el nombre simbólico de “Pelicano”, Díaz se forjo paso por los caminos de nuestra orden, hasta llegar al Supremo Consejo de Soberanos Grandes Inspectores Generales de la Orden del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para la jurisdicción masónica de los Estados Unidos Mexicanos.

El verdadero héroe del sitio de Puebla, cuenta entre sus más grandes logros masónicos, el haber sido el primer Shriner mexicano, que trajo a esta Noble Institución a suelo patrio fundando el Club Shriner Anezeh en 1907, siendo el número de credencial 001. Hoy en día la institución de los Nobles Shriner continúa haciendo una gran labor filantrópica.

Gran Maestro, vicepresidente para México de la Asociación de Masones Veteranos de la Costa del Pacifico, redactor de la Gran Dieta Simbólica que en aquella época unifico en un solo esfuerzo a los masones escocés y de York; miembro honorario del Gran Consistorio de Cuba y de los Supremo Consejos de Estados Unidos, Francia, India, Alemania, etc.

Porfirio Díaz redacto el Plan de Tuxtepec donde se hizo acompañar de obreros de la escuadra y el compás, transformó la arquitectura nacional dando paso al periodo que los arquitectos conocerán después como “porfiriato”, lleno de estructuras áureas y bajo los cánones de los antiguos canteros.

Don Porfirio Díaz fundo Logias & Grandes Logias por todo el país, y gracias a él muchos de los acuerdos bilaterales de las grandes potencias masónicas mundiales con México, aún subsisten.

Un Masón que fue incansable en su lucha por el simbolismo libre, que lejos de utilizar a la Orden para llegar al poder, permitió que el poder reeducar a nuestro país bajo el manto del emblema se conoce la letra “G”.

El legado masónico del General ha sido eclipsado con el estigma de dictador, pero aquellos que lo señalan así, han de creer que Don Benito fungió un sexenio y se retiró.

Si bien como párrafos arriba lo dije, estamos llenos de engaños y plagios dentro de la masonería, como el Don Miguel Hidalgo y Costilla que jamás fue masón – y NADIE puede probar lo contrario- Porfirio Díaz junto con Francisco I. Madero y otros grandes liberales, sí cuenta con uno de los más grandes acervos por escrito dentro de la Orden.

Hace dos años yo mismo, por órdenes del Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de México, entregué en la Habana Cuba el acta notariada donde en 1870 se le concede el título al Gral. Díaz de “Honorario” en el Consistorio del entonces Gran Oriente de Colón, hoy Supremo Consejo de la República de Cuba. Pletórico son los almanaques de información y correspondencia de puño y letra de Don Porfirio dentro de la Orden, como magnifica fue su vida como obrero de las obras del Gran Maestro Hiram.

Hoy sin ser un día de efemérides, me permito escribir las más atrevidas letras en apología al Ilustre y Poderoso Hermano Porfirio Díaz Morí, pues como al Venerable Maestro de una Logia Simbólica, al terminar su mandato le es concedido un acto de justicia nombrando Past Máster, creo que los Masones Mexicanos le debemos un laurel de gloria dentro de nuestros muros a este gran personaje que enarboló la lucha en contra los enemigos de la Orden, y fue piedra angular para la subsistencia de nuestra Institución hasta la actualidad y las centurias por venir.

Hombre que forjo lazos indisolubles con el mundo masónico en los cinco continentes y fue defensor del trívium y quatrívium que nos unen bajo la paternidad de Dios y la Fraternidad del hombre.

Emilio Ferrer, conductor de Verdadera Ciencia.

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