La apasionada relación entre literatura y derecho (Artículo)
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06 de febrero de 2021

...está solo, soñándose.
(La gloria es una de las formas del olvido.)
Jorge Luis Borges: Ariosto y los Árabes.

Corría el año de 1982, en la Facultad de Derecho de la BUAP, cursaba el sexto semestre cuando mi amiga hoy abogada, Esperanza Martínez, me preguntó: ¿Joel, que te parece la carrera?; le contesté que para mí era un sueño. Se sorprendió, esperaba un enfoque jurídico, a ese futuro cercano de ser ¡abogados! Mi respuesta sigue siendo válida. Escogí Derecho, porque quería ser escritor. Mi primer propósito al llegar a prefectura de la Facultad, fue: “tengo que llegar a escribir un libro, como esos que están allí”; al mirar los libreros repletos de textos jurídicos.

Desde el primer momento disfruté mis estudios, tenía amigos, especialmente mujeres; leía continuamente y escribía; podía compartir mis textos y éstos me ganaron algunas simpatías con mis compañeras de clase, con Irma y Josefina, por ejemplo. Años prolijos en la poesía, algunas compañeras fueron inspiración. Si, efectivamente, en la pared del departamento que habitaba en la 13 poniente de la ciudad de Puebla, pegué una lámina con las carreras que me gustaban, al último anoté la de Derecho, tenía cuatro meses para decidir, con el tiempo fui tachando una a una. Me veía como un ingeniero que escribía literatura; como psicólogo, arquitecto; analizaba las áreas de trabajo, ninguna me convenció. Al final de la lista quedó el Derecho, me permitía leer y escribir; tener la oportunidad de proveerme una fuente de ingresos y desarrollar actividades literarias. Jamás me he arrepentido de ésta decisión.

La fascinación que aún siento en el ejercicio del derecho y la literatura, tiene fundamento en las analogías o símiles, que hay entre ellas. F. Lee Bailey (Cómo se ganan los juicios), recomienda que a la par de estudiar libros jurídicos, debemos aprovechar toda oportunidad, para leer historia y obras de la literatura universal, tomar cursos de ortografía y redacción; que permitan adquirir una importante cultura general. También debo confesar, que como creo en los diez mandamientos de la ley de Dios; creo en los mandamientos del abogado, del procesalista uruguayo Eduardo J. Couture; que tiene nítidos símiles con el oficio de escritor, referiré sólo los dos primeros:

1º. Estudia. El derecho se trasforma constantemente. Si no sigues sus pasos, serás cada día un poco menos abogado. El símil es claro; por más que las musas nos visiten y sean nuestra eterna fuente de inspiración; lectura y escritura, van de la mano.

2º. Piensa. El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando. Yo agregaría, el verbo “redactar”, para señalar que: el derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando y redactando. Como escritor, el símil es claro. Uno de los consejos, es leer constantemente, nutrirnos de las lecturas de otros autores; una vez determinado nuestro tema a redactar. Estos mandamientos, son las frases tópicas de mi novela: Sin Compromisos. Finalmente identifico tres vinculaciones del Derecho con la Literatura:

1) El derecho como literatura; viene a ser toda la producción literaria del derecho; un escrito dirigido a la autoridad, una carta al cliente; un escrito especializado como las demandas por materia civil, penal, amparo, familia; hasta textos de creación literaria en el derecho.

2) El derecho de la literatura; que se ocupa de estudiar el conjunto de normas que regulan la producción literaria; como los derechos de autor y los límites a la libertad de expresión. La Constitución Política Mexicana, en el artículo 6º, establece: “… La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de los terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley.

Y, el artículo 7º, que señala: “…Es inviolable la libertad de difundir opiniones, información e ideas, a través de cualquier medio…

3) El derecho en la literatura; se relaciona con la descripción y exposición del derecho dentro de obras literarias. Así, es posible amable lector, que usted como yo, rescatemos amplia información jurídica, de un texto literario, película, novela; los valores de una sociedad y la mecánica de su sistema de justicia; el rol de los actores del derecho y las concepciones acerca de la justicia, la libertad, la igualdad, etcétera.

Concluyo con mi profesión de Fe. Amo la Literatura, tanto o más que al derecho; los dos forman parte de mi vida; sin que pueda concebir a la primera, sin la segunda, y viceversa. JST.

Joel Samperio Tepale es integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin
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