Masca la Iguana
Me coma mi cocol
Luis Fernando Paredes Porras
Esta semana se cumplen tres años de nuestro programa de televisión “PRÉSTAME TU RECUERDO”, dedicado, entre otros objetivos, a brindar un espacio digno a los adultos mayores para resignificar socialmente el saber acumulado durante su existencia. Hoy, a tres días de haber salido al aire hace tres años, uno de los viejos que fueron significativos en mi infancia volvió a fallecer: El Tata.
El anciano personaje “El Tata” fue encarnado por el actor Jorge Arvizu y, al igual que mi abuelo materno, Benito Porras, fue guanajuatense, el uno de Celeya, el otro, de Jalpa de Cánovas. Desde niño soy adicto al pan, me gustan los sencillos, como me gustó mucho el refrán aquel que dice “hay cocol ya no te acuerdas cuando eras chimisclán”, aunque fueron años más tarde cuando comprendí su enseñanza. Seguramente en la década de los 70, cuando se transmitía la serie “La criada bien criada” o a inicios de los 80’s con “Mis huéspedes” y “La Carabina de Ambrosio”, los veía comiéndome un pan; era tanto mi gusto que mi madre llegó a prohibirme que los ingiriera (a los panes, no las series cómicas televisadas), hasta que un día, mi abuelo materno le dijo: “anda ve a ver a tu hijo como se está comiendo sus panes en la tienda”; así se acabó la restricción; por eso me caía tan bien el Tata con su reclamo: ¡quiero mi cocoool!
El personaje de “El Tata” era un viejo crítico, ágil, astuto y ameno, características que le vendrían bien a muchos adultos mayores y que por supuesto, aspiro en un futuro. Junto con Don Severo, El Tata son de los pocos personajes en la televisión mexicana que nos recuerdan la existencia de este grupo cada vez más grande y más vulnerable de la población. Hoy los adultos mayores de la realidad distan mucho de ser felices como “El Tata”.
Jorge Arvizu encarnaba a un viejo feliz porque Jorge nunca dejó de divertirse, su fantástica carrera profesional en la industria del doblaje de voces le mantuvo siempre vinculado a la niñez y lo lúdico, lo cual se reflejaba en las características de “El Tata”. Hoy siendo ya un adulto pienso en su andar y reflexiono en los logros públicos de su existencia a favor de una sana diversión; creo que Jorge Arvizu fue un gran defensor, tal vez sin proponérselo, del derecho a lo lúdico.
Desde hace 5 años, algunos adultos mayores y yo, generamos nuestros propios espacios lúdicos, jugamos a hacer radio, prensa y televisión donde al igual que al personaje “El Tata” nos importa poco el peinado. Comencé diciendo que con la muerte de Arvizu fallecía por segunda ocasión su personaje, la primera fue cuando dejé de verle en la pantalla y esta segunda con su lamentable fallecimiento. Ambos, Jorge Arvizu y “El Tata” y todos los demás a quienes dio vida con su voz, volverán cuando les veamos o escuchemos…o me coma mi cocol.
Dice la iguana que es más vieja que “El Tata” y yo juntos, y que, aunque le gusta el cocol, ella lo que quiere es que saneen las aguas pestilentes del arroyo Moctezuma donde viejos garrobos tienen su lúdico espacio. Además me promete moviendo la prehistórica cola, hará un tiempo en su verde agenda para acudir a nuestro Programa de televisión “Préstame tu Recuerdo”, con dos únicas e inflexibles condiciones: nada de nada con aquello de …“Préstame a tu Iguana” y que ni me atreva a preguntarle, “¿de qué lado masca cuando come su cocol?”








