Masca la Iguana
Zorrilla, las heces y sus linajes
Luis Fernando Paredes Porras
Los escritores de baño,
son poetas de ocasión
que buscan en la mierda
su fuente de inspiración.
Versito popular

Después de la consulta ciudadana que organizara el Gobierno del Estado de Oaxaca para validar la construcción en el cerro del fortín del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca, los baños que construirán para que la gente VIP vaya “a hacer del cuerpo” - como diría mi abuelito - deberán ser de gran lujo – de gran pedorraje - dirían en la cuenca jarocha.
Y es que llamó la atención el costo de los baños “Gobernador” que recientemente ostentó el Secretario de Turismo José Zorrilla al Gobernador Cué y que costaron un millón y medio de pesos, los cuales sólo serán usados, al haber sido construidos en el auditorio Guelaguetza, los lunes del cerro y en una que otra ocasión. Pero no podrán orinarles ni defecarles cualquier hijo del pueblo, no, pues son para uso exclusivo del Gobernador, Secretarios y cualquier invitado importante. Como dice el dicho, adaptado a la ocasión, “hasta en la heces hay linajes”.
No recuerdo dónde escuché el refrán pero es uno de mis favoritos: “hasta en los mocos hay linajes, unos son sorbidos y otros son guardados en encajes” profunda verdad ante la cual el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, CONAPRED no puede hacer, como en casi todo, nada más que mirar.
Eso de las construcciones para los funcionarios del gobierno es, ha sido y será la mina de oro que les permite, como lo expresa un dicho popular “limpiarse el culo con billetes” y mientras el solar el monte o la letrina son los baños de miles de oaxaqueños de todas las edades, ¿quiénes somos para romper el encanto de la máxima fiesta de los oaxaqueños, que es la Guelaguetza, imaginando el asco que debieron sentir la clase VIP al usar los baños generales? Eso es como querer hacerle daño a la reputación del Estado ¿o no? Imagine usted que al termino de Flor de Piña la señora dice “me indica por favor donde se encuentra el tocador” y uno siga mandándoles al miadero colectivo, ¡no! eso es falta de diplomacia y de baños bonitos; así que ya podemos estar tranquilos que nuestros invitados podrán salir del baño con una sonrisa para seguir disfrutando de nuestra fiesta.
Dicen los que saben que eso de usar los baños no es muy nuevo, la gente VIP de antes, cuando ni lo de VIP se usaba, desde el declive del imperio romano y hasta la alta edad media, poco interés le daban al aseo personal. Le invito a que investigue la razón del por qué saludamos con la mano derecha. Usted podrá decir ¡y Cleopatra con sus baños de leche de cabra ¿qué?! Pero esa es harina de otra historia. Lo cierto es que fue apenas en el siglo XVII cuando los hogares en el occidente comenzaron a tener espacios específicos para “hacer del cuerpo”. En el siglo XIX se modernizó la situación con tuberías, grifos y desagües.
No olvidemos que esto de gusto exquisito del aseo es muy variado en la historia. La Iguana recuerda cuando el Tlatoani Moctezuma gustaba de bañarse en el arroyo que lleva su nombre y que ahora es el putrefacto canal de aguas negras, al menos eso es lo que cuenta ella. Para las fechas de la gran inundación en la Cuenca del Papaloapan, en 1944, el uso separado de la tina y la regadera estaba en su apogeo. En 1950 las duchas de teléfono facilitaron los placeres de la presión del agua acertadamente dirigida. En 1970 era muy lindo y de caché, tener mamparas traslúcidas en la regadera. Pero tener una bañera de hidromasaje en un baño más grande que una recamara eso si era lindo.
Pero hubo culturas que daban al baño connotaciones religiosas Egipto, Grecia y Roma, entrelazaban placer con la ostentación de la riqueza (grandes palacios, oro y marfiles), legiones de esclavos y también con la utilización de aceites y esencias aromáticas.
Mire lo que encontré en la red sobre los griegos. Muchos griegos odiaban los baños, pues los creían símbolo de debilidad y consideraban que este tipo de hábito disimulaba el olor fuerte del atleta. Sin embargo, no todos los griegos compartían esta opinión. Los más ricos tenían en sus casas recipientes cincelados, llenos de agua para bañarse. Además, en todos los cruces de caminos había una pila de mármol con agua para que los más humildes también pudieran bañarse. El baño también confería prestigio. Todo banquete griego que se preciara de ser lujoso, incluía una sesión de baño para los invitados. En el salón destinado para dicho fin se los lavaba y untaba con aceites de nardo, rosas, almendras y azafrán. En las mesas, se colocaban jarras de oro y alabastro llenas de agua aromatizada con la que los esclavos perfumaban luego a los comensales. Los más excéntricos soltaban palomas empapadas con perfumes, que salpicaban a los invitados desde las alturas.
A los romanos en lujo y excentricidades nadie les ganaba. Nerón fue famoso por sus extravagancias. Las paredes de su palacio estaban provistas de láminas de marfil que despedían flores y esencias sobre los asistentes más desprevenidos.
Los romanos acudían también a imponentes baños públicos. Eran verdaderos palacios donde podían bañarse hasta 2.500 personas. Los bañistas que ingresaban a estos "templos del aseo" confiaban sus túnicas al guardarropas o capsarii. Luego pasaban al "frigidarium", donde se bañaban con agua fría, y después al "tepidarium" de agua tibia. Luego los esperaba el "caldarium'', una especie de sauna que provocaba abundante transpiración. Más tarde, unos servidores, los "strigile" se dedicaban a limpiar a los concurrentes el sudor y depilarlos. Acto seguido, los "tractatores" o masajistas distendían los músculos de sus clientes para luego dar paso a los "unctores", quienes los untaban con aceites perfumados. Finalmente, el romano se cubría con su manto bien caliente y se frotaba la frente con un pañuelo de lino, para quitar los excedentes de estas sustancias. Era muy común utilizar el "susinun", un ungüento preparado a base de cañas aromáticas, miel, canela, azafrán y mirra.
Y pues así la cosa, el baño familiar y de lujo son ahora casi obras de arte por sus diseños y sus extravagancias. Así que un millón y medio para un baño con acabados de mármol en el auditorio Guelaguetza para gente importante e invitados del gobernador es caro sólo si olvidamos que en el trono, esa gente, puede tomar decisiones que nos perjudiquen o nos beneficien como oaxaqueños. ¿Cambia la cosa no?
Lo que también cambia es la forma en como el pueblo de todas partes del mundo, le llama al acto natural de expulsar lo que el organismo no requiere. Así en Tuxtepec tuvimos una joya – no le conocí por desgracia y por fortuna, pues me hubiera hecho cliente nada más por el ambiente – que fue El Alacrán, bar , cantina o tugurio que nos daba lecciones de albures , refranes y dichos propios del lugar y del caló que por centurias hemos acuñado. Así que al ser un baño construido co nuestro dinero y también los que construirán en el Centro de Convenciones, quiero proponer una consulta ciudadana para que escojamos los dichos que acompañarán los baños vip y los baños de la gente de culo común. He aquí mis propuestas, que son del pueblo:
Para avisarle al funcionario, embajador, empresario, político o “caca grande” – así dice el pueblo - que esté a nuestro lado, el necesitado de privacidad tendrá que usar algunas de estas claves que hagan festiva su ausencia temporal:
Me voy al trono
Me voy a Giñar
Voy a visitar al señor Roca
Me voy a liberar a Willy
Voy a hacer un pastel
Voy a hacer popó ( para las diosas Centéotl y ganadoras de certámenes de belleza, nada más)
Voy a quitarle el habano al cachetón.
Me está asomando el topo.
Voy a romper el tratado de Kyoto.
Voy a hacer una escultura efímera.
Voy a liberar a la bestia.
Voy a ver Chi-cago.
Voy a soltar el ancla.
Pero al ser milenario el placer de orinar y defecar para todo humano mortal, el humor sigue siendo, como dice la gringa revista, remedio infalible, así que para hacer inolvidable la visita de nuestros invitados distinguidos al auditorio Guelaguetza propongo que después de decirle al vecino una de las frases antes descritas, las edecanes, atentas a lo que están, tomen del brazo a la dama o al señor en cuestión y lo lleven rumbo al baño Gobernador dejándoles a 5 metros de la entrada y entregándoles con una sonrisa encantadora una bolsita de tela con hermosos bordados diciendo: “Guelaguetza, ya conoce el camino de regreso”. Al abrir la hermosa bolsa oaxaqueña nuestro invitado encontrará un marcador fluorescente y una bellísima hoja de papel reciclado con alguna de las leyendas que a continuación propongo, para que, como en El Alacrán tuxtpecano se den gusto, se inspiren y dejen su huella en la pared de su trono temporal. Claro que al terminar el evento, una edecán tomará fotos de las paredes y las mandarán al correo de las personalidades a fin de tener un grato y bizarro recuerdo del baño Gobernador de Oaxaca. Las frases pueden ser, si no hay inspiración y deciden crear la suya, las siguientes:
Por más guapo que uno sea… aquí el que no se caga se mea.
El eructo es un pedo que te vio cara de culo.
Cagar da gusto, oler da pena, no seas cabrón y tira la cadena.
Todos pueden mear en el suelo, se un héroe y mea en el techo.
Frente al urinario:
¿Qué estas mirando?… si el chiste esta en tu mano
Más vale pájaro en mano… que orinar sentado.
Vos que sos tan sagaz
y de todo te reís,
decime si sos capaz
de cagar y de hacer pis.
De los vicios sin pecar,
el mejor es el cagar,
con un cigarro encendido
y un libro entretenido
el culo queda agradecido,
y la mierda en su lugar.
Sentado aquí meditando
al fin y al cabo soy feliz,
al menos soy más prestigioso
que el que viene y hace pis.
Sin demoras se me cae
un sorete bien potente
el olor ¡ya no me importa!
me lo aguanto ¡soy valiente!
El aroma tan profundo
por la casa ya se expande
y provoca la partida
del asqueado visitante.
Cagó el rey, cagó el Papa
hasta el más pobre dejó su montón de caca;
¿por qué no has de cagar vos
que no tenes en el culo tapa?
Que triste es amar sin ser amado, pero es más triste cagar sin haber almorzado.
Soy testigo de escenas sangrientas. (excusado de mujeres)
Me cago y me churreteo
la mierda a borbotones
me ensucia los pantalones,
calzoncillos y camisa
y al verme todo cagado…
me vuelvo a cagar de risa.
Si tú te sientes pintor,
y tus dedos son pinceles,
píntale el culo a tu madre
y no pintes las paredes.
Si pujas, pujas… y no puedes cagar
no te hagas, pendejo! y ponte a trabajar!
En este lugar y en este agujero, termina el esfuerzo del buen cocinero.
Cuando vaya al baño piense, para que cuando piense no la cague.
Aire ligero
que sale por tu agüjero
y anuncia la llegada
de una gran cagada.
Ahhh! que rico es cagar,
pero cagar con dulzura,
porque cuando la cagada es dura
duele hasta la rajadura.
Llegado este momento,
me siento a considerar
lo caro que está el sustento
y en lo que viene a parar.
En el reino de Calcuta
hay un ser que condena
a todo hijo de puta
que no tira la cadena.
Que divino es cagar en la semi penumbra,
y sentir el mojón descender de su tumba.
Que divino es oír el murmullo de un pedo,
cual ardor anuncia un feliz bombardeo.
En este pequeño rincón hasta el más hombre se baja el pantalón.
El pedo es el grito de libertad de la mierda oprimida.
La duración del minuto depende de que lado de la puerta del baño estés.
Si lees esto entero,
es por dos razones muy obvias,
o el cagar te agobia
o padeces de estreñimiento severo.
Aquí les debo decir,
sin ánimo de amargar,
ya póngase a escribir
si es que vino usted a cagar
Caga el cura
caga el Papa,
incluso la mujer más guapa
echa su bola de caca.
Me cago, me cago,
porque lamierda me apura,
caga el Papa, caga el cura,
caga el Obispo y su gente,
caga el hombre más valiente
y hasta la chica más guapa
porque en este mundo de mierda
de cagar nadie se escapa.
Mea feliz, mea contento, pero cabrón… ¡méate adentro!
En este lugar sagrado,
donde tanta gente acude,
la mujer se pasa el dedo
y el hombre se la sacude.
Caga tranquilo, caga sin pena, pero que no se te olvide tirar la cadena.
Si la mierda tuviera valor, los pobres nacerían sin culo.
En este lugar sagrado
el que de escribir versos se acuerda,
no me vengan a decir
que no es un poeta de mierda
En este lugar sagrado donde acude tanta gente hace fuerza el más cobarde y se caga el más valiente.
Lo dijo Sócrates lo afirmó Platón, la última gota me quedó en el pantalón.
El pedo es el alma de un mojón que se fue al cielo.
Si no hubiera tanto olor, me inspiraría mejor.
Dios quiera hermano, que nunca tengas en el culo, lo que hoy tienes en la mano.
El pedo es un aire pasajero,
que sale por el agujero
sin permiso del portero,
anunciando la llegada
de la próxima cagada.
Cuando Adán era aún niño
y el papel no era un invento,
se limpiaba el culo con pasto
y con eso quedaba contento.
En este triste cagadero
busco en vano el papel,
con los tres ojos abiertos
y no puedo dar con él.
Si va para el baño
no se olvide el papel,
no importa que sea de diario
el culo no sabe leer.
Sonríe, y el mundo te sonreirá.
Tírate un pedo y te quedarás solo.
El pedo es un suspiro
que brota del corazón
y sale por el culo
por una equivocación.
Te quiero como a mi caca,
como a mi caca te quiero,
pero más quiero a mi caca,
porque si no cago, me muero.
Dice la iguana que estoy muy escatológico, pero que es una lástima que no se puede escribir a lo largo del arroyo Moctezuma, su casa, que es a donde van a parar las aguas negras de cientos de drenajes caseros de Tuxtepec antes de llegar al río Papaloapan. Le digo que podemos pintar unas maderitas y ponerlas en los árboles para dar rienda suelta a la creatividad, entonces da un verde colazo al aire, como quien esgrime un pincel para labrar el viento:
Millón y medio en el baño
dice que gastó Zorrilla,
pero esa alcantarilla
es igual o más su daño;
porque hoy como en antaño
el atasque en construcción
da calidad de ficción,
y la mierda del fortín
es convencional festín
de la asquerosa ambición.
La miro asombrado y le digo que no le entendí, ella orgullosa brilla con el sol a cuestas y camina rumbo al tocador.
imagen: descubrelamagia.ning.com








