Cuántas veces detendré mi pluma
para no manchar con tu nombre
la candidez del alba,
o con negra tinta de traición
ensuciar del mar la espuma blanca.
para no manchar con tu nombre
la candidez del alba,
o con negra tinta de traición
ensuciar del mar la espuma blanca.
Porque no sé entenderte ni entender
las veces tantas que te busco en la distancia
irremediablemente me pregunto:
cuándo dejaré de besar al recuerdo,
abrazar la sombra vencida,
cuándo dejar de mirar los ojos del amor marchito,
escribir versos en el aire y
disiparlos luego con un suspiro.
Cuántas veces he de atar mis manos
para no dejar a cada paso
tu nombre escrito.
las veces tantas que te busco en la distancia
irremediablemente me pregunto:
cuándo dejaré de besar al recuerdo,
abrazar la sombra vencida,
cuándo dejar de mirar los ojos del amor marchito,
escribir versos en el aire y
disiparlos luego con un suspiro.
Cuántas veces he de atar mis manos
para no dejar a cada paso
tu nombre escrito.

Adaliz Patricia Estrada cursó estudios de Lingüística y Literatura Hispánica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
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