El barrio me formó,
Pero jamás volví.
Los fastos de ese sitio:
(Jacales, puertas rotas,
Terregales, y perros
Trasijados y hambrientos)
Nunca me impresionaron.
Pro sin darme cuenta,
Los añoraba, en sueños.
Difícil es dejar,
Alejar de tu vida,
De tu memoria, de tu piel
Lo que primero te impactó,
Y te marcó, primero.
Vagas por los jardines
Del Escorial, y Schoembrun,
Del Eliseo y de Moscú,
De Tokio o de Viena,
De Leningrado o Budapest
Pero el barrio está en vela
No te suelta:
Imposible alejarlo,
Decirte en voces firmes:
Lo olvidé por completo.
Te parece que si,
Pero no lo olvidaste: se ocultó,
Y como un vertebrado irresponsable
De los que se alimentan de carroña,
Escondido, vigila.
Desde ese ocultamiento;
Se revuelve en completo regocijo.
Si pensara, diría:
¡Estás vencido!
Algún día vendrás
Con el semblante compungido
Pidiendo compasión,
Solicitando comprensión
Que no has podido hallar
En ningún otro sitio.
Adivinas lo que él está pensando;
Desesperado, te debates
Diciéndote a ti mismo:
Eso no puede ser,
Su presencia,
Es un pretérito de hierro,
Indestructible.
Por eso en exorcismo,
Te dices a ti mismo:
Ni muerto volveré;
Se me vuelve siniestro
Pensar en el retorno.
Por eso, las preguntas lapidarias:
¿A qué volver, a la miseria?
¿A la ropa en girones?
¿A la existencia sin promesas?
¿A la sórdida lucha en basureros
Disputando a los perros
Un pedazo de carne ya podrida,
Una tortilla aceda, un pan duro?
¡No! Jamás; ¡jamás de los jamases!
Del barrio, ni siquiera a despedirme,
Pues de él, ni el adiós,
Porque llevo en el alma los pedazos
Podridos, y prefiero la arcada
Soñando con que nunca estuve allí,
Que fui flotando por el mundo,
Aunque el mundo, con extrañeza, se pregunte:
¿Y este, de dónde vino?
Ricardo Montes de Oca, Tolantongo, Hgo. 21-4-2012

Ricardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.








