24 de julio de 2018
Tu llegada contuvo mi respiración, y la tarde con finas gotas de agua se conjugó con tu andar pausado, tan lleno de serenidad.
El aroma a café se mezclaba con mi mirada de aquel trance anclado en la epifanía de tu etérea aparición.
Diligentemente el tiempo transcurría, mientras tus palabras y una cavilación me invadían de reminiscencias y ensoñaciones.
Esbozaste una sonrisa, anunciando tu partida, y la nostalgia me interrogó: ¿En qué instante te dejé de ver? ¿En qué momento te reencontré?
Daniel León Islas es escritor, coach de vida e instructor de meditación.
Imagen: Internet.
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