
08 de agosto de 2017
…Y el estrés aumenta sin romper los fragmentos de un silencio
que deja traslucir una esperanza vaga
La música implícita en la tensión máxima
de una cuerda a punto de romper sus mismas notas
desata una sinfonía de emociones desbordándose
en su propio cause hasta casi derramar el vaso
anquilosado en la humedad de una vieja habitación
con olor a pachuli en Do mayor
La tensigrisidad derritiéndose en un orgasmo
vibra al compás de un diapasón donde la semántica
pretende ocultar nuestros deseos en un espejo
que se calcina teñido de un placer inmaculado
Y cuando las miradas se cruzan se ahogaron las palabras
sublimando el deseo de una caricia
en la sutil copulación de las pupilas:
tu mirada penetra mi endeble bregar por la templanza
al tiempo que sólo puedo poseer el orgasmo
de sentir cuando abrevas el temblor
que mi angustiada traducción requiere
Ambos esperamos a la orilla húmeda del mar y sus acordes
sea el otro quien dé el primer compás para alinear el pentagrama
donde juntos en perfecta sintonía y comprendiendo
el contexto que habitamos nos arriesguemos a romper
la tan sutil barrera que con la dulce caricia de una palabra
desbordada de deseos y por la ley inapelable de la gravedad
desplome irremediablemente la distancia
que media entre el abrazo formal y un bostezo
teñido de orgasmos que hagan florecer
el surco de un tintero que amanece
Y busco hallar en los archivos muertos
las huellas alquímicas de un mudra
que sea capaz de hacerte comprender que la puerta
está a punto de romper sus goznes por la humedad
que tus amables actitudes han ido sembrando lentamente
sobre el moho donde la soledad asecha
para que la drosera haga su función cuando vuelvas
a darme el abrazo que espero en el cenit de las espigas.
En fin de semana me estremezco sabiendo
que el aroma de tu sinfonía hará vibrar la semana entera
con el eco de un recuerdo que irremediablemente evoca
el hedonismo de un pasado que no quiero despertar
sabiendo que quizá se torne pesadilla por partida doble
donde la flagelación sea la raíz que siembre sílabas
para cosechar poemas que sólo dejan traslucir
las partituras de una tensión que sirve de tintero…
Y sin embargo todo el panorama que la asertividad
diseña se viene abajo con sólo sentir imaginariamente
como tu mirada me desarropa las endebles panículas del alma.
Y sin embargo sé que es justamente la incertidumbre
que subyace en este texto la humedad que da forma
a una musa que se convulsiona entre el deseo y la displicencia.
Qué será mejor ¿permanecer vibrando en esta sintonía
o desenmascarar mis pies para saciar la erótica dipsomanía
que se ahoga en el deseo que le da sentido?
Juan Carlos Martínez Parra
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