
23 de marzo de 2017
He comprado un reloj
Que esté siempre a las diez
Porque a las diez cuarenta, sé que llegarás;
No sé si en marzo o en diciembre
En uno o diez años
Sólo sé que vendrás.
Me he cortado también la oreja izquierda
Y la pegué en la puerta
Para escuchar tus pasos o tu voz.
La mano que aún sirve
Solo escribe tu nombre
La pluma se revela
De tanto y tanto garabato de tus ojos.
¡Ay de mi alma que no olvida!
De esta memoria que se aferra a tu voz
¡Ay del desencanto, ay de la pasión!
De tus brazos vacíos
Y de mi eterno amor
Salud Ochoa. Chihuahua, México. Del Poemario Lloraré un río. Mujeres poetas en la Cuenca del Papaloapan.








